La mejora de las condiciones en el norte santafesino alentó la compra de reproductores. La subasta reunió a 22 cabañas y superó las expectativas de los vendedores.
El cambio en las perspectivas climáticas y la postergación para el verano de la mayor intensidad esperada para El Niño sería la causa en un cambio de ánimo entre los ganaderos del norte santafesino. En el remate de la Expo Rural de Vera hubo alta concurrencia, pujas firmes y precios que superaron las expectativas de los cabañeros.
El temor que habían dejado las lluvias de junio y julio parece haber quedado atrás. Con el agua retirándose de los campos y la posibilidad de que El Niño se concentre hacia noviembre y diciembre, los productores volvieron a mirar la compra de reproductores como una inversión necesaria.
La señal apareció con claridad en el remate de reproductores de la 76ª Expo de la Sociedad Rural de Vera, jornada que reunió a 22 cabañas y registró la venta de 114 toros y 65 vaquillas, además de 15 bubalinos.
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“Superó todas las expectativas que tenían los cabañeros”, afirmó Diego Delgado, representante de Ganaderos de Ceres en Vera y responsable de la subasta, en diálogo con AIRE Agro.

Precios y una tribuna con otro ánimo
La mayoría de los machos ofertados fueron toros comerciales, aunque también se vendieron algunos de bozal. En este caso, el campeón Braford abrió la venta en $18,8 millones, mientras otros ejemplares llegaron a los $20 millones. Entre los valores destacados, los Brangus colorados alcanzaron $18,5 millones y los negros $16,2 millones.
Entre los toros de campo, más de la mitad se comercializó entre $10 y $14 millones, mientras que cerca del 40% se ubicó entre $8,5 y $10 millones. Las hembras también encontraron demanda, con terneras de unos 150 kilos vendidas en $2 millones para futuras madres.
La oferta incluyó por primera vez cuatro toros y 20 vaquillas de la raza San Ignacio. El remate también incorporó 15 bubalinos al mercado local.
Delgado atribuyó parte de la respuesta comercial a las condiciones ofrecidas por los cabañeros y la Sociedad Rural de Vera: seis meses libres de plazo, otros 90 días con un 10% de interés y flete gratis.
Pero el factor decisivo, según su lectura, fue el cambio en la percepción climática. “El tema de El Niño como que se tranquilizó y la gente se largó a comprar”, explicó.
El agua que primero complicó, ahora juega a favor
La región viene de atravesar meses difíciles y las complicaciones continúan en algunas zonas de departamento. Durante junio y julio, las lluvias provocaron anegamientos e inundaciones en sectores del departamento Vera, con problemas especialmente visibles en la laguna La Loca y el arroyo El Bonete.
“Fue bravísimo”, recordó Delgado. Ese escenario había instalado el temor de que un nuevo episodio de El Niño agravara todavía más la situación. Pero con el retroceso del agua, la mirada comenzó a cambiar. “La gente se empezó a informar más que el Niño está demorado, que se va corriendo”, relató.

Para los productores de la zona, un eventual corrimiento de las lluvias hacia noviembre y diciembre puede resultar más favorable. “Acá en el verano sirve que haya mucha agua en la zona de Vera”, sostuvo Delgado.
Esa percepción también modifica las decisiones de manejo. Los productores necesitan contar con toros para el período de servicio y, después de las ventas forzadas realizadas durante los meses de mayores excesos, aparece además una necesidad de recomponer los rodeos. “Cuando arrancó la lluvia, vendieron mucha hacienda, y van a tener que reponer esos vientres”, explicó Delgado.
Campos con pasto, pero caminos que siguen complicando
El panorama actual en los campos de altura al norte de la ciudad de Vera es, según el consignatario, diferente al de los meses críticos. Hay poca incidencia de heladas, humedad y disponibilidad de pasto, mientras los arroyos comenzaron a bajar. “Hoy está toda la gente como más tranquila, más calmada”, describió.
Esa recuperación del ánimo también se refleja en los remates feria en Vera. Delgado señaló que la vaca flaca, la vaca manufactura, la vaca gorda y el toro gordo recuperaron valores y tienen buena demanda.
El consumo liviano, en cambio, continúa con dificultades. Según explicó, el costo de comprar terneras de 170 a 180 kilos deja una brecha frente al valor al que los feedlots pueden vender posteriormente la hacienda terminada.
La mejora del escenario productivo todavía convive con un problema estructural de la región: la infraestructura vial. “Con el tema caminos estamos complicados”, afirmó Delgado.
La dimensión del problema aparece en una situación que enfrenta regularmente en sus remates. “Hay gente que me trae hacienda a la feria casi 30 kilómetros caminando para poder sacar los animales y llegar al remate”, contó.
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El resultado de Vera fue leído con satisfacción por los cabañeros y dirigentes. El presidente de la Sociedad Rural de Vera, Carlos Chamorro, destacó el respaldo de los compradores y el acompañamiento de las cabañas. Agradeció a quienes «siguen confiando y afianzando a nuestros remates como uno de los más importantes de la región, tanto por la oferta con excelentes reproductores como así también a los compradores que nos siguen eligiendo para renovar sus planteles”.
El secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, Ignacio Mántaras, también valoró el resultado y definió a Vera como “una de las principales plazas ganaderas del interior”.
Con la colaboración de Manuel Mudry, editor de Letyana Press, desde Vera.
