Tres personas contrajeron la enfermedad luego de consumir salames caseros elaborados con un cerdo adquirido en un establecimiento periurbano sin registrar. El operativo incluyó la faena controlada de todos los animales para determinar si había más ejemplares infectados.
Lo que comenzó con la atención médica de tres personas afectadas por triquinosis terminó con un operativo sanitario sobre un criadero de cerdos en Ibarlucea, en el departamento Rosario. La reconstrucción de la cadena de consumo permitió identificar el origen del animal con el que se habían elaborado los salames caseros involucrados en el brote y activó la intervención conjunta de organismos provinciales y nacionales.
La investigación epidemiológica permitió reconstruir el origen del contagio. Según confirmaron fuentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) a AIRE Agro, los afectados «indicaron la compra de un cerdo con el cual elaboraron salames que fueron los que consumieron». A partir de esa información se identificó el establecimiento de donde había salido el animal.
La trazabilidad llevó hasta un criadero sin registrar
En el operativo, del que colaboró el Gobierno de Santa Fe con personal policial y sanitario, se dispuso el despoblamiento preventivo del establecimiento, integrado por 18 cerdos de distintas categorías, luego de que la trazabilidad confirmara que el foco estaba vinculado con un animal proveniente de ese lugar.

El operativo fue coordinado entre el Ministerio de Desarrollo Productivo, Senasa, la comuna de Ibarlucea, la Guardia Rural Los Pumas y el propietario del predio.
Desde Senasa explicaron que el establecimiento funcionaba en una zona periurbana y mantenía animales sin declarar. «No tiene declarado los animales, tampoco tiene RENSPA ni trazabilidad, por eso se manda todo a faena», señalaron desde el organismo.
Además, indicaron que los animales «no se encuentran en las condiciones sanitarias adecuadas para la cría de porcinos» y aclararon que se trataba de una producción de subsistencia, por lo que «no se considera un productor agropecuario de porcinos».
Qué significa una faena controlada
Las autoridades sanitarias remarcaron que la medida aplicada no implica el sacrificio sanitario indiscriminado de los animales. «No es un rifle sanitario, sino una faena controlada«, aclararon desde Senasa.
En estos casos, una vez identificado el establecimiento del que provino la carne contaminada, todos los animales son enviados a un frigorífico habilitado, donde se realizan los análisis mediante la técnica de Digestión Artificial.
«Se envían a un establecimiento habilitado para la faena donde se aplican pruebas diagnósticas y, en caso de confirmarse la infección, se envían a un digestor«, explicaron las fuentes consultadas.
Un problema que comenzó con casos en personas
Según refirió la fuente de Senasa, la intervención se activó después de que el Ministerio de Salud recibiera la notificación de tres personas con diagnóstico confirmado de triquinosis.
A partir de esa denuncia sanitaria, el organismo sanitario nacional inició la investigación epidemiológica junto con el Ministerio de Desarrollo Productivo y las fuerzas provinciales para reconstruir el origen de la carne consumida.
Las autoridades recuerdan que toda persona física o jurídica que posea animales debe mantenerlos correctamente registrados y declarados, condición indispensable para garantizar la trazabilidad y facilitar la respuesta sanitaria ante cualquier brote.
Los síntomas que deben encender la alarma
La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal) reforzó las acciones de prevención y solicitó a los equipos de salud mantener un alto nivel de sospecha clínica.
Los primeros síntomas suelen aparecer con diarrea, dolor abdominal y náuseas. Posteriormente pueden presentarse fiebre, dolores musculares, inflamación de párpados y del rostro, dolor ocular y cefalea.
En los cuadros más severos la enfermedad puede ocasionar complicaciones cardíacas, pulmonares y neurológicas.
Ante síntomas compatibles luego de consumir carne de cerdo o chacinados de origen dudoso, las autoridades recomiendan concurrir de inmediato a un centro de salud.
Cómo prevenir la triquinosis durante la temporada de carneadas
Las autoridades provinciales y el Senasa coinciden en que la enfermedad puede prevenirse con prácticas sencillas que comienzan antes de elaborar los chacinados.
En las faenas familiares, la carne no debe consumirse ni procesarse hasta contar con un resultado negativo del análisis realizado mediante Digestión Artificial, el único método capaz de detectar el parásito.
También recomiendan comprar embutidos y chacinados únicamente en comercios habilitados, verificar siempre que los productos cuenten con rótulo, evitar adquisiciones por redes sociales, vendedores ambulantes o circuitos informales y cocinar completamente la carne de cerdo.
Otro aspecto clave es recordar que las larvas de Trichinella «no se detectan a simple vista» y que no modifican el color, el olor ni el sabor de la carne, por lo que la única forma de descartar la enfermedad es mediante análisis de laboratorio.

