La Mesa Región Norte reunió en Santiago del Estero a autoridades de nueve provincias para coordinar acciones frente a los circuitos ilegales, mejorar el traslado de los envases entre jurisdicciones y aumentar el recupero de plástico. El correcto lavado también quedó entre las prioridades, con 1,3 millones de kilos que en 2025 no pudieron reciclarse por no cumplir con las condiciones requeridas.
La gestión de los envases vacíos de fitosanitarios requiere coordinación entre provincias. Con ese objetivo, la Asociación Civil CampoLimpio impulsó la Mesa Región Norte, un encuentro realizado en La Banda, Santiago del Estero, que reunió a autoridades de Ambiente y Producción de Santiago del Estero, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Salta, La Rioja, Formosa, Tucumán y Entre Ríos.
La jornada estuvo encabezada por Néstor Machado, ministro de Producción, Recursos Naturales, Forestación, Tierras y Medio Ambiente de Santiago del Estero, y María Pisanu, directora ejecutiva de CampoLimpio. El encuentro permitió compartir experiencias y definir una agenda común para la implementación de la Ley 27.279 y el manejo de los envases vacíos de fitosanitarios.
«Es un sistema sólido, desplegado, con capacidad y potencial, que es un ejemplo de gestión sustentable de residuos de la industria del agro. Producción y ambiente son parte de un mismo eje. CampoLimpio es un sistema federal y nacional que entiende que, aunque las problemáticas son comunes, los abordajes deben adaptarse a cada región y zona productiva», sostuvo Pisanu.
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La ilegalidad, uno de los principales desafíos
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de reducir los circuitos informales que desvían los envases del sistema establecido y dificultan garantizar su trazabilidad y destino seguro.

Las autoridades plantearon la importancia de reforzar los controles y la articulación entre provincias y fuerzas de seguridad. Entre Ríos presentó su experiencia de fiscalización, que involucró a organismos provinciales, fuerzas de seguridad, Vialidad y municipios. Ese trabajo permitió capacitar a más de 200 efectivos de la policía caminera y rural y realizar procedimientos en tres puntos de acopio ilegal. En uno de los casos, el operativo terminó con una sanción millonaria al responsable.
Néstor Machado remarcó la necesidad de una estrategia coordinada: «Las provincias compartimos desafíos vinculados con la trazabilidad, la fiscalización y el acompañamiento a los productores, por lo que tenemos que trabajar en conjunto y aprovechar estos espacios para avanzar hacia medidas homogéneas que fortalezcan el cumplimiento de las leyes nacionales.»
El desafío de mover los envases entre provincias
La interjurisdiccionalidad fue otro de los puntos de trabajo. Las capacidades para tratar y reciclar los envases no siempre están ubicadas en las mismas provincias donde se generan, por lo que la coordinación regional aparece como una herramienta para mejorar la logística.

El objetivo es trasladar los materiales hacia los destinos donde su tratamiento resulte más eficiente, manteniendo la trazabilidad y favoreciendo su reincorporación a nuevos procesos productivos.
En paralelo, se planteó la necesidad de impulsar medidas normativas e impositivas que incentiven la revalorización del plástico recuperado, generen nuevos destinos y aumenten la demanda de material reciclado.
A diez años de la sanción de la Ley 27.279, las autoridades también señalaron como una asignatura pendiente la puesta en funcionamiento del Sistema Único de Trazabilidad (SUT) y del Consejo Consultivo contemplado por la normativa.
El lavado define qué envases pueden reciclarse
El correcto lavado de los envases fue el tercer eje de la jornada. Las provincias coincidieron en que aumentar la adopción de las técnicas requeridas demanda capacitación, concientización, difusión y control, además de un trabajo territorial junto con municipios, universidades y organizaciones rurales.

El impacto del problema se refleja en un dato concreto: durante 2025, 1,3 millones de kilos de envases no pudieron ser reciclados porque no cumplían con las condiciones de lavado necesarias.
«Estos espacios sirven para alinear criterios y construir un sistema verdaderamente federal desde las provincias. A partir de estas mesas de trabajo se multiplicaron los intercambios entre jurisdicciones, lo que demuestra el crecimiento alcanzado por el sistema», afirmó Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio.
El próximo desafío, señaló, es avanzar en la valorización del material recuperado, incorporar nuevas industrias y ampliar la circularidad del plástico, con impacto también en la generación de empleo y la protección de la salud pública.
