El indicador promedio de rentabilidad de los tambos argentinos regresó a terreno positivo en mayo de 2026 con un exiguo 0,31%. Sin embargo, los establecimientos de menor escala continúan con resultados negativos y el precio todavía permanece lejos del nivel de equilibrio que incorpora el costo de oportunidad del capital invertido.
La lechería argentina volvió a mostrar una rentabilidad promedio positiva en mayo de 2026 después de seis meses consecutivos en terreno negativo. El dato, difundido por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) a partir de los Costos Regionales de Producción de Leche elaborados por INTA, marcó un leve repunte respecto de la situación observada entre noviembre de 2025 y abril de 2026. Sin embargo, detrás del promedio nacional persisten fuertes diferencias entre escalas productivas y regiones, con especial impacto sobre los tambos chicos, predominantes en la cuenca central santafesina.
El promedio volvió al verde, pero los tambos chicos siguen perdiendo
La tasa de rentabilidad promedio se ubicó en apenas 0,31%, una mejora explicada por la baja de algunos insumos clave, un precio al productor que logró acompañar la inflación y un tipo de cambio que evolucionó por debajo de ella.
Sin embargo, la recuperación no alcanzó a todos. Los tambos grandes (8.847 litros diarios) registraron una rentabilidad positiva de 3,77%, los medianos (4.105 litros) apenas quedaron sobre la línea de equilibrio con 0,02%, mientras que los chicos (1.771 litros) continuaron en rojo con una rentabilidad negativa de 1,27%.
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Según OCLA, “la evolución de la rentabilidad de los tambos grandes siempre está por arriba” de la observada en los establecimientos medianos y pequeños, reflejando ventajas de escala, productividad y eficiencia.
Santa Fe sigue por debajo del promedio nacional
La situación es especialmente relevante para Santa Fe, donde predominan los establecimientos de menor escala en el centro provincial.
En Santa Fe Central, principal cuenca lechera del país, el costo de producción alcanzó los $512,14 por litro y la rentabilidad fue negativa en 0,7%, por debajo del promedio nacional. En contraste, Santa Fe Sur logró una rentabilidad de 4,6% con un costo de $478,87 por litro.
La dispersión regional también se observó en otras zonas productivas. Abasto Norte mostró una rentabilidad de 7,7% y Buenos Aires Oeste de 5,3%, mientras que Entre Ríos (-1,6%) y Córdoba Noreste (-0,9%) continuaron con resultados negativos.
El subibaja de la rentabilidad tambera
El OCLA muestra que entre febrero de 2024 y octubre de 2025 la actividad acumuló 21 meses con rentabilidades positivas, promediando 3,5%, mientras que el promedio móvil de doce meses alcanzó un máximo de 4,2% en marzo de 2025.
Desde noviembre de 2025 comenzó una tendencia descendente. El informe atribuye ese proceso a que los precios de la leche crecieron por debajo de la inflación y de algunos costos relevantes. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el precio SIGLeA aumentó apenas 8,7%, frente a una inflación minorista de 35,2%, una inflación mayorista de 34,5% y costos de producción que subieron 14,2%.
“La situación se viene deteriorando significativamente los últimos meses”, señala OCLA.
El precio volvió a cubrir costos, pero no el capital invertido
En mayo, el precio promedio al productor fue de $509,63 por litro, apenas por encima del costo promedio de producción, calculado en $505,70. Esa diferencia explica la rentabilidad positiva de 0,31% y el regreso a una relación precio-costo superior a 1, luego de seis meses por debajo de ese umbral.
Pero el escenario cambia al incorporar el costo de oportunidad del capital invertido. En ese caso, el precio de equilibrio se ubicó en $569,65 por litro, casi $60 por encima del valor efectivamente percibido por los productores.
Por eso, aunque el promedio nacional volvió a terreno positivo, ningún estrato alcanza todavía la rentabilidad considerada adecuada para remunerar el capital operado.
Menos facturación para el tambo promedio
El tambo promedio SIGLeA-LUME (Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina – Liquidación Única Mensual Electrónica), con una producción diaria de 3.162 litros, facturó en moneda constante un 10,6% menos durante los primeros cinco meses de 2026 respecto del mismo período del año anterior. La caída respondió a una baja real del precio de la leche de 18,6%, parcialmente compensada por un aumento de la producción de 9,8%.
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Medida en dólares, la facturación acumulada también fue inferior, con una retracción de 8,3%.
Frente a este escenario, OCLA considera que mayo podría marcar el inicio de una recomposición de los márgenes. Por ahora, la mejora sigue siendo limitada: el promedio volvió a ser positivo, pero numerosos tambos, especialmente los más pequeños y muchos de Santa Fe, continúan operando con rentabilidad negativa.


