La primera estimación de la Bolsa de Comercio de Rosario anticipa una campaña triguera de alto potencial, pese a un octubre marcado por la nubosidad, la falta de lluvias y las bajas temperaturas. Las heladas del Día de la Madre encendieron alertas en los lotes y el frío también modificó los planes de siembra de soja.
Las heladas agronómicas registradas entre el 17 y el 19 de octubre en la región núcleo sumaron incertidumbre al ciclo del trigo que atraviesa condiciones meteorológicas atípicas. Sin embargo, por el momento, los técnicos no reportan daños generalizados y las perspectivas productivas continúan siendo favorables.
Según la primera estimación de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la región núcleo alcanzaría un rinde promedio de 43,6 quintales por hectárea y una producción de 6,7 millones de toneladas. Aunque el volumen sería un 35% inferior al récord del año pasado, superaría en casi un 60% el promedio histórico.
A nivel nacional, la proyección asciende a 23,8 millones de toneladas, lo que convertiría a la campaña 2026/27 en la segunda mejor de los últimos 17 años. El rinde promedio estimado es de 35,3 qq/ha, con Santa Fe y Buenos Aires entre las provincias de mayor potencial.
El principal interrogante está en el efecto combinado de las bajas temperaturas, la escasa radiación solar y la falta de agua durante el llenado de los granos. El frío prolonga esta etapa, reduce la demanda hídrica del cultivo y puede favorecer el peso final del grano, compensando parcialmente la menor disponibilidad de radiación.

Para evaluar esta relación, la GEA comparó el cociente Q, que vincula la radiación solar con la temperatura media del aire y se asocia con el potencial de rendimiento durante el período crítico del trigo. Entre el 15 de septiembre y el 11 de octubre, el indicador promedió apenas un 4% por debajo del mismo período de 2025 en la región núcleo.
El resultado sugiere que las bajas temperaturas compensaron buena parte del efecto de la nubosidad. Sin embargo, los técnicos advierten que la falta de radiación podría terminar afectando los rindes y que todavía es prematuro determinar las consecuencias de este octubre atípico.
Las heladas del Día de la Madre: qué pasó con el trigo y el maíz
Entre la madrugada y la mañana del lunes 19 de octubre se registraron temperaturas mínimas de entre 1 y 5 °C en la región. Seis de las 36 estaciones meteorológicas de la red GEA/BCR marcaron valores inferiores a los 3 °C, con registros de hasta 1,2 °C en Idiazábal.
El episodio duró entre una y tres horas y estuvo acompañado por una humedad relativa superior al 70%, condiciones que habrían atenuado sus efectos. En el trigo, las heladas durante el período crítico pueden afectar la viabilidad de las espiguillas y la formación de granos. Por ahora, no se observan daños generalizados, aunque los sectores bajos podrían presentar afectaciones puntuales.
En el maíz, en cambio, ya se advierten síntomas de estrés por frío y daños de helada. Los técnicos describen crecimiento detenido, hojas amarillas y decoloración en distintos lotes.

En Marcos Juárez se observaron daños importantes, mientras que en María Susana fueron puntuales y no provocaron mortandad de plantas. Aunque se espera que los cultivos puedan recuperarse, el retraso en el desarrollo podría generar diferencias entre plantas y reducir el potencial de rendimiento.
Los próximos 15 días serán determinantes para evaluar la evolución de los lotes. Por el momento, no se identificaron cuadros que requieran resiembra, pero la persistencia de las bajas temperaturas podría agravar las pérdidas potenciales.
Siembra de soja: el frío obliga a postergar las labores en el sur santafesino
Las bajas temperaturas también modificaron la estrategia de implantación de soja de primera. Ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño, muchos productores buscaban adelantar la siembra para aprovechar la humedad de los perfiles, pero el frío obligó a recalcular los planes.
La principal preocupación es que las semillas permanezcan demasiado tiempo en el suelo antes de germinar y emerger, expuestas a condiciones que pueden comprometer su establecimiento. Por eso, varios productores optaron por esperar temperaturas más favorables.
En Bigand, comenzaron las labores quienes trabajan con grandes superficies y dependen de servicios de terceros, mientras que la mayor parte de la siembra se concentraría a partir de esta semana.
En Marcos Juárez, las tareas avanzan a buen ritmo la semana pasada, aunque los técnicos señalaron que se está tomando como recaudo aumentar la densidad de siembra. En Junín, en tanto, algunos productores ya comenzaron, pero la mayoría espera mejores condiciones.
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El panorama meteorológico tampoco ofrece un cambio inmediato. Según Alfredo Elorriaga, consultor de GEA/BCR, no se esperan lluvias significativas y generalizadas hasta fin de mes, mientras se mantendría el patrón de nubosidad y bajas temperaturas. «Están muy firmes los factores que condicionan las circulaciones que alteran la entrada de aire más húmedo y cálido como cabe esperar del Niño», explicó.
