La industria láctea suma movimientos de capital local y extranjero en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica. En Santa Fe, las inversiones en ampliación industrial llevan la capacidad de secado a un nivel equivalente al total de la producción diaria de leche de la provincia.
La industria láctea argentina experimenta desde hace algunas semanas un incesante flujo de capitales. Entre decisiones de expansión industrial y adquisiciones de compañías, el sector transita un escenario que, según el director de Lechería de Santa Fe, Carlos De Lorenzi, está directamente asociado a un cambio en las condiciones macroeconómicas y a una percepción más favorable para el negogio.
“El mercado lechero es atractivo para las inversiones”, planteó el funcionario en una entrevista con el programa 6AM de AIRE. En ese contexto, la provincia alcanzará en los próximos días una capacidad de secado equivalente a su producción diaria total.
Un cambio de clima para invertir en lácteos
De Lorenzi sostuvo que el escenario cambió respecto al de los últimos años y vinculó el nuevo dinamismo a una mayor estabilidad de variables económicas. En ese marco, señaló que las invsersiones se volvieron más frecuentes y visibles dentro de la cadena láctea.
“Es llamativo el movimiento de capitales que hay”, afirmó, al referirse tanto a operaciones de compra como a negociaciones en curso dentro del sector. Para el funcionario, no se trata de hechos aislados sino de un proceso más amplio: “Hay empresas que negocian, hay un clima de intercambio que es parte del cambio de la macroeconomía”.
Según explicó, parte de estas decisiones responde a expectativas de crecimiento del negocio. “Muchos de esos intercambios son con perspectivas de un mercado lechero en crecimiento”, señaló, y agregó que varias inversiones probablemente se habrían concretado antes “si la coyuntura hubiera sido distinta”.
En esa línea, consideró: “Cuando viene un capital a invertir es porque la atracción está. Son empresas grandes que tienen estudios de mercado”.
San Ignacio y el desembarco mexicano en marcas consolidadas
Uno de los movimientos más relevantes es la adquisición de la empresa San Ignacio por parte del grupo Mexicana de Industrias y Marcas (MIYM). La firma ya había avanzado previamente sobre Lácteos Aurora (Buenos Aires) y Lácteos Karina (San Gregorio, Santa Fe), consolidando una estrategia de expansión en el país.

Para De Lorenzi, la operación sobre la reconocida firma con plantas en Sauce Viejo e Hipatia tiene un rasgo distintivo dentro del mapa industrial: “Es una empresa muy reconocida con productos de altísima calidad, que exporta a los mejores mercados del mundo”.
El funcionario subrayó además el perfil del activo adquirido, al tratarse de una compañía con demanda establecida y presencia exportadora en segmentos como el dulce de leche y el queso azul.
Tregar amplía su presencia industrial con una planta en Buenos Aires
El movimiento inversor también incluye a empresas santafesinas. En ese marco, Tregar avanza en la negociación para adquirir una planta de Alimentos Refrigerados SA (ARSA) ubicada en la localidad bonaerense de Arenaza, donde anteriormente se producían yogures y postrecitos bajo licencia de Sancor.
“Como santafesinos tenemos que estar orgullosos”, expresó De Lorenzi sobre la iniciativa. Y añadió: “Es algo espectacular”, en referencia no solo a la expansión comercial sino también al aumento de capacidad productiva.
La operación se inscribe en una estrategia de crecimiento que amplía la presencia industrial de la firma fuera de la provincia de Santa Fe.
Mafralac y la expansión que redefine la capacidad industrial santafesina
Otra inversión destacada es la de Mafralac, que incorporará un tercer sistema de secado en su planta de Recreo, a pocos kilómetros de la capital santafesina. La ampliación permitirá procesar un millón de litros diarios adicionales mediante tecnología spray, con capacidad dual para leche y suero.
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“Es un volumen importante”, señaló el funcionario, al describir la magnitud de la obra. Con esta expansión, Santa Fe alcanzará una capacidad total de secado cercana a los 8 millones de litros diarios, equivalente a la totalidad de la producción diaria de leche de la provincia.
“Es una obra muy grande”, agregó De Lorenzi, destacando el impacto estructural de la inversión sobre la infraestructura industrial provincial.
