Las bajas temperaturas y las noches frescas todavía demoran el rebrote de la alfalfa en la cuenca lechera central. Los verdeos de invierno, en cambio, tuvieron una buena producción de materia seca y permitieron compensar parte de la menor oferta de la principal pastura.
No quedan dudas de que la alfalfa es la reina de las forrajeras porque permite producir más y mejor a un menor costo. En definitiva, es la pastura que hace que la lechería argentina pueda afrontar más desafíos, sobre todo en la cuenca lechera central.
Sin embargo, este fue un invierno desafiante, húmedo y muy frío, y la primavera comenzó con características similares, con heladas tardías y pronósticos que plantean varios interrogantes para el cierre del año.
El ingeniero agrónomo Juan Picco trazó un diagnóstico sobre el estado de las pasturas en la región.
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“Vienen bien para las condiciones que se dieron durante el invierno, que fue un poco más húmedo de lo normal, pero todavía no entraron en el ritmo de producción de primavera, es decir que no tienen aún una velocidad de rebrote un poco más acelerada”, explicó a AIRE Agro.

El especialista remarcó que las temperaturas siguen condicionando el crecimiento.
“Hasta el momento están un poquito aletargadas, considerando las bajas temperaturas que tenemos hasta estos días y, sobre todo, las noches frescas. Entonces, el ritmo de producción de esa pastura está siendo un poquito más lento para la fecha en la que estamos, en la cual podríamos estar esperando que tengan un ritmo de producción más parecido a lo que sería una plena primavera”, señaló.
La alfalfa todavía no alcanzó el ritmo de producción de primavera y compensaron los verdeos
Las bajas temperaturas y las noches frescas mantienen a las alfalfas con un crecimiento más lento de lo esperado para esta época del año. El ingreso a una etapa de mayor producción dependerá, en buena medida, de la evolución de las temperaturas durante las próximas semanas.
En paralelo, los verdeos de invierno mostraron un comportamiento muy favorable.
“Así y todo, considerando el invierno húmedo, entre comillas, que tuvimos, los verdeos, principalmente avena y ryegrass, produjeron muy buena cantidad de materia seca, muy buena, tuvieron una muy buena producción, justamente acompañados por esa cantidad de agua extra que hubo. Entonces se pudieron optimizar y sacar algún corte extra”, detalló.
Picco agregó que “aquellos que hicieron ryegrass todavía lo están aprovechando, con posibilidad de que haya algún pastoreo del mismo hacia adelante y con buena producción de volumen de pasto”.
Reservas y verdeos, claves para sostener la alimentación del rodeo
La estrategia de los productores se apoyó en las reservas y los verdeos para compensar la menor velocidad de crecimiento de la alfalfa.
“Reforzarse un poquito con el tema del uso de las reservas también fue otra alternativa, considerando que a lo mejor esperaban ya poder estar aprovechando la producción de las alfalfas para esta época de una mejor manera, pero tal vez está un poco compensado por esta buena producción que tuvieron los verdeos”, explicó.
El horizonte inmediato muestra señales de cambio. Según el especialista, el aumento de las temperaturas previsto para fines de septiembre podría favorecer el ingreso de las alfalfas a un ritmo de producción más acorde con la primavera.
“La estrategia fue mejor apoyarse en avena o silo, hasta que se entre en producción, que por lo que vemos hacia adelante, lo que anuncian para finales de septiembre es que empezarían a levantar un poco las temperaturas, lo que llevaría a que entren en un, entre comillas, ritmo normal de producción la pastura de alfalfa”, anticipó.
La nutrición será determinante para acompañar el crecimiento
El especialista de Agroestudio agregó que las tareas de nutrición serán decisivas para acompañar el crecimiento, con especial atención a calcio, magnesio, nitrógeno, azufre, fósforo y silicio.
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