El fuerte aumento de los costos productivos, especialmente en combustible y fertilizantes, dejó al sector en una situación límite. Productores advierten por la falta de rentabilidad y reclaman medidas urgentes para sostener la actividad.
Precios en baja y costos en alza se han transformado en un cóctel letal para los productores arroceros de Entre Ríos, especialmente los pequeños y medianos. Esta situación no sólo complica la rentabilidad de la actual campaña, sino que también cubre de sombras el futuro productivo en una provincia donde el arroz es una economía regional clave.
Hay un dato central que explica la crisis: el precio del gasoil, un insumo clave en la provincia —dado que el agua para riego se extrae de pozos profundos—, aumentó un 40%. Los fertilizantes, en tanto, registraron incrementos igualmente significativos.
“La verdad es que los aumentos de los combustibles y los fertilizantes nos dejan totalmente fuera de carrera”, sentenció Luciano Challio, productor arrocero y presidente de la filial San Salvador de la Federación Agraria Argentina (FAA). “La guerra y el precio del barril de petróleo, que se fue por las nubes, nos impactan directamente y nos impiden seguir produciendo”, remarcó en diálogo con AIRE Agro.
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En Entre Ríos, el rendimiento promedio se ubica alrededor de los 8.000 kilos por hectárea. “El año pasado, que fue muy bueno, tuvimos un rendimiento de alrededor de 10.000 kilos, lo que nos permitió cubrir los costos. Pero este año, con estos costos, necesitamos cosechar 13.000 kilos para cubrirlos”, estimó el federado. “Y eso es totalmente imposible”, enfatizó.

Challio, además, aportó otro dato: en los países del Mercosur los productores reciben 22 centavos de dólar, mientras que en Argentina sólo 17.
Productores arroceros advierten quebranto y riesgo de pérdida de hectáreas
El presidente de la Asociación de Plantadores de Arroz (APA), Enrique García, en la misma línea, definió la situación como de “quebranto”, porque “necesitamos producir 13 toneladas por hectárea” para no perder dinero y —subrayó— “ni en los mejores lotes de Entre Ríos, con la mejor variedad y la más alta tecnología” se alcanzan esos niveles.
“La situación nos preocupa mucho porque no queremos seguir perdiendo hectáreas”, dijo. Y agregó: “Como productores no podemos continuar y necesitamos medidas urgentes, porque en mayo tenemos que volver a hacer taipas y preparar todos los lotes”.
El sector reclama créditos urgentes para sostener la producción
Ante este escenario, García consideró que el sector necesita “una inmediata asistencia financiera” como paliativo para enfrentar la crisis, ya que los productores “debemos afrontar distintos vencimientos”.
Challio coincidió y reclamó créditos que permitan retener el arroz con la expectativa de una mejora en los precios. “Creemos que esto es una coyuntura y necesitamos un crédito razonable para atravesarla, hasta tanto los valores de los combustibles tiendan a normalizarse y vuelvan a niveles anteriores que permitan seguir produciendo”, señaló.

La posibilidad de acceder a financiamiento es, precisamente, uno de los ejes que las entidades del sector analizan con autoridades provinciales y nacionales. “Hay líneas de crédito que se están evaluando con el Fogaer (Fondo de Garantías de Entre Ríos), también algunas del BICE y del Banco Nación, y estamos esperando respuestas”, indicó el dirigente de la FAA.
—¿Tiene espalda el pequeño y mediano productor para tomar un crédito?
—El problema es que en mayo tenemos que liquidar el arroz y, a este precio, sinceramente, no alcanza para encarar otra campaña. La idea de tomar un crédito es poder retener el poco arroz disponible y esperar una suba del precio, que seguramente se va a reacomodar.
Caída del área sembrada y menor actividad en las economías locales
García también advirtió sobre el impacto que tendría la pérdida de superficie sembrada en las economías locales. “Nuestra principal preocupación es que, si sigue cayendo el área, lo primero que se reduce es la cantidad de aguadores necesarios para el riego, y lo segundo, la cantidad de materia prima que llega a las industrias”, explicó.
Asimismo, propuso al Gobierno nacional permitir el uso del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) —destinado al mantenimiento de rutas y caminos— como crédito fiscal de libre disponibilidad. Según indicó, esa medida permitiría reducir en un 12% el rinde de indiferencia y mejorar la rentabilidad.
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“Es una propuesta que venimos planteando desde hace años y creemos que ha sido comprendida, por lo que tenemos expectativas de que avance. También necesitamos acceder a financiamiento en condiciones similares a las de productores integrados a la industria, que consiguen mejores tasas”, añadió.
Cese de comercialización y datos que reflejan la crisis del arroz
En este contexto, los plantadores decidieron orgánicamente un cese de comercialización para visibilizar la crisis que atraviesa toda la cadena y presionar por una mejora en los precios.
La APA sintetizó la gravedad de la situación en tres puntos:
- La relación entre el precio del combustible y el arroz cáscara alcanza niveles históricos: 9 kilos de arroz cáscara por litro de combustible.
- Los precios cayeron de $310.000 en febrero a $240.000 en la actualidad.
- La superficie sembrada en la provincia se redujo un 19% en la última campaña.
