El avance del agua en distintas provincias obliga a los productores ganaderos a reorganizar el manejo de los rodeos y anticipar los movimientos hacia zonas seguras. El organismo sanitario nacional flexibilizó gestiones administrativas para agilizar los traslados y recordó las medidas preventivas para reducir riesgos durante la emergencia.
La creciente de los ríos asociada al fenómeno de El Niño mantiene en alerta a ganadería de las zonas bajas y las islas de distintas provincias argentinas. Frente a este escenario, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó el volumen de animales trasladados desde agosto y detalló las recomendaciones para preservar la sanidad y el bienestar de la hacienda.
Crecida de los ríos: los movimientos de hacienda aumentaron un 102%
Según los registros del Senasa, desde agosto se evacuaron 147.500 bovinos y bubalinos de las regiones afectadas por las inundaciones en Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y las zonas de islas de Buenos Aires.
El organismo contabilizó 7.448 traslados, formalizados mediante la emisión del Documento de Tránsito electrónico (DT-e). La cantidad de animales movilizados aumentó un 102% respecto del mismo período de 2025.
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El balance informado el 28 de octubre es parcial y las autoridades prevén que los movimientos continúen a medida que evolucionen las crecidas en cada región.

Cómo agiliza el Senasa los trámites para evacuar la hacienda
Para facilitar la respuesta de los productores ante las contingencias hídricas, el Senasa simplificó gestiones administrativas vinculadas con el movimiento de animales. Entre ellas, habilitó facilidades para emitir el DT-e y para inscribir a los establecimientos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA).
Además, el organismo prevé medidas excepcionales ─aunquen o indicó cuales─ para cumplir con determinados requisitos sanitarios de movimiento, que deberán completarse cuando la hacienda llegue al establecimiento de destino.
Estas herramientas buscan reducir las demoras administrativas en una situación en la que la disponibilidad de campos altos, la logística y el tiempo para retirar los animales resultan determinantes.
Qué recomienda el Senasa para trasladar el ganado antes de la creciente
El organismo sanitario aconseja planificar la evacuación con anticipación e identificar potreros elevados o sectores seguros donde pueda permanecer la hacienda. También recomienda disponer de alimento y agua potable para atender las necesidades del rodeo durante el traslado y en el campo de destino.
La indicación es iniciar los movimientos entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua y realizar los arreos en grupos reducidos para disminuir el estrés de los animales. Como medida adicional, sugiere identificarlos con pintura en aerosol de uso veterinario sobre el lomo, lo que facilita reconocerlos a distancia durante la emergencia.
Si no es posible evacuar el establecimiento, el Senasa recomienda abrir tranqueras y alambrados internos para permitir que los animales se desplacen por sus propios medios hacia los sectores más altos.
Sanidad animal: qué controlar después de la inundación
Una vez que el agua desciende, es importante ofrecer agua segura, revisar el estado de las pezuñas y mantener actualizado el plan sanitario. Estas medidas ayudan a prevenir enfermedades como la leptospirosis y el pietín, además de afecciones asociadas al aumento de garrapatas, entre ellas la anaplasmosis y la babesiosis.
El traslado también exige precauciones en los potreros de destino. Los bovinos provenientes de las islas pueden desconocer determinadas especies vegetales y consumir plantas tóxicas a las que no están habituados.
El Senasa advierte especialmente sobre el mío-mío (Baccharis coridifolia), una planta peligrosa para los bovinos que no tienen experiencia previa con ella. Por eso, recomienda revisar los lotes antes de liberar la hacienda, evitar los sectores donde crece, ofrecer forraje y agua al llegar y observar a los animales durante los primeros días.
Ante síntomas como temblores, babeo o decaimiento, se debe contactar de inmediato a un veterinario o a las oficinas del Senasa de la jurisdicción.
