El intendente Carlos Pighin trazó un balance sumamente positivo de la participación de Alvear en AgroActiva. Detalló cómo pasaron de 20 a 260 empresas y anunció nuevas obras clave de infraestructura energética.
El cierre de la AgroActiva 2026 ratificó el rol de la megamuestra de Armstrong como la gran vidriera de los negocios de la Región Centro. Entre los municipios santafesinos que marcaron fuerte presencia institucional, Alvear sobresalió al exhibir una matriz económica diversificada que no solo atiende al sector agropecuario, sino que se consolida como proveedora clave de la industria energética y la biotecnología a nivel nacional.
Una matriz diversificada: desde Vaca Viva a Vaca Muerta
El intendente de Alvear, Carlos Pighin, dialogó con AIRE Agro y repasó el impacto de haber acompañado a las empresas de su distrito en la feria. «Tomamos la decisión a principio de año de participar para que nuestras empresas tengan un stand donde reunirse y hacer negocios. Fueron jornadas sumamente positivas por todos lados», destacó el mandatario, quien definió el perfil de su localidad bajo el concepto de innovación y diversidad productiva.
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La fortaleza de Alvear radica en la convivencia de firmas orientadas a la bioeconomía, la alimentación y el agro, con metalmecánicas de alta complejidad tecnológica, la denominada «Vaca Viva». Pero a este entramado se suman las empresas que «hoy desarrollan componentes para cañerías, gasoductos y oleoductos; es decir, tecnología para Vaca Muerta. Hoy somos proveedores directos del primer anillo de ese yacimiento», explicó el intendente.

Para Pighin, esta heterogeneidad funciona como un escudo económico vital: «Esa característica donde conviven pymes muy pequeñas con industrias de nivel global hace que nuestra matriz productiva sea la mejor política anticrisis que se pueda conocer en una Argentina con tantos cambios. Funciona como un equilibrio: si el mercado interno está mal, algunas la pasan mal, pero otras empresas ligadas a la energía están mejor. Eso genera un ecosistema resiliente».
El salto histórico: de 20 a 260 establecimientos productivos
El crecimiento exponencial de la localidad vecina a Rosario no fue casual, sino el resultado de un plan estratégico sostenido en el tiempo. «Desde el 2009 definimos que somos industriales, algo tan simple como eso. Esa definición nos dio un norte y se tradujo en una planificación del territorio», rememoró el intendente.
Los resultados de esa continuidad política e institucional quedan a la vista en el mapa regional:
- En 2009 Alvear contaba con apenas 20 empresas; hoy alberga a 260 establecimientos productivos.
- El Parque Industrial original, que estaba ocupado en un 20%, se transformó en un polo de tres parques industriales (uno logístico, uno metalmecánico y otro vinculado a la ciencia y la tecnología).
- Actualmente se encuentran en pleno desarrollo dos nuevos parques logísticos en el distrito.
Para apuntalar este desembarco empresarial, la comuna destaca su infraestructura de servicios y conectividad vial (en el cruce estratégico de la Autopista Rosario-Buenos Aires, la AO12 y las rutas 18 y 21). «El empresario sabe dónde colocarse porque tiene gas y energía eléctrica. Hoy tenemos una estación de 40 megas y estamos llamando a licitación para la construcción de otra estación transformadora de 80 megas para duplicar la capacidad energética del lugar», anunció el jefe municipal.
El gran desafío: formar el capital humano del siglo XXI
Con la infraestructura en marcha y los parques consolidados, el cuello de botella actual de la producción en el sur santafesino se trasladó hacia la disponibilidad de mano de obra con formación técnica especializada.
«Hoy la principal problemática que tenemos es el capital humano. Por eso estamos desarrollando escuelas técnicas y talleres de capacitación junto a las firmas locales. El gran objetivo para esta etapa es generar la mano de obra calificada que necesitan nuestras empresas; hay que formar las cabezas para trabajar en las fábricas de este siglo. Al futuro no lo estamos esperando, lo estamos construyendo juntos», concluyó Pighin.
