Cañada Ombú y El Palmar atraviesan una situación crítica por el exceso hídrico, con caminos intransitables y campos anegados. Los productores trasladan ganado hacia zonas más altas mientras crece la preocupación por nuevas lluvias.
Las impactantes imágenes muestran el operativo que realizan productores en inmediaciones de El Palmar para poner a salvo su hacienda: decenas de vacunos son arreados a caballo hacia un puente sobre el Arroyo Golondrinas, mientras varias personas se movilizan en lanchas para asistir el cruce. El arroyo está desbordado y el agua cubre amplios sectores, en una escena que refleja la persistencia de las inundaciones en los Bajos Submeridionales desde hace meses, antes incluso de la posible llegada de nuevas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.
El material fue difundido por FM Vida de Fortín Olmos y registrado por un vecino de la región. Las tomas aéreas permiten dimensionar el alcance de la inundación: montes, caminos rurales y campos permanecen completamente bajo agua.
Una evacuación que se volvió cotidiana
El Arroyo Golondrinas se encuentra desbordado y los productores deben trasladar sus animales hacia los pocos sectores que todavía ofrecen condiciones más seguras. La tarea busca evitar que la hacienda quede aislada o sin acceso a lugares altos.
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La situación no es nueva. Los productores de la zona enfrentan desde fines del año pasado las consecuencias del exceso hídrico. Ante el avance del agua, movilizar la hacienda se convirtió para muchos en una tarea indispensable y cotidiana.
En las rutas también se observa el impacto: es incesante el paso de camiones que trasladan ganado hacia los pocos lugares disponibles para intentar “salvar lo que más se pueda”, según describió FM Vida.
Cañada Ombú y El Palmar, entre las zonas más comprometidas
El escenario se presenta especialmente complicado en distintos sectores de los Bajos Submeridionales, entre ellos Cañada Ombú y las inmediaciones de El Palmar, dentro del departamento Vera.
En algunos puntos, los caminos rurales permanecen intransitables. Por eso, los puentes se transformaron en lugares estratégicos para poder sacar los animales de las áreas más comprometidas.
La dificultad para movilizar personas, animales y vehículos expone las condiciones que atraviesan quienes desarrollan actividades productivas en una región particularmente vulnerable a los excesos de agua.

La situación también afecta la vida cotidiana de numerosas familias rurales. En los Bajos Submeridionales, una extensa región del norte santafesino, el comportamiento del agua resulta determinante tanto para la actividad ganadera como para el movimiento de sus pobladores.
La preocupación crece antes de las lluvias de El Niño
El cuadro adquiere mayor relevancia ante la posibilidad de un nuevo período marcado por el fenómeno de El Niño y las lluvias extraordinarias que se anticipan para la región.
Productores y pobladores continúan buscando alternativas para sobrellevar la emergencia, mientras aumenta la preocupación por la posibilidad de nuevos eventos climáticos que profundicen el escenario actual.
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Mientras tanto, se suceden las reuniones en busca de respuestas. El diagnóstico sobre la situación se repite, pero las dificultades aumentan.
