Con 66 ejemplares, el país participa en todas las disciplinas de la Expo FICCC 2026. La competencia ya se desarrolla en Uruguay y reúne a las principales cabañas y jinetes de la región.
La delegación argentina de la Asociación Criadores de Caballos Criollos (ACCC) ya compite en Montevideo, donde se desarrolla la Expo FICCC 2026, la principal cita internacional de la raza. Con 66 ejemplares en pista y participación en todas las disciplinas, el país busca destacarse en un evento que combina evaluación genética, pruebas funcionales y proyección comercial.
Una delegación completa en todas las disciplinas
Organizada por la Federación Internacional de Criadores de Caballos Criollos (FICCC) en la Rural del Prado, la exposición reúne a cabañas y jinetes de distintos países.
La participación argentina, coordinada por la ACCC, compite en Morfología, Freno de Oro, Paleteada Argentina, Paleteada Brasileña y la prueba Felipe Z. Ballester.
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La delegación está integrada por ejemplares de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, La Pampa, Mendoza y Catamarca, lo que refleja un perfil federal tanto en genética como en formación deportiva.

“Es una verdadera selección nacional. Cada caballo llegó hasta acá después de un circuito muy exigente de clasificación”, señaló Marcos Cardini Zar. “Representan lo mejor que hoy tiene la genética criolla argentina”.
Genética y preparación en foco
Las pruebas morfológicas evalúan la conformación racial, mientras que las funcionales —como el Freno de Oro y las paleteadas— ponen a prueba resistencia, mansedumbre y aptitud de trabajo.
“Vamos con una delegación altamente competitiva, con muy buena genética, excelentes jinetes y un enorme trabajo detrás de cada ejemplar”, afirmó Claudio Dowdall, presidente de la asociación.
Podio argentino en la prueba Felipe Z. Ballester
En el desarrollo de la competencia ya se registran resultados para la delegación nacional. En la prueba Rienda Felipe Z. Ballester —de origen argentino y en esta edición jurada por Martín Félix Crespo— se conformó un podio íntegramente con presencia destacada de ejemplares y jinetes vinculados al país.

El primer lugar fue para Del Yaretal Pichiciego, con Gonzalo Nievas como jinete y presentado por Ernesto F. Lalanne Lopez. En segundo puesto se ubicó Mañanero Perico, montado por Nicolás Moreno y expuesto por Cristian Tallone. El tercer lugar correspondió a Contrafuego Carrizalejo, con Juan José Aveiro (h) como jinete y presentado por Fernando F. Cicchitti.
El cuarto puesto fue para Gualta Presumida, con Pedro Antonio Muñoz y exposición de Juan Pablo Vicente. Completó la clasificación Campos Destacada, con Gonzalo Nievas como jinete y presentada por Campos S.A.
Esta prueba tiene por finalidad evaluar las condiciones de adiestramiento necesarias para un caballo de trabajo en el campo y busca reproducir en la pista las tareas propias del trabajo rural, especialmente aquellas vinculadas con el manejo de ganado.
Un evento que trasciende lo deportivo
La Expo FICCC, que se realiza cada tres años, también funciona como una vidriera internacional para el negocio del Caballo Criollo. Criadores y compradores de distintos continentes siguen de cerca los resultados.
“Lo que está en juego no es solo una medalla. Los resultados deportivos potencian el posicionamiento internacional de la genética argentina y abren oportunidades comerciales”, explicó Dowdall.
La trastienda de la participación
El armado de la delegación implicó un operativo sanitario y logístico coordinado con organismos como el SENASA y autoridades uruguayas.

“El cruce fue muy dinámico y sin problemas”, destacó Dowdall sobre el traslado iniciado en Gualeguaychú, y agregó: “detrás de este viaje hay más de seis meses de trabajo articulado entre el sector público y privado”.
Representación productiva y cultural
Más allá de la competencia, la presencia argentina proyecta el valor del Caballo Criollo como emblema productivo y cultural.
“El criollo sintetiza valores profundamente argentinos: esfuerzo, adaptabilidad, trabajo y tradición”, sostuvo Cardini Zar, en un escenario que también funciona como vidriera internacional para la genética nacional.
