La Bolsa de Cereales de Entre Ríos proyectó una reducción del 20 % en el área sembrada y del 30 % en la cosecha para la campaña 2026/27. Los productores advirtieron que, sin créditos y con costos cada vez más altos, la actividad perdió rentabilidad y sigue expulsando arroceros.
Los precios deprimidos, los costos de producción, la falta de crédito y el clima aparecen como las principales variables que harán caer la siembra y la producción de arroz en Entre Ríos durante la campaña 2026/27.
La mayoría de los productores describe una situación muy compleja desde el punto de vista de la rentabilidad. Aun así, algunos mantienen la expectativa de que en los próximos meses mejoren las condiciones para el sector.
En la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER) no tienen dudas: el área implantada caerá un 20 %, hasta unas 44.000 hectáreas, y la cosecha apenas superará las 300.000 toneladas, un 30 % menos que en la campaña anterior. De confirmarse, sería la producción más baja del siglo.
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La producción sigue perdiendo superficie
Luciano Challio, productor arrocero y titular de la filial San Salvador de la Federación Agraria Argentina (FAA), lamentó que en los últimos años muchos chacareros abandonaran el cultivo.

«Llegamos a ser más de 700 productores en la zona, trabajando tanto en chacras como en superficies más extensas, y hoy no llegamos a 140 los que seguimos produciendo», señaló. Además, remarcó que «reina mucha incertidumbre en una época en la que comienza la preparación de la tierra».
Pese al escenario, Challio mantiene cierto optimismo. «Pueden soplar buenos vientos para el sector», afirmó, aunque advirtió que «hoy atravesamos una coyuntura muy difícil«. Para revertirla, sostuvo que «necesitamos créditos acordes al contexto, fundamentalmente del Banco Nación, pero por el momento no los conseguimos».
El costo del riego agrava la ecuación
En San Salvador, conocida como la Capital Nacional del Arroz, el riego depende del agua extraída de pozos profundos, lo que incrementa significativamente los costos.
«Utilizamos entre 400 y 600 litros de gasoil por hectárea. El combustible representaba un 32 % del costo operativo y, en poco tiempo, pasó al 54 %. Desde que comenzamos las labores, el litro de gasoil pasó de 1.600 pesos a 2.400 pesos al momento de la zafra», explicó Challio.
«Esa suba nos sorprendió, nos golpeó muy fuerte y nos sacó completamente de la ecuación. Aun así, somos resilientes y queremos seguir apostando al arroz, porque no deja de ser una forma de vida», agregó.
También advirtió que, si no aparecen señales concretas, especialmente en materia de financiamiento, la provincia podría perder entre 15.000 y 20.000 hectáreas adicionales, que se sumarían a las ya resignadas en las dos campañas anteriores.
Víctor Odiard, también productor arrocero e integrante de la filial San Salvador de la FAA, sostuvo que los rindes de la última campaña fueron buenos, aunque insuficientes para obtener rentabilidad.
«Quedamos unos 4.000 kilos por debajo de lo necesario para, al menos, cerrar los números. Obtuvimos entre 8.000 y 8.500 kilos por hectárea, que son buenos valores para la zona, pero para cubrir los costos necesitábamos, como mínimo, 12.500 kilos.»

Recordó además que los pequeños y medianos productores debieron vender rápidamente su cosecha. «Con esos valores no se alcanzó a cubrir ni siquiera los costos del año pasado. Hoy el precio muestra una recuperación, por lo que quien pudo retener la producción está en una situación algo mejor, aunque claramente no fue el caso del pequeño y mediano productor», indicó.
Las proyecciones para la campaña 2026/27
El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber) advirtió que la campaña 2026/27 estará condicionada por factores económicos y climáticos, con impacto tanto en la superficie sembrada como en el rendimiento.
En el ciclo 2025/26 se implantaron 54.850 hectáreas, un 19 % menos que en la campaña previa, debido a la fuerte caída en la cotización del cereal.
A pesar de ello, el escenario climático favoreció al cultivo. El enfriamiento del Pacífico ecuatorial asociado a La Niña aportó elevados niveles de radiación solar y permitió alcanzar un rendimiento provincial de 8.064 kg/ha, con una producción de 442.295 toneladas.
Para la campaña 2026/27, el desarrollo de El Niño incrementa la probabilidad de lluvias superiores a lo normal entre noviembre y marzo, especialmente durante el trimestre noviembre-diciembre-enero. Ese patrón suele aumentar la nubosidad y reducir la radiación solar, condiciones que afectan al cultivo, sobre todo entre la floración y el llenado de granos.
Según los registros históricos de la BolsaCER, las últimas tres campañas influenciadas por El Niño (2015/16, 2018/19 y 2023/24) promediaron rendimientos cercanos a los 7.000 kg/ha, un 13 % menos que en 2025/26.
La mayor caída se dará en los lotes con riego a gasoil
El Siber proyectó una disminución del área sembrada que no será homogénea y dependerá de la fuente de abastecimiento de agua.

Las 12.400 hectáreas irrigadas mediante represas podrían mantenerse o incluso aumentar levemente gracias al buen nivel de almacenamiento de los embalses y a las mayores precipitaciones previstas. Tampoco se esperan cambios relevantes en las 8.600 hectáreas abastecidas desde el río Paraná, ya que un mayor nivel del río reduciría los costos de bombeo.
La principal contracción se concentrará en los sistemas de pozos profundos. En los establecimientos con bombeo eléctrico, que abarcaron unas 13.000 hectáreas en 2025/26, la superficie podría caer entre 10 % y 15 %, impulsada por la competencia de la ganadería.
La situación será más crítica en los pozos con bombeo a gasoil, que representaron 20.850 hectáreas durante la última campaña y donde la reducción podría ubicarse entre 40 % y 45 %, debido al elevado costo del combustible y a la baja rentabilidad esperada.
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Con este escenario, la intención de siembra provincial se ubicaría en torno a las 44.000 hectáreas, una baja interanual del 20 % (10.850 hectáreas). Con un rendimiento esperado de 7.000 kg/ha, la producción alcanzaría apenas 308.000 toneladas, es decir, 134.295 toneladas menos que en 2025/26, lo que representa una caída del 30 %.
Por último, el Siber consideró que el reciente incremento del precio del arroz, sumado a una baja en el valor de la urea, no será suficiente para revertir la situación.
