Agromandriles: un toque de atención para educar en la filosofía libertaria a los argentinos con problemas de comprensión.
Qué suerte que tenemos los argentinos de tener a un jefe de Gabinete como Manuel Adorni, quien, en el informe de gestión presentado esta semana en el Congreso, explicó con una claridad extraordinaria la situación referente a los derechos de exportación.
“Respecto a los derechos de exportación, esta gestión entiende que constituyen un impuesto distorsivo que debe eliminarse y que, en la medida en que lo permita el superávit fiscal, se irán reduciendo hasta su desaparición”, señala el documento presentado por Manuel, lo que no deja espacio para dudas relativas a las intenciones del gobierno del líder Javier Milei.
El documento recuerda que el gobierno nacional ha eliminado los derechos de exportación para los lácteos, productos de las economías regionales, porcinos y algunas categorías de carne vacuna –como los cortes de vacas–, además de haber reducido recientemente alícuotas para los principales cereales y oleaginosos.
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“El objetivo es avanzar hacia la eliminación de las retenciones y continuar el proceso de reducción que se viene materializando en forma periódica, en la medida que las condiciones generales de la economía lo permitan”, destaca el texto presentado por el Jefe de Gabinete.
“Los derechos de exportación –sigue explicando el documento– son un impuesto que el gobierno apunta a llevar a cero lo antes posible. Sin embargo, si se hiciera en forma inmediata en las condiciones actuales, esto redundaría en una pérdida de recaudación en el corto plazo que generaría déficit fiscal”.
“Para financiarlo, habría que incrementar otros impuestos, volver a la emisión monetaria o recurrir al endeudamiento, generando una pérdida de confianza de los agentes económicos y un deterioro macroeconómico que redundaría en menor crecimiento económico, retracción de decisiones de inversión y mayor inflación, impactando negativamente en todos los sectores productivos, incluyendo la agroindustria. En este sentido, las retenciones continuarán bajando en la medida que el orden en las cuentas públicas lo permita, de manera de asegurar la estabilidad macroeconómica”.
¿Acaso otro funcionario lo podría haber explicado mejor? Lo dudo. Reducir o eliminar con demasiada rapidez los derechos de exportación, si bien podría generar un aumento circunstancial de la rentabilidad de las empresas agrícolas, traería como consecuencia una inestabilidad macroeconómica que degradaría las mejoras temporarias generadas por la modificación implementada en materia de retenciones.
Por lo tanto, si el gobierno del líder no reduce o elimina los derechos de exportación, no es porque no quiera hacerlo, sino porque tiene la misión de cuidar los intereses de todos los argentinos, incluyendo a los que integran la comunidad agropecuaria.
Los productores que logren comprender eso, finalmente lograrán entrar en razones y dejar así de solicitar algo que atentaría contra el país y el cambio cultural que está experimentando. Los mandriles del agro piensan que el líder los está perjudicando, cuando en realidad los está protegiendo de ellos mismos.
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Los derechos de exportación continuarán disminuyendo en la medida que el orden en las cuentas públicas lo permitan y, si no lo permiten, habrá que tener paciencia, porque la alternativa son los “kukas”, que no tendrán reparos en aumentar impuestos al campo e intervenir mercados agropecuarios. Ustedes eligen.
Muchas gracias Manuel por traer un poco luz entre tanta oscuridad. Ojalá todos podamos tener –algún día– tu capacidad de síntesis, nivel de oratoria y calidad ética. No bajemos los brazos ¡Viva la libertad, carajo!

