La provincia concentra el 58% de la producción nacional de biodiésel y el principal polo exportador del país. Tras la decisión del Parlamento Europeo, el Gobierno santafesino destacó el trabajo conjunto con el sector privado y volvió a reclamar una nueva ley nacional de biocombustibles.
La decisión del Parlamento Europeo de rechazar la reforma que endurecía la clasificación de la soja como materia prima de alto riesgo de cambios indirectos en el uso del suelo (ILUC) tuvo una repercusión inmediata en Santa Fe, principal provincia productora y exportadora de biodiésel del país.
Desde el Gobierno santafesino destacaron el resultado de las gestiones realizadas junto con la Nación y el sector privado, al considerar que la medida preserva un mercado estratégico para una de las industrias más relevantes de la economía provincial.
Un mercado clave para la industria santafesina
La importancia de la resolución trasciende el plano regulatorio europeo. Santa Fe concentra el 58% de la producción argentina de biodiésel y alberga, sobre el cordón industrial del Up River, la mayor parte de la infraestructura desde donde se despachan las exportaciones.
Un paso clave, que demuestra que la producción santafesina y Argentina tiene estándares de producción y sustentabilidad de calidad internacional.
El anuncio del Canciller @pabloquirno sobre el rechazo del Parlamento Europeo a la normativa iLUC. Hubo un trabajo que impulsamos con… https://t.co/aPyRkkfTPm
— Gustavo Puccini (@GustavoPuccini) July 8, 2026
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el biodiésel argentino atraviesa desde hace años un escenario de crecientes restricciones comerciales. Al cierre del mercado estadounidense se sumaron las limitaciones impuestas progresivamente por la Unión Europea, reduciendo las posibilidades de exportación de una industria históricamente orientada al mercado externo.
Entre 2008 y 2022, en promedio, el 65% de la producción nacional se destinó a exportaciones. Sin embargo, esa participación cayó al 33% en 2023 y 2024 y descendió hasta apenas el 28% en 2025, el nivel más bajo registrado para la actividad.
Europa, un destino determinante
La dependencia del mercado europeo explica la relevancia de la decisión parlamentaria. De acuerdo con la Bolsa rosarina, entre 2018 y 2025 la Unión Europea concentró, en promedio, el 97% de las exportaciones argentinas de biodiésel. Durante 2025, además, la totalidad de los embarques tuvo como destino ese bloque.
En ese contexto, una eventual clasificación de la soja argentina como materia prima de alto riesgo ILUC podía comprometer el acceso del biodiésel nacional a su principal mercado y profundizar las dificultades que ya enfrenta el sector exportador.
La reacción del Gobierno de Santa Fe
Tras conocerse la votación en el Parlamento Europeo, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, calificó la resolución como «un paso clave» y afirmó que demuestra que «la producción santafesina y argentina tiene estándares de producción y sustentabilidad de calidad internacional«.
El funcionario sostuvo que el resultado fue consecuencia del trabajo conjunto impulsado por la provincia junto con el gobernador Maximiliano Pullaro, las entidades agroindustriales, las empresas exportadoras, las pymes del sector y la Cancillería para rebatir los argumentos que buscaban considerar a la soja como un cultivo de alto riesgo ambiental.
Según Puccini, la decisión permite «proteger exportaciones vitales» para la economía provincial y abre una nueva instancia de diálogo con la Comisión Europea para que la futura reglamentación reconozca las características de sustentabilidad de la producción sojera argentina.
El reclamo por una nueva ley de biocombustibles
Junto con la valoración de la decisión europea, el Gobierno santafesino volvió a poner el foco en el mercado interno. La provincia propone avanzar con una nueva Ley de Biocombustibles que eleve el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil al 15% (B15), amplíe la competencia entre oferentes e incentive inversiones en biocombustibles de segunda generación, como el combustible sostenible para aviación (SAF) y el aceite vegetal hidrotratado (HVO).
LEÉ MÁS►La UAA lideró las exportaciones de sorgo en la Argentina
El planteo cobra fuerza en un contexto de retracción del consumo interno. La reducción del corte obligatorio del 12,5% al 7,5% disminuyó la demanda local y, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, mientras las ventas de gasoil crecieron un 2,5% durante 2025, la comercialización de biodiésel cayó un 10%.



