La medida extiende hasta el 28 de febrero de 2026 el alcance de la emergencia agropecuaria en nueve distritos del norte santafesino y habilita beneficios fiscales y financieros para los productores afectados. En paralelo, técnicos advierten que la falta de lluvias en febrero vuelve a comprometer el desarrollo de la campaña agrícola y ganadera en la región.
El gobierno nacional homologó la prórroga de la emergencia agropecuaria por sequía en varios distritos del departamento 9 de Julio, en el extremo noroeste de la provincia de Santa Fe.
La medida, dispuesta por el Ministerio de Economía mediante la Resolución 218/2026 y publicada este viernes 27 de febrero en el Boletín Oficial, extiende el alcance de los beneficios previstos por la Ley 26.509 para los productores afectados por la falta de lluvias, en un contexto climático que continúa siendo incierto para la región.
Distritos del departamento 9 de Julio alcanzados por la prórroga
La normativa nacional da curso al pedido elevado por el Gobierno santafesino y convalida la prórroga del estado de emergencia y/o desastre agropecuario a causa de una prolongada sequía en los distritos de Santa Margarita, San Bernardo, Villa Minetti, Pozo Borrado, Tostado, Logroño, Campo Garay, Esteban Rams y Montefiore. La decisión se apoya en el decreto provincial 3184, firmado el 16 de diciembre de 2025, y fue avalada por la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios tras su análisis en la reunión del 21 de enero pasado.
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Según lo establece la normativa del Ministerio de Economía nacional, el período de vigencia de la emergencia se extiende desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026, fecha que además fue fijada como finalización del ciclo productivo para las explotaciones afectadas, conforme a lo dispuesto en la reglamentación de la ley.

Qué beneficios prevé la Ley 26.509 para los productores afectados
Para acceder a los beneficios, los productores deberán contar con el certificado de emergencia emitido por la autoridad provincial competente, mientras que la Provincia deberá remitir el listado correspondiente a la comisión nacional.
En términos generales, la Ley 26.509 de Emergencia Agropecuaria prevé para las zonas declaradas en emergencia o desastre agropecuario una serie de medidas de alivio financiero e impositivo. Entre ellas se incluyen la prórroga y renovación de vencimientos crediticios, el otorgamiento de créditos con tasas de interés bonificadas, la suspensión de juicios y ejecuciones por deudas anteriores a la emergencia, y la postergación o eventual exención de impuestos nacionales que gravan el patrimonio, los capitales o las ganancias de las explotaciones afectadas. También contempla deducciones impositivas especiales ante ventas forzosas de hacienda y la suspensión de ejecuciones fiscales durante el período de vigencia del régimen.
Sequía persistente y alerta productiva en el noroeste santafesino
La homologación nacional se produce en un escenario climático todavía delicado para el norte santafesino. Desde Tostado, el ingeniero agrónomo Ricardo Mercau describió a AIRE Agro que la región atraviesa una “sequía incipiente” como consecuencia de la ausencia de precipitaciones durante febrero. “Todo lo que había llovido de bueno en enero, se consumió en febrero”, explicó, y advirtió que la evolución de la cosecha gruesa “depende de las lluvias de la semana que viene”. En el mismo sentido, señaló que “el departamento 9 de Julio está jugado a un buen otoño, tanto para los cultivos en el cortísimo plazo como para las pasturas ganaderas en el mediano”.
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El diagnóstico coincide con el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), que indicó que el área algodonera santafesina recibió lluvias por debajo de lo esperado y fue afectada por altas temperaturas, lo que provocó pérdida de turgencia, hojas y estructuras reproductivas en los cultivos. El departamento 9 de Julio concentra la mayor superficie sembrada con algodón en la provincia, por lo que la evolución climática de las próximas semanas será determinante para el resultado de la campaña.
