La implantación alcanzó las 427.500 hectáreas en el centro norte de Santa Fe, con muy buena disponibilidad de agua y cultivos en excelente estado. El clima también permitió finalizar la cosecha de sorgo y reactivar las de maíz tardío y algodón.
La campaña fina continúa ganando terreno en el centro norte de Santa Fe. Con las sembradoras transitando su séptima semana consecutiva de trabajo, el trigo ya cubrió 427.500 hectáreas, equivalente al 95% de las 450.000 hectáreas previstas al inicio del ciclo. Sin embargo, el escenario podría cambiar: las mejores condiciones climáticas y una nueva evaluación económica abrieron la posibilidad de que la superficie finalmente implantada supere esa estimación inicial.
Así lo señaló el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), que destacó que «continuaron incorporándose hectáreas» y que la intención de siembra «podría modificarse, adecuarse, debido a las nuevas planificaciones de los productores y así, incrementarse».
El mayor ritmo de implantación volvió a observarse en los departamentos del norte santafesino, mientras que en el resto del área avanzaron las últimas planificaciones antes de completar la siembra.
LEÉ MÁS►Reservas hídricas: en Santa Fe se reducen las áreas con excesos para lotes de trigo

Muy buena humedad para el cultivo y trigo en excelente estado
Uno de los principales factores que sostiene el avance de la campaña es la disponibilidad de agua en los perfiles.
El informe remarcó que persiste una «muy buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra, al igual que la reserva, en los perfiles de los suelos», condición que favoreció tanto las labores como el desarrollo de los primeros lotes implantados.
Los trigales ya emergidos fueron relevados en muy buen estado, sin inconvenientes sanitarios, con adecuados niveles tecnológicos y una correcta fertilización inicial. Incluso, productores y técnicos comenzaron a analizar estrategias de refertilización de acuerdo con la evolución del cultivo, las condiciones ambientales y la relación entre insumos y precios.
Menos anegamientos, aunque persisten suelos saturados en sectores bajos
La estabilidad climática de la última semana también mejoró gradualmente la condición de los suelos.
El SEA observó una disminución constante de las superficies con encharcamientos y anegamientos, aunque aclaró que todavía permanecen lotes con saturación o sobresaturación en posiciones topográficas medias y bajas, como consecuencia de las abundantes precipitaciones registradas durante las semanas anteriores.
Según el organismo, esa realidad continuará influyendo tanto en el cierre de la cosecha gruesa como en las decisiones finales de siembra para la campaña triguera.

El buen tiempo permitió acelerar las tareas de cosecha
Las condiciones meteorológicas también favorecieron la reactivación de las labores de cosecha, luego de varias semanas condicionadas por la humedad.
El proceso finalizó para el sorgo granífero en los sectores sur, centro y norte del área relevada, cerrando una campaña que ocupó 120.000 hectáreas, un 10% menos que las 132.450 hectáreas del ciclo anterior.
En maíz tardío o de segunda, la mejora de las condiciones ambientales permitió reanudar la cosecha en toda la región. El cultivo, implantado sobre 89.000 hectáreas, mantiene una condición muy favorable: el 95% de los lotes fue calificado entre bueno y muy bueno. Los rendimientos relevados oscilaron entre 80 y 120 qq/ha en el sur, 70 a 100 qq/ha en el centro y 60 a 75 qq/ha en el norte del SEA.
LEÉ MÁS►El monocultivo de soja ya es historia: la zona núcleo consolida el equilibrio con maíz y trigo
También avanzó lentamente la recolección de algodón, favorecida por la estabilidad del tiempo, aunque los pisos todavía saturados y la elevada humedad ambiente dejaron huellas del tránsito de las cosechadoras. Los rendimientos continuaron ubicándose entre 1.000 y 2.000 kg/ha, con registros superiores en los mejores lotes, mientras que la calidad de la fibra siguió deteriorándose con el paso del tiempo.
Durante la semana, además de las cosechas de sorgo, maíz y algodón, continuaron las aplicaciones de fertilizantes y las tareas de monitoreo y acondicionamiento de lotes para las próximas etapas de la campaña.
