El precio del cerdo en pie aumentó 13,2% en el semestre mientras el costo de producción se mantuvo estable respecto de diciembre. El margen bruto quedó entre los mejores de los últimos 25 años, aunque persisten desafíos por las importaciones desde Brasil y el tipo de cambio.
El primer semestre de 2026 cerró con un balance favorable para la producción porcina argentina. En un contexto de consumo interno condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y un escenario internacional complejo, el negocio logró sostener márgenes atractivos, mantener la colocación de la producción y mejorar parte del terreno perdido durante el año pasado. Para Juan Luis Ucelli, director de JLU Consultora, se trató de un período «totalmente aceptable» y uno de los mejores primeros semestres de las últimas décadas para la actividad.
Un negocio que recuperó rentabilidad
El dato más relevante para los productores fue la mejora de la ecuación económica. Durante los primeros seis meses del año, el precio del cerdo en pie acumuló un incremento del 13,2% en pesos, mientras que el costo de producción permaneció prácticamente sin cambios respecto de diciembre de 2025. Esa combinación permitió recuperar parte del deterioro registrado el año anterior.
El informe destaca que el margen bruto del negocio se mantuvo en niveles muy superiores al promedio histórico del 17,8%, sin cambios significativos durante junio. «El Margen Bruto es interesante y por encima del promedio histórico de los últimos 25 años», resumió Ucelli.
A su vez, junio marcó un nuevo récord en el peso promedio de faena, que con 122.3 kg por cabeza (subiendo 1.2 kg frente al año anterior) resulgó el valor más alto para ese mes en la última década, consolidando una tendencia que comenzó a observarse desde principios de año.
Mercado interno: consumo sostenido y señales de alerta
La evolución de los precios permitió sostener la competitividad de la carne de cerdo frente a otras proteínas. En los últimos 12 meses, el Índice de Carne de Cerdo aumentó 19,4%, por debajo de la inflación general y también de los incrementos registrados por la carne vacuna, que superó el 60%.
Según el análisis de JLU Consultora, esa diferencia favorece la elección del consumidor y consolida el avance del cerdo en las góndolas y carnicerías. «La carne porcina continúa avanzando en la elección de los consumidores», señaló Ucelli.
No obstante, comenzaron a aparecer algunas señales de cautela. Si bien toda la producción encontró destino comercial, durante junio se registraron reprogramaciones de entregas, especialmente entre productores medianos y pequeños, además de descuentos aplicados por algunas plantas a animales con sobrepeso.
Brasil sigue marcando el ritmo de las importaciones
En el plano internacional, el informe advierte que el valor del cerdo argentino, medido en dólares, continúa por encima del de Brasil y de los principales productores europeos. Aunque los costos entre Argentina y Brasil hoy son similares, el país vecino mantiene una posición competitiva como principal proveedor de carne porcina importada.
Para Ucelli, una eventual mejora del tipo de cambio podría elevar algunos costos internos, pero al mismo tiempo reducir el ingreso de importaciones y preservar la rentabilidad del productor argentino.
El trabajo también cuestiona la formación del precio de referencia local. «La subfacturación está mintiendo la verdadera formación del precio», afirmó el consultor al advertir que los valores de referencia surgen de un reducido grupo de establecimientos que representan menos del 3,5% de la producción nacional.
Un contexto global que abre oportunidades
El escenario internacional continúa mostrando dificultades para los grandes productores mundiales. China y Europa enfrentan bajos precios, elevados costos y problemas sanitarios vinculados con la Peste Porcina Africana, mientras América consolida su liderazgo en la oferta global.
En ese contexto, Ucelli sostiene que el continente cuenta con ventajas estructurales por su disponibilidad de granos, agua y espacio para producir. Además, la menor oferta mundial de carne vacuna fortalece la demanda potencial de carne porcina.
De cara al segundo semestre, el consultor considera que, salvo un cambio brusco del contexto económico, 2026 tiene condiciones para mantenerse como un año positivo para la actividad. Al mismo tiempo, destacó que las inversiones que hoy comienzan a ejecutarse permitirán ampliar la oferta de carne porcina hacia 2027, con el doble objetivo de seguir ganando participación en el mercado interno y fortalecer las exportaciones.


