Las temperaturas estan muy por debajo de los valores habituales para octubre y dejaron señales en cultivos del centro y sur provincial. Técnicos y productores advierten sobre el retraso en el desarrollo de los lotes y evalúan las consecuencias del episodio.
La mañana del domingo 18 de octubre, Día de la Madre, dejó una postal inesperada en el centro de Santa Fe: pastizales cubiertos de blanco y cultivos expuestos a temperaturas inusualmente bajas para la primavera. Las heladas sorprendieron a productores y técnicos, que comenzaron a observar sus efectos sobre los lotes de maíz y a seguir de cerca la evolución del trigo.
Heladas en octubre: una escena inesperada en el centro de Santa Fe
Roberto Mottura, productor tambero de la zona de Humboldt Chico, registró el fenómeno mientras se dirigía al campo. En un video que filmó durante la mañana, mostró la banquina cubierta de escarcha y expresó su sorpresa: “Es insólito: 18 de octubre, Día de la Madre, 2026; miren la helada”. Luego insistió: “Insólito la helada que cayó”.
En Bigand, en el sur provincial, el productor y consultor José María Piccioni también advirtió sobre el frío durante el fin de semana. Este lunes reportó una temperatura de 6 °C y sostuvo: “Increíble, no existen registros de estos frío con heladas”.
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El episodio no fue aislado. “Semanas enteras de baja temperatura 6 a 7°; llevamos 40 días de este clima frío”, describió Piccioni, quien trabaja con estaciones meteorológicas en la región.
En diálogo con AIRE Agro, explicó que esos equipos, a los que definió como “bastante sofisticadas”, están registrando heladas. También señaló que las máximas apenas rondan entre 14 y 17 °C y que las temperaturas se mantienen por debajo de los valores normales para esta época.
Según su experiencia, el frío se ubica “7 a 9 grados abajo de lo normal para esta época del año”.
Maíz: daños en las hojas y retraso en el desarrollo
Las primeras observaciones confirmaron efectos sobre los cultivos. Luciano Martins, técnico del INTA Esperanza, señaló que “en maíces de 2/3 hojas se vió daño”.

En la zona de Humboldt, técnicos confirmaron la helada. “A los maíces que están nacidos los afecta, lo mismo que a los trigos que están llenando grano”, indicaron. La disponibilidad de agua en los perfiles aparece como un factor favorable para amortiguar el impacto. “Dicen que no fue mucho, se vio arriba de un rollo”, comentaron sobre las señales de la helada.
Aunque las temperaturas inferiores a las habituales pueden favorecer la formación de granos de trigo más pesados, el descenso térmico también introduce riesgos durante esta etapa. En los lotes de maíz, mientras se determina el nivel de daño, algunos asesores decidieron frenar las aplicaciones de herbicidas postemergentes “hasta que se aclare más el panorama”.
En un lote de maíz, el daño llegó a quemar plantas completas
Andrés Grioni, ingeniero agrónomo de la Regional Videla de Aapresid, confirmó la helada y mostró sus efectos en un lote de maíz sembrado en verde sobre una cobertura de vicia, dentro de un esquema de manejo sustentable.
El profesional explicó que “tiene una alta cobertura el lote, por lo tanto el efecto del frío es mayor, porque la temperatura baja más que donde el suelo está desnudo”.
La intensidad del daño varió según el relieve. En el bajo del potrero, las plantas presentaban tonalidades marrones, lilas y bordó. Allí, Grioni observó que “el quemado es del total de la planta”, con la pérdida de las cuatro hojas que había desarrollado el maíz. Frente a ese escenario, indicó que “hay que esperar que salgan las nuevas”, aunque advirtió que esas plantas tendrán “una pérdida de rendimiento final”.

En cambio, en las zonas más altas del lote, la helada “se nota menos” y afectó principalmente las hojas superiores, con una proporción de tejido quemado del 10 al 20%. En el promedio del potrero, el agrónomo estimó que la afectación alcanzaría al 20 o 30% de las plantas.
El frío también frena a los cultivos y complica el manejo sanitario
En Matilde, el ingeniero agrónomo Raúl López confirmó el episodio, aunque todavía no contaba con datos precisos sobre su duración ni sobre el impacto definitivo en los cultivos. “Para trigo no creo que haya sido peligroso”, estimó.
Explicó que “la espiga está a un metro del suelo y hay que ver la duración que tuvo la helada, ahora no se ve”. Por eso, consideró necesario esperar algunos días para evaluar posibles consecuencias. En los maíces, en cambio, el daño sobre las hojas ya era visible, aunque relativizó su gravedad porque las plantas son pequeñas y pueden volver a desarrollarlas.
En Gálvez, el ingeniero agrónomo Leonel Tornotti señaló que hacia el sur se registraron temperaturas de 3 °C. “El cultivo no despega”, resumió al describir el efecto acumulado de las bajas temperaturas.
El retraso se observa tanto en maíces como en girasoles, que “no elongan”. En el caso del cereal, Tornotti destacó que no hay diferencias de desarrollo entre lotes sembrados con unos diez días de anticipación y otros implantados posteriormente. “Los que se sembraron 20/25 de agosto estuvieron 10 días bajo tierra; y no hay diferencia en el desarrollo vegetativo con los sembrados al inicio de septiembre”, explicó.
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A ese escenario se suma la aparición de cogollero en maíz, con daños visibles a campo. La falta de crecimiento de las plantas y la presencia de la plaga obligan a los productores a evaluar aplicaciones para controlarla, en un contexto en el que el frío sigue condicionando la evolución de los cultivos.
