La Bolsa de Cereales advirtió que el incremento en la facturación derivado de la medida nacional podría dejar a pequeños y medianos productores fuera de los umbrales de exención tributaria. El sector reclama al Gobierno de Rogelio Frigerio una adecuación del impuesto provincial para evitar que el alivio fiscal quede neutralizado.
La decisión del Gobierno nacional de rebajar los Derechos de Exportación (DEX) del trigo, la cebada, la soja, el maíz, el girasol y el sorgo generó beneplácito entre los productores argentinos. Si bien los porcentajes son considerados exiguos, en el sector agropecuario valoran la medida sobre las retenciones porque entienden que va en el sentido correcto, aunque, obviamente, el reclamo sigue siendo la eliminación total de las mal llamadas retenciones.
En Entre Ríos, sin embargo, podría darse la paradoja de que, aun con la reducción de las alícuotas de los DEX, los pequeños y medianos productores terminen tributando más al fisco, en este caso provincial.
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, en este sentido, alertó que la rebaja anunciada por el presidente Javier Milei podría generar “un efecto no deseado”, dado que el aumento de la facturación derivado de esa medida haría que muchos productores superen los umbrales de exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (II.BB.), obligándolos a tributar este gravamen y perdiendo así una parte importante del beneficio de la reducción de los DEX.
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El contador Diego Maier, tesorero de la entidad y gerente general de la cooperativa La Agrícola Regional (LAR), de Crespo, remarcó que “las mal llamadas retenciones son un mal impuesto y no debieran existir porque terminan siendo un desincentivo” para la producción, aunque “se entiende el argumento del Gobierno nacional de que, por una cuestión presupuestaria, no se pueden eliminar de una”.
Particularidades entrerrianas
En Entre Ríos, a diferencia de las otras provincias de la Región Centro —Santa Fe y Córdoba—, la producción primaria está gravada con el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, salvo en el caso de los pequeños productores definidos por un tope de facturación anual ajustado por inflación. Ese límite, sin embargo, “ha perdido valor real frente a la inflación, reduciendo el universo de productores exentos”, advirtió Maier.

Ingresos Brutos se aplica de tal manera que, si un productor supera el mínimo establecido, paga sobre la totalidad de sus ingresos y no sólo sobre el excedente, con una alícuota del 0,75%. Este sistema puede provocar que productores que apenas superen el umbral deban tributar por todos sus ingresos, generando una carga impositiva significativa.
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, al igual que los DEX, “es distorsivo”, subrayó el tesorero de la Bolsa, y “en la mayoría de los casos opera en cascada”.
La reducción de los DEX, en consecuencia, puede aumentar los ingresos de los productores, pero esto no necesariamente se traduce en una mayor rentabilidad, dado que Ingresos Brutos grava el ingreso y no la ganancia. Además, el productor primario no puede trasladar este costo al precio de venta porque es tomador de precios en mercados internacionales, a diferencia de otros actores de la cadena que sí pueden trasladar el impuesto al consumidor final.
El reclamo a Frigerio
Ante este escenario, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos salió a reclamarle al gobernador Rogelio Frigerio una adecuación de Ingresos Brutos.

“Solicitamos al Gobierno que se asemeje a las demás provincias de la Región Centro, aplicando también una reducción en las alícuotas y umbrales del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en proporción equivalente a la reducción de retenciones, evitando así que la Provincia se apropie del beneficio que Nación pretende transferir al sector productivo”, señalaron desde la Bolsa.
La entidad, asimismo, observó que los productores entrerrianos no pueden resultar afectados por la falta de coordinación en las políticas tributarias entre Nación y Provincia. “El incremento en la recaudación provincial debe originarse en el desarrollo efectivo y la expansión genuina de la actividad productiva, y no en la mera captura fiscal de medidas de alivio impositivo dispuestas por el Gobierno nacional”, argumentaron.
Sin respuesta, hasta ahora
El Gobierno entrerriano, hasta el momento, no se ha pronunciado formalmente sobre este pedido de la Bolsa —tampoco de manera informal—, aunque se sabe que directivos bursátiles realizan por estas horas gestiones para concertar una reunión con los ministros Fabián Boleas (Economía y Servicios Públicos) y Guillermo Bernaudo (Desarrollo Económico), además de autoridades de la Administración Tributaria de Entre Ríos (ATER), para analizar el tema.
Algunas fuentes consideran que esa reunión seguramente se concretará en los próximos días, dado el buen diálogo que el Gobierno y el campo mantienen desde la asunción de Frigerio.
Lo que esas mismas fuentes no se animan a afirmar es si el reclamo será atendido, debido a que los números de la Provincia no atraviesan su mejor momento y, en ese contexto, resignar ingresos sería poco viable.
El tema, además, al tratarse de una cuestión impositiva, necesariamente deberá contar con el visto bueno de la Legislatura.
La campaña triguera 2026/27
Más allá de esta circunstancia, la siembra de trigo avanza en Entre Ríos en un contexto poco alentador, al punto que los especialistas estiman que la superficie implantada con el cereal caerá un 18% —unas 129.900 hectáreas— y se ubicaría cerca de las 600.000 hectáreas, frente a las 729.900 sembradas en el ciclo 2025/26. El aumento de los costos —principalmente combustibles y fertilizantes— es la razón central de esta merma.
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El incentivo y el mejor precio que supone la reducción de los DEX, en definitiva, podrían quedar licuados para aquellos pequeños productores entrerrianos que deberán pagar más por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
