El incremento de combustibles y fertilizantes encarece fuertemente la implantación del cultivo y deteriora la ecuación económica. La superficie triguera se proyecta en baja del 18%, con unas 600.000 hectáreas estimadas para la campaña.
La próxima campaña de trigo en Entre Ríos se perfila bajo un clima de fuerte incertidumbre económica, donde la relación entre costos crecientes y precios estables condiciona las decisiones de siembra. La Bolsa de Cereales de Entre Ríos advierte que la rentabilidad del cultivo vuelve a quedar comprometida, especialmente en planteos bajo arrendamiento.
Precios con leve mejora, pero lejos de los máximos recientes
El trigo se ubica al inicio de junio en 213 U$S/t, con una recuperación parcial respecto del piso reciente. Sin embargo, el informe advierte que el valor “se mantiene en niveles similares a los de mayo del año pasado” y muy por debajo de los máximos de ciclos previos.
El impacto de la baja de retenciones fue acotado, con una reacción de precios que apenas generó “un leve aumento de 3 USD/t”, sin alterar la tendencia general del mercado.
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Costos de implantación en fuerte aumento
El principal factor de presión se concentra en los insumos. En los últimos meses, el combustible aumentó “un 17%”, mientras que la urea registró “un salto abrupto del 70%”, según datos relevados en el informe.

Este comportamiento impacta directamente en la estructura de costos. Para un planteo estándar, la inversión en fertilización nitrogenada pasó de 88,8 a 152 USD/ha, encareciendo significativamente la implantación del cultivo.
Más hectáreas en riesgo y mayor exigencia productiva
La combinación de costos altos y precios estables ya se refleja en las proyecciones de área. La Bolsa estima una caída del “18% en la superficie sembrada”, lo que implica unas 129.900 hectáreas menos para la campaña 2026.
En este contexto, el informe señala que el “rendimiento de indiferencia provincial se sitúa en 3.550 kg/ha”, un valor que supera el promedio histórico de la última década en varias zonas productivas.
Márgenes negativos en la mayor parte de la provincia
El análisis económico advierte que, bajo condiciones de arrendamiento y rindes promedio, “los márgenes brutos a precios actuales resultan negativos en todas las zonas de la provincia”.
El punto de equilibrio exige mejoras simultáneas en precio y productividad. Según el estudio, “es necesario un aumento del 8% en el precio pizarra”, lo que llevaría la referencia a unos 230 U$S/t.
Futuro del cultivo: equilibrio todavía lejano
En el mercado a término, la posición diciembre 2026 cotiza en torno a 225 U$S/t, lo que muestra una leve mejora respecto del disponible, aunque sin cambios estructurales en la rentabilidad.
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Incluso bajo este escenario, la Bolsa advierte que los planteos en campo arrendado “se encontrarían nuevamente expuestos a pérdidas económicas”, reforzando la necesidad de mejores rindes y precios para equilibrar la campaña.
