La campaña 2025/26 mostró un escenario productivo favorable, con buen nivel de agua en el perfil y estabilidad térmica durante el ciclo. El planteo técnico permitió sostener altos rindes en un ambiente representativo del centro santafesino.
El ensayo comparativo de maíz temprano realizado por el INTA Rafaela mostró una campaña con altos rendimientos y escasa diferenciación entre híbridos, en un contexto climático favorable que permitió sostener un promedio general alto y un techo productivo cercano a los 160 quintales.
Un planteo técnico representativo del centro santafesino
El trabajo tuvo como objetivo evaluar el comportamiento productivo de 27 híbridos de maíz sembrados en fecha temprana, bajo condiciones típicas de producción del centro de Santa Fe. El ensayo se implantó en Rafaela, sobre un Argiudol típico (Serie Rafaela), en siembra directa y con soja de segunda como cultivo antecesor.
La siembra se realizó el 26 de septiembre de 2025, con emergencia cuatro días después, mientras que la cosecha se concretó el 12 de marzo de 2026, completando un ciclo sin interrupciones significativas.
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Clima: buen perfil hídrico y estabilidad térmica
Las condiciones ambientales acompañaron el desarrollo del cultivo. Si bien las precipitaciones de septiembre estuvieron por debajo del promedio (-32%), el perfil del suelo ya contaba con una adecuada recarga hídrica, que fue sostenida por lluvias oportunas a lo largo del ciclo.
El total acumulado alcanzó los 860,2 mm, con un régimen térmico sin eventos extremos y condiciones favorables durante el período crítico. Además, se registró una marcada amplitud térmica diaria, factor que contribuyó al desempeño general del cultivo.
Manejo agronómico y tecnología aplicada
El planteo incluyó una estrategia de fertilización nitrogenada en dos momentos:
- A la siembra: 100 kg N/ha como urea, aplicada en banda.
- En V6: refuerzo con 50 kg N/ha al voleo.
En cuanto al control de malezas, se aplicaron herbicidas en presiembra (sulfosato de amonio, glifosato, metolaclor y 2,4-D) y en preemergencia (glifosato y dicamba), asegurando un buen control inicial del lote.
Suelo y disponibilidad de agua
El análisis químico del suelo (0-20 cm) reflejó:
- Materia orgánica: 2,24%
- Nitrógeno total: 0,14%
- N-NO3: 27,6 ppm
- Fósforo: 32 ppm
- Azufre: 13,5 ppm
- pH: 5,5
Al momento de la siembra, el perfil presentaba una disponibilidad de agua útil de 105,5 mm en el primer metro y 133,2 mm en 1,5 metros, condición clave para el buen arranque del cultivo.

Resultados productivos: alta performance y baja brecha
El rendimiento promedio del ensayo fue de 14.424 kg/ha, con un máximo de 15.835 kg/ha y un mínimo de 12.134 kg/ha.
A pesar de la variabilidad observada entre materiales, el informe destaca que no se detectaron diferencias estadísticamente significativas entre los híbridos evaluados, lo que sugiere un comportamiento productivo relativamente homogéneo bajo las condiciones del ensayo.
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El informe fue elaborado en el ámbito del Área de Producción Vegetal del INTA Rafaela, con la participación de la ingeniera agrónoma Lucía Rosetti, responsable del contacto técnico del ensayo.

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