La entidad reunió en un seminario a dirigentes rurales, funcionarios y especialistas para analizar las oportunidades y exigencias del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. La competitividad, la infraestructura, el marco tributario y las nuevas reglas de acceso a mercados concentraron el debate.
Con la participación de referentes del sector productivo, funcionarios provinciales y especialistas en comercio internacional, Carsfe realizó este miércoles 24 de junio en los salones del Puerto de Santa Fe el seminario “Del Campo a la Industria: Agregar valor frente al Acuerdo Unión Europea-Mercosur”. La jornada estuvo orientada a analizar cómo la agroindustria puede capitalizar las oportunidades que abre el acuerdo comercial, en un contexto que también exige mayor competitividad, adaptación a nuevas normas y una estrategia de largo plazo para acceder a mercados de mayor valor.
Durante la apertura participaron el gobernador Maximiliano Pullaro; los ministros Gustavo Puccini y Enrique Estévez; la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García, además de legisladores y autoridades provinciales.
Carsfe llamó a construir una visión común para competir
El presidente de Carsfe, Berardo Vignatti, sostuvo que el acuerdo trasciende el plano comercial porque plantea una discusión sobre el modelo de desarrollo para Santa Fe. En ese sentido, afirmó que representa «una oportunidad para fortalecer nuestro perfil agroindustrial y para proyectar Santa Fe hacia los mercados más exigentes del mundo».
Para el dirigente, el escenario obliga a cambiar el eje del debate. «Quizás haya llegado el momento de discutir cómo crecer, cómo innovar, cómo generar más valor y cómo competir», afirmó, al señalar que la provincia cuenta con producción, industria, conocimiento y capacidad tecnológica para responder a esas demandas.

Vignatti remarcó que la competitividad no depende únicamente del esfuerzo del sector privado, sino también de políticas públicas que acompañen ese proceso. «La política tiene la responsabilidad de generar las condiciones para que esa riqueza pueda multiplicarse«, expresó, al mencionar infraestructura, educación y reglas claras como factores centrales. También planteó la necesidad de una articulación entre producción, industria, ciencia y Estado para consolidar una estrategia conjunta: «Lo que necesitamos ahora es construir una visión común».
Competitividad, impuestos e infraestructura
El presidente de CRA, Carlos Castagnani, coincidió en que la inserción internacional requiere aumentar la producción y el agregado de valor dentro del país. Señaló que transformar materias primas en alimentos, biocombustibles u otros productos industriales genera empleo, arraigo y nuevas oportunidades para el interior.
En ese marco, reclamó condiciones que favorezcan la competitividad. «Debemos avanzar a un esquema tributario que incentive la producción, promueva la inversión y estimule el agregado de valor», sostuvo. También pidió reducir trabas paraarancelarias y avanzar en una mejora de la infraestructura logística, especialmente mediante el desarrollo del sistema ferroviario para disminuir costos de transporte.
Pullaro: producir más, bajar retenciones e invertir en infraestructura
El gobernador Maximiliano Pullaro vinculó el crecimiento económico con un mayor nivel de producción y defendió el papel de la inversión pública en infraestructura.

«Argentina va a salir adelante solamente si logra producir más y no sigue poniéndole la pata en la cabeza a los sectores productivos», afirmó. En esa línea, sostuvo que los recursos generados por el campo, junto con los provenientes de la energía y la minería, deben destinarse a obras productivas, energéticas y viales.
También defendió la administración provincial al señalar que «cuando no se roba en el Estado la plata alcanza«, y aseguró que esos recursos permiten sostener inversiones estratégicas. Finalmente, ratificó el reclamo para eliminar los derechos de exportación y el compromiso de acompañar a las industrias que agregan valor: «Vamos a seguir pidiendo que se bajen, que se terminen las retenciones, pero también vamos a trabajar para cuidar a cada una de nuestras industrias».
Qué cambia con el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur
La consejera comercial de la Delegación de la Unión Europea en Argentina, Inmaculada Montero Luque, explicó que el acuerdo prevé que más del 90% del comercio bilateral y el 95% de las exportaciones argentinas hacia la Unión Europea queden libres de aranceles una vez completada su implementación, mientras que solo el 3,4% del intercambio permanecerá sujeto a cuotas.
Precisó que esas cuotas —para productos como carne vacuna, carne aviar, maíz y miel— son las más amplias que la Unión Europea ha concedido en un acuerdo comercial y destacó que Argentina ya comenzó a utilizarlas en rubros como miel, arroz y huevos.

La funcionaria también destacó que el acceso al mercado europeo exigirá cumplir estándares técnicos y sanitarios elevados, aunque consideró que ello fortalece la competitividad internacional de las empresas.
Sobre el reglamento europeo de cadenas libres de deforestación, uno de los aspectos que más inquietud genera en el sector, sostuvo que debe interpretarse «como una oportunidad» y no como una barrera comercial. Argumentó que Argentina dispone de sistemas de trazabilidad y verificación ya reconocidos, que permiten demostrar el origen de productos como carne, soja y madera. En ese esquema, explicó, el exportador aporta la información y el comprador europeo es quien asume la responsabilidad final de cumplir la normativa.
Finalmente, señaló que el desafío ahora pasa por que cada empresa evalúe producto por producto las ventajas del acuerdo, adapte sus procesos cuando sea necesario y aproveche las herramientas de información disponibles para facilitar el ingreso al mercado europeo.
