Agromandriles: un toque de atención para educar en la filosofía libertaria a los argentinos con problemas de comprensión.
Siempre es bienvenido un soplo de aire fresco en materia de comunicación y el ingreso de Santiago Oría como nuevo comandante del sistema de propaganda libertaria representa una gran noticia.
Desde ya, recomiendo como material de lectura obligatorio el “Manual de Logros: Dos años que cambiaron la Argentina” editado por Oría, en el cual se expone un compendio de muchas de las grandes medidas adoptadas por la gestión del líder en lo que va de su primer mandato.
Aunque, con ánimo de realizar una crítica constructiva, me hubiese gustado que el manual de logros libertarios tuviese más contenido agroindustrial porque son enormes y amplios los avances conseguidos en tan poco tiempo.
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Si bien podríamos escribir un libro sobre la cuestión, quisiera focalizarme en el caso más trascendente e indiscutible: el cultivo de maíz, que logró una cosecha récord histórica gracias a la gestión de Javier Milei.
La degradación kirchnerista trajo consigo en el último tramo de su mandato un evento de características bíblicas: una plaga, la “chicharrita del maíz”, que liquidó gran parte de la cosecha esperada del cereal y provocó una reducción considerable del área sembrada en 2024/25.
Cuando el líder afirmaba que su mandato iba a estar guiado por las fuerzas del cielo, no solo lo decía de una manera metafórica, sino fundamentalmente inspirado en la confianza de alguien que ha leído la Torá y el Talmud para dejarse inspirar por el poder celestial.
No es casualidad que durante el mandato del líder la población de Dalbulus maidis se haya retraído de manera considerable, así como tampoco lo es el hecho de que haya empezado a aumentar en los últimos meses de la mano del deterioro de Milei en las encuestas.
Por supuesto, no es todo culpa de la divinidad, ya que la reducción de la alícuota de derechos de exportación sobre el maíz, que en 2025 pasó del 12% al 9,5%, contribuyó a recomponer la superficie de siembra para generar –ahora sí con la ayuda del cielo– una producción histórica e inaudita de 71,7 millones de toneladas en el ciclo 2025/26.
A fines de 2025 llegó una nueva reducción de retenciones con una alícuota del 8,5%, la cual experimentará nuevas reducciones progresivas a partir de 2027. Con ese estímulo se prevé que este año vuelvan a sembrarse 11,6 millones de hectáreas a nivel nacional.
Con la llegada de una fase ENSO “El Niño”, que no es cualquier “Niño”, sino un “Súper Niño”, se avecina otro récord de producción en 2026/27, el cual vendrá acompañado además por una reducción de costos logísticos gracias al transporte por barcazas en aquellas zonas que queden debajo del agua y deban reconvertirse (recuerden siempre: si cambia la música, hay que cambiar el paso).
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El gran logro del maíz libertario, que incluso logró vencer a las fuerzas del mal que provocaron un aumento del costo de los fertilizantes al cerrar el estrecho de Ormuz, es solo uno de los muchos aspectos sectoriales por destacar de la gestión del líder.
Tenemos que alinearnos en la estrategia comunicacional para poder contrarrestar las mentiras de los kukas, quienes, lejos de aminorarse, vienen creciendo de manera exponencial en los últimos tiempos. Tenemos el poder del omnipresente de nuestro lado. Sigamos adelante ¡Viva la libertad, carajo!

