La campaña cerró con una producción de maíz de segunda que quedó entre las mejores de la última década, tanto por volumen de grano como por rendimiento. La recuperación fue especialmente marcada frente al ciclo 2023/24, cuando la chicharrita y el Spiroplasma redujeron drásticamente la superficie cosechada y los rindes.
La cosecha de maíz de segunda llegó a su fin en el centro norte santafesino con una producción de 590.105 toneladas y un rendimiento promedio de 79,85 quintales por hectárea. El resultado ubicó a la campaña 2025/26 entre las mejores de los últimos diez años y marcó una fuerte recuperación frente al impacto que había provocado la chicharrita del maíz en los ciclos anteriores.
El dato surge del reporte semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), que difunde la Bolsa de Comercio de Santa Fe. El informe consideró finalizadas las tareas de recolección del cereal, luego de una última semana con escaso movimiento de equipos y maquinarias en la región, a excepción del departamento Nueve de Julio, donde todavía hubo actividad.
Las condiciones de estabilidad climática de los últimos días permitieron completar la cosecha del maíz tardío, en un ciclo que estuvo acompañado por buenas condiciones ambientales durante buena parte de su desarrollo.
Maíz de segunda: más superficie y una producción que quedó segunda en diez años
En la campaña 2025/26 se sembraron 89.000 hectáreas de maíz de segunda en el centro norte provincial. De ese total, 73.900 hectáreas se destinaron a la producción de grano comercial y otras 15.100 hectáreas fueron utilizadas para autoconsumo, principalmente para la confección de silaje destinado a la alimentación animal.

La producción de grano alcanzó 590.105 toneladas. En comparación con el año pasado, la producción de grano en este ciclo creció en 139.220 toneladas, casi un 31%. De acuerdo con la comparación histórica realizada sobre los datos del SEA, se ubicó en el segundo lugar de las últimas diez campañas, solo por detrás de las 607.500 toneladas obtenidas en 2018/19.
Sin embargo, aquella campaña récord se explcia en una superficie sembrada mayor, de 95.500 hectáreas, ya que el rendimiento promedio fue de 75 quintales por hectárea, inferior a los 79,85 quintales alcanzados en el actual ciclo. El rendimiento de 2025/26 también quedó entre los más elevados de la serie, aunque no alcanzó el máximo de 80 quintales por hectárea registrado en la campaña 2020/21.
El maíz recuperó terreno después del impacto de la chicharrita
La magnitud de la recuperación se observa con mayor claridad al comparar los resultados actuales con la campaña 2023/24, marcada por la fuerte incidencia del Spiroplasma kunkelii, enfermedad transmitida por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis).
En aquel ciclo, el rendimiento promedio del maíz de segunda cayó a apenas 25 quintales por hectárea. Además, solo pudieron cosecharse 42.650 hectáreas, mientras que otras 44.250 quedaron sin trillar, casi el 51% de la superficie.
El SEA señaló que el aumento de la superficie destinada al maíz tardío en 2025/26 permitió revertir lo ocurrido en los años anteriores, afectados por la presencia de la enfermedad y su vector.
El reporte describió que los maizales recibieron precipitaciones iniciales importantes, que posibilitaron un adecuado desarrollo y crecimiento, con buenos estados vegetativos y sin dificultades relevantes. Las diferentes etapas fenológicas también evolucionaron sin problemas, aunque se registraron altas temperaturas en febrero que generaron estrés en los cultivos del departamento Nueve de Julio.

Durante el llenado de grano, las condiciones climáticas fueron favorables y contribuyeron a los buenos rendimientos obtenidos.
El maíz para silo también tuvo una campaña destacada
La recuperación también alcanzó al maíz destinado al autoconsumo. En esta campaña se utilizaron 15.100 hectáreas para la confección de silo, una superficie que quedó segunda en la serie histórica, detrás de las 19.650 hectáreas de 2017/18.
Además, fue la mayor superficie destinada a este uso en los últimos ocho años y representó un incremento de 5.820 hectáreas respecto de la campaña anterior, equivalente a un 63% más.
El rendimiento promedio llegó a 12 metros de silobolsa confeccionados con una hectárea de maíz picado. Se trató de uno de los valores más elevados de la serie, aunque por debajo del máximo de 13,5 metros por hectárea registrado en 2021/22. En términos interanuales, el rendimiento para silo aumentó 1,5 metros de bolsa por hectárea, un 14%.
También en este caso la diferencia con la campaña de la chicharrita fue marcada. En 2023/24 apenas pudieron picarse 6.100 hectáreas y el rendimiento promedio fue de 4 metros de bolsa por hectárea, el menor registro de toda la serie.
El maíz aportó casi 1,24 millones de toneladas en la campaña
Con la finalización de la cosecha de segunda, el maíz completó un ciclo de fuerte recuperación en el centro norte santafesino.
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A las 590.105 toneladas de maíz tardío se suman las 651.700 toneladas generadas por el maíz de primera. En conjunto, ambos planteos aportaron casi 1.243.000 toneladas de grano durante la campaña 2025/26.
