Los acumulados fueron dispares entre regiones y condicionaron el ritmo de cosecha, con demoras generalizadas y problemas de acceso a los lotes. En paralelo, se detectan pérdidas crecientes en algodón por falta de controles preventivos, con riesgo de abandono de cuadros de bajo rendimiento.
Las lluvias registradas en la última semana en el centro-norte de Santa Fe regularon el ritmo de las labores agrícolas, sostuvieron las expectativas productivas y generaron escenarios contrastantes según la zona, con acumulados que superaron los 150 milímetros.
No obstante, también condicionaron el avance de las cosechas y dejaron al descubierto problemas sanitarios, especialmente en el algodón, afectado por el picudo en lotes sin manejo preventivo.
Según el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) correspondiente al período del 18 al 24 de marzo de 2026, “las lluvias regularon las tareas agrícolas y sostuvieron las expectativas”, aunque al mismo tiempo impactaron sobre la normalidad de las labores en gran parte del área.
LEÉ MÁS►Mercado algodonero: menos semillas fiscalizadas y más presión por cambiar las reglas de juego
Lluvias y distribución territorial
Las precipitaciones se caracterizaron por su “regular uniformidad y distribución geográfica”, aunque con importantes diferencias en los montos acumulados. Se definieron tres zonas:
- Más de 150 mm: Castellanos, Garay, San Martín y San Jerónimo.
- Entre 90 y 145 mm: La Capital, Las Colonias, San Javier, San Cristóbal y General Obligado.
- Menos de 80 mm: San Justo, Vera y Nueve de Julio.
En el centro y sur del área, los eventos climáticos “condicionaron la normalidad, regularidad y ritmo de las actividades agrícolas”, afectando especialmente el acceso a los campos y el avance de la cosecha.
Algodón: rindes aceptables y fuerte impacto del picudo
El cultivo de algodón presentó una de las situaciones más complejas del relevamiento. La cosecha avanzó de manera muy limitada —“solo un par de días”— debido a la inestabilidad y la elevada humedad, con rindes promedio de entre 1.800 y 2.000 kg/ha en Vera, Nueve de Julio y los primeros lotes de General Obligado, “considerados por el sector, como relativamente buenos”.
Sin embargo, el informe advierte con énfasis el impacto sanitario del picudo algodonero. Se detectaron “algodonales que fueron atacados y muy afectados por el picudo algodonero”, particularmente en zonas donde “las tareas preventivas no se llevaron a cabo debido al alto costo de las aplicaciones en relación con el precio de la fibra”.
En este contexto, el SEA remarca una consecuencia directa sobre la producción: “muchos de los cultivares se abandonarían, no se recolectarían, dado su escaso rendimiento”, configurando el dato más preocupante del cultivo en la semana.

Maíz temprano: avance lento y buenos resultados
La cosecha de maíz de primera avanzó hasta el 68 %, con un progreso intersemanal de 3 puntos, en un proceso que se desarrolló “a ritmo lento” por las condiciones de humedad y los problemas de piso.
Los rendimientos fueron variables según la zona, pero en general satisfactorios:
- Norte: entre 35 y 75 qq/ha, con máximos de 90 qq/ha.
- Centro: entre 70 y 100 qq/ha, con picos de hasta 145 qq/ha.
- Sur: entre 70 y 110 qq/ha, con lotes de hasta 130 qq/ha.

Primeros rindes de sorgo y sojas beneficiadas por la lluvia
En el sorgo granífero, la cosecha comenzó en el centro del área con rindes de 40 a 55 qq/ha. El proceso estuvo “totalmente condicionado o regulado por los eventos climáticos”, en línea con lo observado en otros cultivos.
Las lluvias resultaron favorables para la soja, especialmente en etapas clave de definición de rendimiento. El SEA destaca que fueron “claves en la etapa final” y permitieron que los cultivos “sostuvieran las expectativas por los futuros rendimientos”.
No obstante, en sectores del norte persisten lotes en condiciones regulares debido al déficit hídrico previo. En soja de segunda, el comportamiento fue similar, con buen desempeño general pero con limitaciones en ambientes de menor aptitud.
Agua útil y estado de los suelos
El informe también señala que, tras cinco semanas consecutivas de precipitaciones, se registraron “encharcamientos y anegamientos” en sectores bajos, mientras que en el resto del área hubo “muy buena infiltración” del agua.
LEÉ MÁS►Girasol: récord histórico de producción en el centro-norte santafesino
Este escenario hídrico mixto explica tanto la mejora en las perspectivas productivas como las dificultades operativas, en una campaña donde la variabilidad climática sigue siendo determinante.
