La campaña 2025/26 combinó rindes históricos, mejores precios y un escenario de rentabilidad superior al del ciclo anterior. Las exportaciones derivadas de la producción aportarían unos US$ 2.035 millones, mientras que el Estado nacional captaría alrededor de US$ 310 millones por derechos de exportación.
La campaña de soja 2025/26 no solo quedará en la historia del centro norte de Santa Fe por haber superado por primera vez los 6 millones de toneladas de producción. Detrás de ese récord, el cierre del ciclo también mostró un escenario económico ampliamente favorable para la actividad: la combinación de altos rendimientos, una mejora de los precios y costos que crecieron por debajo de esos ingresos permitió que casi la totalidad de los productores obtuviera márgenes positivos, con resultados superiores a los de la campaña anterior.
El suplemento «Cierre de la campaña de soja 2025-26 en el centro norte de Santa Fe», elaborado por el Centro de Estudios y Servicios (CES) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, destacó que la producción total alcanzó 6.090.335 toneladas, un 13,3% más que en 2024/25 y el mayor volumen registrado desde el inicio de la serie histórica en 2010.
El informe atribuyó ese resultado a «excelentes condiciones ambientales«, aunque aclaró que las lluvias excesivas sobre el final del ciclo provocaron pérdidas puntuales en el norte provincial, con unas 4.500 hectáreas que no pudieron cosecharse, principalmente en los departamentos Nueve de Julio y General Obligado.
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Márgenes positivos pese a una suba de costos
El CES estimó que los costos directos oscilaron entre 430 y 480 dólares por hectárea para soja de primera y entre 330 y 370 dólares para soja de segunda. Sumando impuestos rurales, inmobiliarios y gastos comerciales, esos valores ascendieron a 530-680 dólares por hectárea en soja de primera y 430-480 dólares en soja de segunda, alrededor de un 5% por encima del ciclo previo por el incremento de combustibles y fertilizantes.

En paralelo, el precio a término en Rosario para mayo-junio de 2026 se ubicó entre 320 y 325 dólares por tonelada, un 17% superior al del mismo período del año anterior. Bajo esas condiciones, el rendimiento de indiferencia ─necesario para cubrir costos─ se ubicó entre 16 y 20 qq/ha en soja de primera y entre 13 y 15 qq/ha en soja de segunda. Incluso incorporando arrendamientos de entre 10 y 14 quintales de soja por hectárea, el rendimiento de indiferencia quedó en una franja de 18 a 23 qq/ha.
Como resultado, el organismo concluyó que «en casi la totalidad de los lotes» el margen bruto fue positivo, con valores de 300 a 550 dólares por hectárea, entre 20% y 25% superiores a los del ciclo pasado. La excepción fueron algunos lotes afectados por las lluvias en Nueve de Julio y General Obligado, donde los márgenes quedaron prácticamente ajustados.
Exportaciones por más de US$ 2.000 millones
El informe proyectó que alrededor del 80% de la producción se destinará a la industria aceitera, equivalente a unas 4,9 millones de toneladas, mientras que 960.000 toneladas se exportarán como grano y otras 230.000 toneladas abastecerán el consumo interno.
A partir de ese procesamiento se obtendrían unas 875.000 toneladas de aceite, de las cuales 548.000 toneladas se exportarían, 264.000 toneladas se destinarían a biodiésel y el resto al mercado interno. Además, la producción de harina alcanzaría 3,7 millones de toneladas, con cerca del 70% orientado a las ventas externas.
En conjunto, el valor FOB de las exportaciones derivadas de la campaña rondaría los US$ 2.035 millones, un 35% más que el año anterior, impulsado tanto por el mayor volumen como por la mejora de los precios internacionales del aceite y el biodiésel. Bajo el esquema vigente de retenciones, el CES calculó que el Estado nacional percibiría alrededor de US$ 310 millones en concepto de derechos de exportación.

Los departamentos que impulsaron el récord
La producción volvió a concentrarse en el centro-sur del área relevada. San Martín, con 1.534.025 toneladas, encabezó el ranking provincial, seguido por Castellanos (1.447.300 toneladas), San Jerónimo (906.900 toneladas) y Las Colonias (579.775 toneladas). En conjunto, esos cuatro departamentos explicaron alrededor del 73% de toda la soja producida en el área del SEA.
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También fueron los de mejores rindes. En soja de primera sobresalió San Martín, con 48 qq/ha, seguido por San Jerónimo (46 qq/ha), Castellanos (40 qq/ha) y Las Colonias (38,5 qq/ha). En soja de segunda, nuevamente lideró San Martín, con 39,5 qq/ha, delante de San Jerónimo (39 qq/ha), Castellanos (35 qq/ha) y Las Colonias (34,5 qq/ha).
En términos de crecimiento interanual, las mayores subas de producción correspondieron a Vera, con un 46,9%, San Cristóbal (43,3%), General Obligado (36,5%) y San Justo (30,5%), reflejando una recuperación significativa respecto de la campaña previa.
