El trigo protagoniza una campaña histórica con exportaciones récord y un crecimiento del 67% en el valor de las ventas externas. Los aceites de soja y girasol también mostraron un fuerte desempeño.
Con una cosecha récord como punto de partida, el trigo argentino atraviesa una de las mejores campañas exportadoras de su historia. Entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, las ventas al exterior alcanzaron las 14,77 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para ese período, mientras que los ingresos superaron los US$3.122 millones.
Según el último Monitor Agroindustrial elaborado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), las exportaciones crecieron de manera significativa respecto de la campaña anterior. El volumen embarcado aumentó desde las 8,1 millones de toneladas registradas en el mismo tramo del ciclo 2024/25 hasta las actuales 14,77 millones, mientras que el valor de las ventas externas se incrementó un 67%.
Aunque durante mayo los embarques de trigo sumaron 786.042 toneladas, un 30% menos que en abril, cuando habían alcanzado 1,13 millones de toneladas, desde el sector explicaron que la baja responde a una desaceleración luego del intenso ritmo de despachos registrado el mes anterior.
LEER MÁS► Trigo: ya se sembró el 95% del área prevista y el SEA no descarta que crezca la superficie final
La comercialización del trigo sigue avanzando
El informe también destaca que la comercialización mantiene un importante nivel de avance. Al 24 de junio todavía restaban colocar unas 4,5 millones de toneladas destinadas a exportación, sobre un saldo exportable estimado en alrededor de 19 millones de toneladas.
Este desempeño se apoya en la cosecha récord obtenida durante la campaña 2025/26, que alcanzó las 27,8 millones de toneladas, de acuerdo con estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Los aceites también marcaron registros históricos
El buen momento no se limitó al trigo. El complejo oleaginoso también mostró un fuerte dinamismo durante mayo.
Las exportaciones de aceite de soja alcanzaron las 522.951 toneladas, el mayor volumen para ese mes de los últimos cinco años. En tanto, las ventas externas de harina de soja crecieron un 3,37% respecto de abril y llegaron a 2,48 millones de toneladas.
Por su parte, el aceite de girasol incrementó sus exportaciones un 4,9% en comparación con el mes anterior. Entre enero y mayo acumuló 687.318 toneladas exportadas, un récord para ese período.
LEER MÁS► Reservas hídricas: en Santa Fe se reducen las áreas con excesos para lotes de trigo
El girasol proyecta otra campaña récord
Las perspectivas para el girasol también son favorables. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima que la producción mundial alcanzará las 62,66 millones de toneladas durante la campaña 2026/27, un 13,4% más que en el ciclo previo, impulsada principalmente por la recuperación de Ucrania, Rusia y la Unión Europea.
En ese escenario, la cadena argentina mantiene un desempeño destacado. Según la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), entre enero y mayo las exportaciones del complejo girasol generaron US$1.674,1 millones, un crecimiento interanual del 126,1%, y ya representan el 7,6% de las exportaciones agroindustriales del país.
El dinamismo también se reflejó en la industria. Durante marzo se procesaron 565.000 toneladas de girasol, el mayor volumen mensual registrado, mientras que en los primeros cinco meses del año la molienda acumuló 2,32 millones de toneladas, un 32,8% más que en igual período de 2025.
De cara a la próxima campaña, el USDA proyecta que la producción argentina crecerá desde 7,4 hasta 8 millones de toneladas, lo que representaría un nuevo récord. No obstante, el organismo y Asagir advierten que la mayor oferta global podría moderar los precios internacionales en los próximos meses, aunque las perspectivas para las exportaciones argentinas continúan siendo positivas.

