La Vidriera Genética de Las Colonias dejó un listado de tambos y cabañas destacados por su calidad racial y desempeño productivo. Los resultados del concurso y del control lechero reflejaron el nivel competitivo de los principales establecimientos de la región.
La pista de la 20° Vidriera Genética de la Sociedad Rural de Las Colonias dejó como saldo un conjunto de vaquillonas Holando Argentino de “muy buen nivel”, según la evaluación del jurado, en una jornada donde la calidad de los ejemplares y la competitividad entre cabañas marcaron el pulso del evento.
Un jurado con trayectoria y una genética en crecimiento
El médico veterinario Víctor Sapino, presidente de la Comisión de Jurados de la Asociación de Criadores Holando Argentino (ACHA), fue el encargado de la jura y sintetizó la impresión general: se observaron “animales de muy buena conformación, muy buenas ubres, con buenas patas, representan bien la raza y a los animales que debemos buscar los productores”. En ese marco, subrayó que una decena de lotes sobresalió con “un nivel muy alto” dentro de la oferta presentada para el remate.
Sapino no es ajeno al circuito de excelencia de la raza. Egresado de la Facultad de Veterinaria de Esperanza (UNL), pertenece a la tercera generación de criadores e integra la Cabaña La Rinconada, en Tacurales (departamento Castellanos), establecimiento con numerosos premios a nivel nacional, incluyendo un Gran Campeón macho en Palermo y reiteradas nominaciones al Campeonato Argentino. Desde esa experiencia, valoró el presente de la genética lechera: “En Argentina estamos en un muy buen nivel genético, los productores invierten y en los tambos comerciales usando toros que están en los topes de Canadá y EE.UU.”.
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Los grandes campeones de la Vidriera Genética
En cuanto a los resultados del concurso, la mejor vaquillona de la exposición fue la RP 7234 de Perren José Luis. El premio al mejor dúo correspondió al corral 84 de Weidmann Eligio y Gabriel, mientras que el mejor trío fue para el corral 80 de Perren José Luis. En la categoría vaquillonas para entorar, el primer premio fue para la RP 2812 de Cabaña El Prado, y en terneras se distinguió como mejor lote el corral 19 de Beckmann Agro.
Conformación y funcionalidad: claves para el tambo
Más allá de la genética, Sapino puso el foco en la funcionalidad de los animales dentro del sistema productivo. “Es muy importante tener animales que estén bien conformados”, explicó, especialmente en contextos adversos como los registrados en las últimas semanas. La presencia de barro en los tambos, producto de lluvias intensas, exige vacas con buena estructura para sostener su desempeño.
En esa línea, también remarcó la relevancia del control lechero como herramienta de validación productiva: “Tener los datos certificados de los animales son avales fundamentales, que le agregan a la conformación otros datos más muy importantes”.

Control lechero: los rodeos más productivos
Antes del remate que le puso el broche a la actividad, la Sociedad Rural de Las Colonias también premió a los establecimientos con los mejores resultados de control lechero que se realizan a través de la entidad. En la categoría primera lactancia, el primer premio en sistema estabulado fue para La Ramada SA – establecimiento Hipatia (RP 59321), con una producción a 305 días de 16.381,70 litros, mientras que en no estabulado se impuso René y Dolly Manfredi SA – La Buena Suerte (RP 13182), con 14.462,70 litros.
En segunda lactancia, La Ramada SA volvió a liderar en estabulado (RP 56973, con 16.661,50 litros), y José Luis Perren SRL – La Erminda se destacó en no estabulado (RP 2867, con 16.110,60 litros). Para la tercera lactancia, el primer puesto estabulado fue nuevamente para La Ramada SA (RP 56251, con 21.305,50 litros), mientras que en no estabulado se ubicó José Luis Perren SRL – Santa Clara (RP 2085, con 15.418,20 litros). El reconocimiento a mejor lactancia vitalicia fue para Heil Mabel – establecimiento La Mabel (RP A485), con una producción total de 103.598,50 litros.
El impacto del clima en la producción lechera
El contexto productivo, sin embargo, plantea desafíos. Sapino describió una situación compleja en su zona: “Está complicado pero los productores resisten a estos cambios climáticos”. Las lluvias recientes impactaron en la dinámica de los tambos: “Uno puede tener buenas vacas, buena alimentación, pero el clima no lo puede manejar”, señaló, y agregó que el productor “le busca la vuelta para seguir en el sistema y manejar las cosas lo mejor posible”.
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El efecto inmediato se traduce en menor eficiencia: “Agravó un poco y bajó la producción, los animales no se preñan; pero son cosas que se van a ir mejorando con el tiempo”. Aun así, el nivel genético observado en la Vidriera refuerza la expectativa de recuperación, apoyada en rodeos cada vez más preparados tanto en productividad como en adaptación.
