La primera ExpoDron reunió a 120 asistentes en la Sociedad Rural de Santa Fe para analizar el uso de drones en aplicaciones agrícolas. La jornada combinó charlas técnicas y demostraciones a campo sobre pulverización, regulación y eficiencia operativa.
La Sociedad Rural de Santa Fe se convirtió este miércoles 22 de abril en un espacio de intercambio sobre una tecnología completamente afianzada en el agro, pero que todavía exige formación específica para evitar errores en su implementación. Bajo la consigna “Datos, estrategia y eficiencia: de la nube al campo”, la entidad organizó la primera ExpoDron, una jornada orientada a productores, asesores, estudiantes y contratistas con un eje claro: aprovechar el potencial de esta herramienta sin que su incorporación se vea limitada por un uso inadecuado.
Una jornada para acercar tecnología al productor
La actividad incluyó un bloque de disertaciones técnicas y una instancia práctica con demostraciones de pulverización mediante drones y lectura de tarjetas hidrosensibles para evaluar la calidad de aplicación.
Los expositores fueron el consultor en pulverizaciones Esteban Frola; Juan Pablo Alisio, de APIX; y Daniel Di Benedetto junto a Carlos Navarro, del INTA Marcos Juárez. En total participaron 120 personas vinculadas a la producción agropecuaria.
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El secretario de la entidad anfitriona, Juan Carlos Pujato, explicó que la iniciativa surgió a partir de «una necesidad imperiosa de capacitar a la gente con el tema de los drones; por eso armamos esta jornada”.

Según señaló, el objetivo fue que la tecnología llegue al productor acompañada de conocimiento técnico: “la idea de hacer esta jornada justamente es para estar bien capacitados y muy atentos a las nuevas tecnologías”.
La eficiencia como eje del uso correcto
Ante la consulta de AIRE Agro, Pujato remarcó que la incorporación de drones puede modificar la manera de realizar aplicaciones agrícolas, aunque insistió en que el resultado dependerá del manejo agronómico. “No queremos que sea una técnica que se malogre porque vemos que tiene muchas posibilidades”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la capacitación no debe limitarse al manejo del vuelo, sino también a la calidad del trabajo: “se armó un curso de capacitación no solo para operarios en cuanto a vuelo, sino sobre la eficiencia en la aplicación de los productos”.
También destacó que uno de los principales aprendizajes para muchos asistentes estuvo vinculado con la comprensión de variables que influyen directamente en el resultado final. “Acá vimos un montón de tips muy medidos por Esteban en donde tamaño de gota, altura de vuelo, velocidad o tipo de productos le abren la cabeza al productor en un montón de cosas y hace más eficiente las pulverizaciones”, indicó.

El desafío de profesionalizar una herramienta en expansión
Desde el enfoque técnico, Esteban Frola señaló a AIRE Agro que la adopción de drones agrícolas crece de manera sostenida en Argentina, aunque advirtió que el avance comercial debe ir acompañado de la formación adecuada. «Es muy fácil comprarlo al dron. Y es muy fácil volarlo. Pero aplicar con un dron no es lo mismo. Hay que seguir un montón de parámetros, entonces hay que capacitarse”.
El especialista explicó que la preparación de la mezcla, el volumen de aplicación, el tamaño de gota, el uso de coadyuvantes y las condiciones ambientales son factores que determinan el desempeño del equipo.
Además, advirtió sobre la llegada de nuevos operadores sin experiencia previa en tecnología de aplicación. “El tema es que se incorpora gente que no es del rubro, entonces hay que capacitarse porque las macanas pueden ser grandes”.

Nuevos usos y ajustes en el manejo
Frola señaló que “el impacto más grande» se está dando en cultivos intensivos, donde la reducción de pisado y el menor volumen de agua generan ventajas operativas y económicas. También explicó que el dron permite modificar parámetros en tiempo real para adaptarse a distintas situaciones dentro del lote, aunque insistió en que esos ajustes requieren criterio técnico.
En relación con la dinámica del equipo, remarcó que no todas las aplicaciones se realizan del mismo modo. “Hay cosas que las tenés que hacer con vórtice y hay cosas que las tenés que hacer con flujo vertical”. Y agregó un concepto central para lograr una buena cobertura: “no hay que hamacar los cultivos. Si vos das mucho flujo de viento, la gota pega contra la hoja y sale. O sea, la gota hay que depositarla sobre la hoja, sobre el tallo”.
