La producción de Laguna Naineck cayó de 12.000 a poco más de 200 hectáreas de cultivo cuidado y quedan menos de 100 familias productoras. Tras regalar más de 3.000 kilos de fruta en una protesta, la Federación Agraria Argentina reclamó políticas de protección, financiamiento y compra pública para sostener la actividad.
Los productores de banana de Laguna Naineck, en el noreste de Formosa, denunciaron una crisis económica que amenaza la continuidad del sector. En una manifestación sobre la Ruta Nacional 86, regalaron más de 3.000 kilos de fruta para visibilizar los bajos precios y las dificultades para comercializar la cosecha. En diálogo con 6AM de AIRE, Pánfilo Ayala, presidente de la filial local de la Federación Agraria Argentina (FAA), propuso medidas como la compra pública de banana nacional, créditos, un Fondo Nacional Bananero y obras para garantizar el riego.
Banana en Formosa: de 12.000 hectáreas a poco más de 200
Ayala recordó que la zona llegó a contar con más de 1.000 productores. Hasta fines de los años 80 y principios de los 90, había 12.000 hectáreas implantadas. Hoy, el área que recibe cuidados regulares apenas supera las 200 hectáreas.
«Nos llevó a un retroceso productivo significativo, que calificamos como terminal«, afirmó. Entre las causas mencionó los problemas climáticos, el ingreso masivo de banana importada y la ausencia de políticas públicas.
LEÉ MÁS►Santa Fe destinará el 100% del Inmobiliario Rural a obras para el campo
Aunque no hay datos precisos sobre los productores activos, estimó que «no creo que haya más de 100 familias, que tratan de sobrevivir».
Banana: los precios no cubren los costos de producción
Mantener una hectárea de cultivo demanda alrededor de $6 millones anuales, un costo que muchos productores no pueden afrontar. Cada hectárea produce unas 1.200 cajas, pero los ingresos no compensan la inversión.
La caja de 22 kilos de banana verde se paga entre $1.500 y $2.000 en las chacras. «No llegamos prácticamente a una cuarta parte del costo de producción, es imposible sostener la actividad con estos números», advirtió Ayala.

La comercialización agrava el escenario: este año, los productores no lograron vender ni el 5% de su escasa cosecha y parte de la fruta de mejor calidad se pudrió en las chacras. Según el dirigente, los compradores alegan falta de demanda incluso cuando se ofrecen precios más bajos.
También señaló la competencia de la fruta importada. «Ecuador es el que marca el precio de la banana en el mundo», explicó. Y resumió la desventaja local: «El piso de precio de la banana extranjera es nuestro techo».
La banana ecuatoriana llega al mercado con mayor tecnología y una apariencia más uniforme. Ayala reconoció que la fruta formoseña es más pequeña y tiene la cáscara más fina, pero destacó su sabor y su producción «muy natural». Por eso, consideró necesario promocionarla y explicar sus características a los consumidores.

Qué medidas reclaman los productores bananeros
La FAA aseguró que presentó propuestas ante los gobiernos local, provincial y nacional, pero cuestionó la falta de respuestas concretas. «Desgraciadamente son escuchadas pero no atendidas«, sostuvo Ayala.
Tras dos reuniones con el Gobierno nacional, la entidad propuso que el Estado compre banana argentina para abastecer comedores, escuelas y centros de detención, donde actualmente se consume fruta importada. «Debiéramos ser más nacionalistas en ese sentido», planteó.
Otros pedidos son la creación de un Fondo Nacional Bananero, créditos para el desarrollo, un seguro multirriesgo, aportes no reembolsables (ANR), subsidios y normas que favorezcan la sustentabilidad del sector.

También reclamó un acueducto para el riego y el consumo de la población, dado que Laguna Naineck se encuentra a 45 kilómetros del río Paraguay. La falta de caminos adecuados, galpones de empaque y maquinaria actualizada constituye otro obstáculo para mejorar la competitividad.
Laguna Naineck, un emblema de la banana nacional
La crisis de Formosa refleja el retroceso de la producción argentina. En la década de 1970, la banana nacional abastecía el 80% del consumo interno; hoy cubre apenas el 15%. El 85% restante se importa principalmente de Ecuador, Bolivia y Brasil, pese a que la banana es la fruta más consumida del país, con unos 12 kilos por persona al año.

Laguna Naineck fue históricamente el corazón de la producción formoseña. Ayala recordó que en sus mejores épocas salían de la zona entre 10 y 15 camiones, cada uno con más de 1.100 cajas de 22 kilos: unas 242 toneladas por camión. Además, cinco fábricas empleaban a unas 300 familias en tareas de embalaje y empaquetado. «Hoy ya no queda nada«, lamentó.
LEÉ MÁS►Granizo en Santa Fe: desde lotes agrícolas severamente dañados hasta pérdidas de animales
A diferencia de los establecimientos más tecnificados de Salta, la actividad local se sostiene sobre pequeñas explotaciones familiares. La localidad también cuenta con un centro del INTA que conserva más de 50 materiales genéticos de banana.
El retroceso productivo impacta en toda la comunidad. «Nosotros somos la garantía de la ruralidad en el país«, afirmó Ayala, quien señaló que las matrículas escolares pasaron de 200 alumnos a apenas tres o cuatro, mientras los jóvenes emigran y no hay recambio generacional para continuar con las chacras.
