En las Jornadas Técnicas de CLERA, realizadas este 1° de julio en Salta, el sector puso el foco en los desafíos para sostener la competitividad internacional. La mejora genética, la innovación y un nuevo acuerdo con el INTA integran la agenda para fortalecer la cadena.
Mantener la confianza de los compradores internacionales, sostener estándares de calidad cada vez más exigentes y acelerar el mejoramiento genético aparecen hoy entre los principales desafíos de la cadena argentina de legumbres.
Ese fue el eje que atravesó la apertura de las Jornadas de Actualización Técnica y Comercial organizadas este 1° de julio en Salta por la Cámara de Legumbres de la República Argentina (CLERA), donde el presidente de la entidad, Jorge Vidal, planteó que el futuro del sector dependerá de la capacidad de ganar competitividad en un escenario global cada vez más exigente.
La calidad, una condición para seguir exportando
Al inaugurar el encuentro, Vidal sostuvo que la calidad dejó de ser un atributo que distingue a un proveedor para convertirse en un requisito indispensable para conservar los mercados. «La calidad ya no puede ser entendida como un diferencial comercial. La calidad es una condición de permanencia en los mercados», afirmó.
El dirigente señaló que esa responsabilidad involucra a toda la cadena productiva, ya que cualquier incumplimiento afecta la imagen de Argentina como proveedor confiable. «La confianza es la moneda más difícil de ganar y la más fácil de perder», resumió.

Vidal también advirtió que el sector debe acelerar el desarrollo de nuevas variedades para recuperar competitividad frente a otros países que vienen invirtiendo con mayor intensidad en genética, tecnología y logística.
En ese contexto, consideró que el trabajo conjunto entre el sector público y el privado será determinante para cerrar esa brecha, al tiempo que insistió en la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad. «No pedimos ventajas artificiales ni privilegios; pedimos competir en condiciones lógicas», expresó en referencia al impacto de los costos logísticos, la presión impositiva y las demoras en los reintegros fiscales.
Un acuerdo entre CLERA e INTA para fortalecer la innovación
Uno de los principales anuncios de la jornada fue la firma de un convenio marco de cooperación entre CLERA y el INTA, destinado a profundizar el trabajo conjunto en investigación, innovación y desarrollo tecnológico para la cadena de legumbres.
La coordinadora nacional de Vinculación Tecnológica y Relaciones Institucionales del INTA, Mabel Méndez, explicó que el acuerdo institucionaliza una relación que ambas organizaciones ya venían desarrollando y permitirá ampliar los proyectos de transferencia tecnológica.

«Este convenio formaliza el vínculo entre el INTA y CLERA y nos permitirá abrir nuevas actividades de cocreación conjunta», señaló la funcionaria, quien destacó que el organismo busca acompañar al sector privado con tecnologías e innovación que respondan a sus demandas.
Salta ratificó su peso en la producción de legumbres
La apertura también puso de relieve el papel de Salta dentro de la cadena nacional. El ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, José Ignacio Lupión, recordó que la provincia concentra cerca del 70% de la producción argentina de poroto y destacó que la campaña 2024/25 alcanzó una cosecha récord cercana a 1,3 millones de toneladas.
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Para el funcionario, el desafío ya no pasa únicamente por producir más, sino por generar mayor valor agregado en origen y consolidar el liderazgo argentino frente a una competencia internacional creciente. «El liderazgo no se hereda. El liderazgo se construye todos los días», afirmó.
