Una startup nacida en Rosario avanza con su desembarco en Brasil y Estados Unidos tras cerrar una nueva ronda de inversión en la que captó u$s 2 millones. La tecnología desarrollada por la startup permite detectar malezas y aplicar herbicida de forma selectiva, tanto en barbecho como dentro del cultivo, con ahorros de hasta 90% de producto.
La inteligencia artificial empieza a consolidarse como una herramienta clave para mejorar la productividad agrícola, optimizar el uso de insumos y reducir el impacto ambiental.
Con esa premisa, una empresa rosarina desarrolló tecnología que permite la aplicación de herbicidas únicamente sobre las malezas, una innovación que ya utilizan productores agropecuarios en Argentina y que también busca su lugar entre los produtores rurais de Brasil y los farmers de Estados Unidos.
La compañía acaba de cerrar una ronda de inversión puente por u$s 2 millones, destinada a acelerar su crecimiento y consolidar su desembarco en nuevos mercados.
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Ahorro de insumos y menor impacto ambiental en el campo
“Estamos atravesando un momento de quiebre en la industria, donde los productores están cambiando las tecnologías de la generación anterior por las nuevas, como la nuestra, cuyo potencial hacia adelante es incalculable”, relató a AIRE Agro el fundador y CEO de Deepagro Juan Manuel Baruffaldi.

La tecnología desarrollada por la startup permite detectar malezas y aplicar herbicida de forma selectiva, tanto en barbecho como dentro del cultivo. Según la compañía, esta metodología posibilita reducir entre un 70 % y un 90 % el uso de productos químicos, generar ahorros de entre 20 y 40 dólares por hectárea y disminuir hasta un 45 % el impacto ambiental de las aplicaciones.
La nueva inyección de capital permitirá acelerar el proceso de expansión internacional. “Tuvimos una buena participación de los inversores actuales y sumamos algunos nuevos de relevancia, como Kamay Ventures, el fondo corporativo de Coca-Cola, Bimbo y Grupo Arcor, en una alianza estratégica que busca aportar valor no solo a través de la inversión, sino también mediante el gran conocimiento y experiencia que tienen en la industria”, reseñó el ejecutivo.
Esta es la tercera ronda de inversión de la startup, luego de una instancia pre-seed en 2020 y una ronda seed en 2023. La empresa ya anticipó que proyecta avanzar próximamente hacia una Serie A para continuar escalando su negocio. “La oportunidad es enorme y, gracias a los prometedores resultados obtenidos en todos los países donde estamos operando, creemos que estamos en una posición inmejorable para convertirnos en líderes de la industria”, apuntó Baruffaldi.

La apuesta por Brasil y Estados Unidos en el negocio agtech
Con los nuevos fondos, Deepagro buscará fortalecer tres ejes estratégicos: expansión internacional, consolidación tecnológica y desarrollo de producto. La empresa ya está avanzando en su desembarco en Brasil y Estados Unidos. “Tenemos equipos instalados desde hace alrededor de un año en ambos países y pudimos comparar nuestra tecnología con las demás existentes en el mercado, obteniendo resultados altamente prometedores”, precisó.
Actualmente, la compañía cuenta con casi 90 equipos instalados en Argentina, Uruguay, Brasil y Estados Unidos. En el mercado argentino ya alcanzan 1 millón de hectáreas trabajadas y proyectan sumar 700 mil hectáreas adicionales durante 2026.
El origen y la innovación nacida en Rosario
La empresa fue fundada por Baruffaldi junto a un equipo integrado por Iván Regali (CHRO), Marcos Mammarella (CSM), Juan Ignacio Cavalieri (CTO) y Juan Ignacio Cornet (CRO). Actualmente emplea a más de 50 personas y tiene su sede central en Rosario, además de oficinas en St. Louis, Estados Unidos, y San Pablo, Brasil. Entre sus clientes se encuentran compañías y productores de referencia del sector, como Aceitera General Deheza, LIAG Argentina, Cresud y Adecoagro, entre otros.

Ell objetivo inicial fue hacer más eficiente la producción agrícola mediante inteligencia artificial. Baruffaldi, licenciado en Ciencias de la Computación, desarrolló como tesis de grado un algoritmo de detección de malezas basado en IA generativa para resolver un problema productivo en el campo familiar. Ese desarrollo fue el punto de partida de la compañía, que en 2020 comenzó a tomar forma con un equipo especializado en inteligencia artificial.
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Su producto principal, SprAI, funciona bajo un sistema de AI on the edge, apoyado en tecnología de Nvidia, que procesa la información directamente en el equipo agrícola. El sistema identifica malezas por contexto, color y morfología, toma decisiones en tiempo real y aplica herbicida de forma selectiva mientras la maquinaria recorre el lote. Una de sus principales ventajas es que puede operar tanto en barbecho como dentro del cultivo, algo que no ocurre con otras tecnologías disponibles, que suelen estar limitadas únicamente al primer escenario.
