Gerónimo Senn, expresidente y actual tesorero de la Sociedad Rural de Tostado, trazó un diagnóstico del departamento 9 de Julio para AIRE Agro. La situación es ambivalente: las grandes lluvias recompusieron las vertientes para la ganadería en muchas zonas, pero en otras los excesos siguen complicando la agricultura.
La situación climática muestra realidades muy diferentes en el noroeste de la provincia de Santa Fe. Mientras algunas zonas lograron recuperarse de períodos de sequía gracias a las lluvias de este año, otras enfrentan serias complicaciones por el exceso de agua y las dificultades para levantar las cosechas.
Gerónimo Senn, expresidente y actual tesorero de la Sociedad Rural de Tostado, dialogó con AIRE Agro durante la Expo Rural de Palermo y analizó el panorama productivo del departamento 9 de Julio, planteando una situación dispar: campos ganaderos que se recuperaron de un largo período de sequía, mientras algunas zonas siguen muy complicadas para desarrollar la agricultura.
Lluvias en 9 de Julio: «en algunos lugares se pasó y en otros normalizó»
Para explicar la característica inestabilidad climática de la región recurrió a una frase irónica: «Los problemas de inundación los arreglamos con una sequía y los problemas de sequía los arreglamos con inundaciones».
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Luego de las grandes lluvias de los últimos meses, Senn remarcó que todavía existen sectores donde la situación es compleja debido al exceso de agua, principalmente por las dificultades para ingresar con maquinaria a los campos y completar la recolección.

«Todavía hay algunos sectores muy complicados donde tienen que levantar cosechas y el clima complica», dijo, y aseveró que uno de los puntos más afectados es la zona de Villa Minetti, donde las precipitaciones acumuladas durante los primeros meses del año alcanzaron niveles excepcionales. Otra zona afectada es la de San Bernardo, donde las condiciones complicaron la recolección de las cosechas.
Por otra parte, el productor y ruralista indicó que a algunas otras zonas «les vino muy bien el agua porque veníamos de sequía muy grande. con muchas complicaciones, con acarreo de agua para la hacienda y todo eso, y ahí un poco que lo normalizó. Es decir, en algunos lugares se pasó y en otros normalizó».
También comentó que en los últimos días llovieron 20 milímetros en la zona, que «a algunos les viene muy bien y a otros los sigue perjudicando porque no han salido de su situación problemática».
Para la ganadería la situación es más favorable. «Las lluvias vienen muy bien y en algunos lugares era necesario para recomponer sobre todo la vertiente que no se había repuesto en estos últimos años». En algunos lugares se consiguió ese resultado, mientras «en otros todavía estamos con déficit, pero sin duda que la lluvia es beneficiosa cuando no es en exceso y es necesaria para producir».
Preocupación por la caída del stock ganadero
Más allá de la situación climática, destacó que uno de los principales desafíos para el sector productivo de la región es la recuperación de la actividad ganadera, que depende no sólo del clima sino también de financiamiento e infraestructura, tanto pública -en caminos, rutas y desagües- como privadas tranqueras adentro.
Senn explicó que el departamento 9 de Julio perdió más de la mitad de su stock ganadero en las últimas dos décadas y esto limita la capitalización de los buenos precios que tiene la ganadería para la recuperación del sector.
«Los precios actuales son buenos y bienvenidos sean, pero nosotros tenemos el 50% menos de ganadería por lo que tampoco lo podemos capitalizar a ese buen precio», definió.
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Frente a este escenario, consideró que se necesitan otros estímulos o apoyos para el sector. «Tenemos buenos precios relativos, pero seguimos con un déficit y con un faltante muy grande en infraestructura para todo lo que es la ganadería en nuestro departamento», indicó. Y aclaró: «cuando hablo de infraestructura hablo de caminos pero también tranqueras adentro de mangas, corrales, alambrados, que cuestan mucho dinero y que eso se ha ido desarmando y perdiendo con el tiempo».
