En el marco de las actividades por su aniversario, la cooperativa reunió a empresarios de Rafaela y la región para reflexionar sobre ideas, decisiones y proyectos. Durante la charla “La fuerza de la iniciativa”, el filósofo Alejandro Rozitchner destacó a cooperativa como una “fuerza vital” y un ejemplo de lo que Argentina necesita.
A 75 años de su fundación, la Cooperativa Guillermo Lehmann tomó su propia historia como punto de partida para reflexionar sobre la iniciativa y su capacidad para generar proyectos, asumir desafíos y construir en comunidad. El concepto fue el eje de una charla que reunió a empresarios y referentes productivos de Rafaela y la región.
Con ese eje, la cooperativa reunió a más de 70 representantes de empresas, entidades e instituciones locales en el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR). El encuentro formó parte del programa de actividades por el aniversario de la institución y tuvo como protagonista al filósofo y escritor Alejandro Rozitchner, quien brindó la charla “La fuerza de la iniciativa”.
Pensar para pasar de las ideas a la acción
La propuesta buscó trasladar el concepto de iniciativa al ámbito cotidiano de las organizaciones. Rozitchner abordó el impulso de nuevas ideas, la toma de decisiones, la responsabilidad personal y la actitud necesaria para generar movimiento dentro de los equipos.
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“Lo que busco es contagiar lo que me pasa a mí con el pensamiento, que es que lo siento un recurso muy útil para las cosas que vivimos”, explicó después de la charla.

Desde esa perspectiva, definió su trabajo como el de una persona que trabaja con ideas, pero con una condición concreta: que esas ideas puedan convertirse en herramientas para otros.
“Quien trabaja con ideas tiene que hacer algo que sirvan a los demás, como cualquier persona que trabaja”, sostuvo. Y agregó que busca “generar el efecto de contagiar un poco la sensación de vitalidad que pueden dar ciertas ideas”.
La exposición también abrió un espacio de intercambio entre los participantes, con análisis y debate sobre la capacidad de leer el contexto, anticipar escenarios y avanzar frente a los desafíos que atraviesan las empresas y quienes conducen equipos.
Una historia cooperativa nacida de una iniciativa
El eje elegido tuvo una relación directa con la historia de La Lehmann. Hace 75 años, un grupo de productores se organizó frente a una necesidad concreta y dio origen a una estructura basada en la cooperación, la confianza y un objetivo compartido.
Para Gonzalo Turri, director ejecutivo de la cooperativa, esa trayectoria también explica el sentido de reunir a la comunidad empresaria de la región. “Cada empresa es una apuesta en valor todas las mañanas de inspiración, de proyecto de construcción de comunidad, de invitación a creación de empleo digno”, señaló.

En ese sentido, planteó que existe un vínculo entre la iniciativa individual de un empresario o emprendedor y la construcción colectiva que propone el cooperativismo. “En cada empresario, en cada emprendedor hay la vocación de construir una mejor sociedad, para la cooperativa también esa empresa es una fuente de inspiración y es una oportunidad de construir comunidad”, afirmó Turri.
La región como resultado de muchas iniciativas
Rozitchner también vinculó la historia de la cooperativa con la evolución productiva de la región. Antes del encuentro, contó que leyó el libro de Héctor Catena sobre Guillermo Lehmann y encontró allí una conexión entre las primeras decisiones de aquellos colonos y el desarrollo posterior del territorio.
“Siempre es muy interesante pensar cómo habrá sido la vida de esos colonos, esa gente que tomó las primeras iniciativas y también cómo todo eso repercutió luego en un mundo de iniciativas”, sostuvo.
Para el filósofo, esa continuidad permite interpretar a La Lehmann como parte de una dinámica más amplia. “Esta es una región muy potente, me parece que la cooperativa encarna esa potencia, que ha crecido mucho, es una fuerza vital”, expresó.
Y vinculó esa característica con una necesidad que excede al ámbito productivo: “Es el tipo de cosas que la Argentina necesita, que le hace bien al país y también a cada uno de los individuos involucrados”.

Una celebración pensada hacia adelante
Para La Lehmann, el aniversario no se limitó a recuperar su historia. La actividad buscó generar un espacio de encuentro con actores que participan de la vida productiva regional y abrir conversaciones sobre los próximos desafíos.
Turri explicó que la convocatoria también fue una forma de agradecer a quienes, desde sus empresas y organizaciones, contribuyen al desarrollo de sus localidades.
La jornada dejó así una idea que conecta el origen de la cooperativa con su presente: la iniciativa no como un hecho aislado, sino como una práctica que requiere participación, responsabilidad y capacidad de construir junto a otros.
