En la zona núcleo ya cayeron unos 90 mm en los primeros ocho días de abril, un volumen equivalente al promedio mensual. Con apenas el 2% del área recolectada —muy por debajo del 7% del año pasado y del 50% promedio—, el exceso hídrico retrasa las labores y complica el estado de los caminos rurales.
La cosecha de soja en la zona núcleo atraviesa un momento crítico: el exceso de lluvias de comienzos de abril no solo frenó las labores, sino que empieza a comprometer la calidad del grano. Con apenas un 2% recolectado y pronósticos que anticipan nuevas precipitaciones, el riesgo de pérdidas por deterioro y problemas logísticos gana protagonismo en el inicio de la campaña.
Lluvias excepcionales y señales de alerta
Según la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, el inicio de abril dejó registros inusuales. En apenas ocho días, la región núcleo acumuló en promedio 90 milímetros, un volumen que “ya alcanzó el valor medio de lo que suele llover en todo el mes”.
Los acumulados fueron particularmente elevados en el sudeste de Córdoba y el sur de Santa Fe, con picos como Montes de Oca (178,5 mm), Irigoyen (141 mm) y Guatimozín (135 mm). En contraste, otras zonas presentaron registros menores, aunque igualmente significativos para la época.
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El consultor Elorriaga sintetizó el escenario hídrico al señalar que “marzo consolidó el cambio pluvial y abril sostiene el buen escenario hídrico”, aunque este contexto resulta adverso para el avance de la cosecha.

Cosecha paralizada y fuerte atraso
El impacto de las lluvias se refleja directamente en el ritmo de recolección. La soja de primera muestra un avance de apenas el 2%, muy por detrás del 7% registrado a la misma fecha del año pasado —también condicionado por precipitaciones— y lejos del promedio del 50% de las últimas cinco campañas.
Desde la GEA advierten que este retraso es significativo: en condiciones normales, para esta altura del calendario la cosecha suele estar próxima a finalizar en amplias zonas de la región núcleo.
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Riesgos de calidad: rebrotes y desgrane
El freno en las labores comienza a trasladarse a los lotes. En el sur de Santa Fe, especialmente en Bigand, ya se detectan problemas en los cultivos: “se observan rebrotes en el cultivo, especialmente en siembras tempranas, con presencia simultánea de vainas verdes y secas dentro de la planta”.

A esto se suma la preocupación por pérdidas por desgrane, un riesgo que crece a medida que las plantas permanecen en pie bajo condiciones de humedad.
Cuellos de botella y complicaciones logísticas
El retraso también anticipa dificultades operativas. En localidades como San Gregorio, departamento General López, advierten que el reinicio de la cosecha concentrará una gran cantidad de lotes listos para trillar en un corto período.
Además, el estado de los caminos rurales se perfila como un factor crítico. Desde distintas zonas —incluyendo el norte bonaerense— señalan que “el principal condicionante será el estado de los caminos”, lo que podría limitar el ingreso de maquinaria y el transporte de la producción.

Pronóstico: nuevas lluvias en el corto plazo
Lejos de ofrecer una ventana amplia de mejora, el pronóstico climático mantiene la incertidumbre. Si bien se esperan chaparrones aislados hacia el sábado 11, las mayores probabilidades de precipitaciones se concentran a partir del martes 15, con eventos “aislados e intermitentes” que podrían extenderse hasta el miércoles.
Este escenario refuerza la preocupación por la prolongación del atraso y el deterioro potencial de los cultivos.
Maíz: avance firme, pero con complicaciones
En paralelo, la cosecha de maíz temprano avanza con mejores resultados productivos, acumulando 4 millones de toneladas y proyectándose hacia un récord de 19,58 millones en la región núcleo.
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Sin embargo, las lluvias también afectan el tramo final del cereal. El 27% del área aún sin cosechar enfrenta dificultades: en zonas como Bigand se reportan posibles pérdidas por caída de espigas, mientras que en Pergamino la falta de piso, junto con el vuelco y quebrado de plantas, complica las tareas de recolección.
