Del 12 al 14 de mayo en San Francisco, la muestra reunirá más de 20.000 asistentes y delegaciones internacionales. La producción asinina gana espacio como alternativa con valor nutricional y potencial industrial.
La leche de burra, un producto aún incipiente en la matriz lechera argentina, tendrá un lugar destacado en la próxima edición de TodoLáctea. En la exposición que se realizará del 12 al 14 de mayo en la Sociedad Rural de San Francisco, el médico veterinario Rogelio Allignani presentará su experiencia en la producción asinina, enfocada tanto en el valor nutricional como en su aplicación terapéutica.
Una alternativa que busca lugar en la agenda lechera
La participación de Allignani introduce una línea de trabajo que se aparta del esquema tradicional bovino. Desde su establecimiento en Catamarca, impulsa un modelo productivo basado en leche de burra, reconocida por sus propiedades hipoalergénicas y su composición similar a la leche materna.
El especialista sostiene que “nuestro objetivo siempre ha sido profesionalizar y difundir los beneficios de la cría de asnos”, en referencia a un sistema que apunta a consolidarse como opción frente a la alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV), especialmente en niños.
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En ese marco, su presencia en TodoLáctea busca acercar esta producción a la cadena de valor convencional y generar intercambio técnico con otros actores del sector.

Producción, salud y valor agregado
El desarrollo que encabeza Allignani plantea a la leche de burra no solo como una alternativa productiva, sino también como un recurso con impacto sanitario. “Hemos logrado posicionarla como una solución de salud pública”, afirma, al destacar su uso en dietas especiales.
A diferencia de la producción bovina, el volumen es menor, pero el diferencial está en el valor agregado. Además del consumo alimentario, se abre un mercado vinculado a la industria cosmética, donde sus propiedades dermatológicas generan interés creciente.
El enfoque “Tambo 360” y la sostenibilidad
La propuesta se alinea con el concepto “Tambo 360” que estructura la muestra, centrado en sostenibilidad, bienestar animal y eficiencia. En ese esquema, la producción asinina aporta una mirada basada en el aprovechamiento de razas rústicas y su adaptación a condiciones climáticas adversas.

Según el veterinario, “buscamos dejar un legado que una lo académico con la práctica local”, en referencia al trabajo que desarrolla a través de su División de Investigación, Desarrollo y Extensión (DIDE). Este espacio impulsa estudios genéticos, protocolos sanitarios y acuerdos institucionales, como el firmado con la Universidad Nacional de Catamarca.
Investigación y proyección del sector
Uno de los objetivos centrales es avanzar en la caracterización fisicoquímica de la leche de burra y su incorporación al Código Alimentario Nacional. Para Allignani, “nuestro objetivo es profesionalizar la actividad”, una meta que incluye la formación de nuevos productores y la estandarización de procesos.
Durante TodoLáctea, el especialista compartirá avances en manejo genético, nutrición animal e higiene, aspectos clave para garantizar la calidad del producto.

Un espacio de integración para la lechería
Con una convocatoria que superará los 20.000 asistentes y la participación de delegaciones de Brasil y Centroamérica, la exposición se consolida como un ámbito de intercambio técnico y comercial.
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La inclusión de experiencias como la de El Pichanal refleja una tendencia hacia la diversificación productiva. En ese contexto, la lechería argentina suma nuevas alternativas que dialogan con las demandas actuales del mercado, combinando innovación, sustentabilidad y enfoque en el consumidor.
