El cultivo ingresa en la etapa de definición de rindes con pérdida de condición y reservas de agua comprometidas en buena parte de la región. El maíz también desacelera la siembra en el oeste y las próximas lluvias generan expectativas para recomponer la humedad.
La primavera comenzó con un escenario de reservas hídricas comprometidas en buena parte de la Zona Núcleo. El 70% del área se encuentra entre condiciones de escasez hídrica y sequía, según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El déficit comienza a impactar sobre el trigo, que ingresa en una etapa clave para la definición del rendimiento. Los lotes en condición excelente retrocedieron siete puntos porcentuales y engrosaron el grupo de los que presentan un estado bueno, que ya representa el 30% del área. En tanto, los cuadros regulares se mantienen estables, con unas 160.000 hectáreas.
La situación es heterogénea. En María Susana, departamento San Martín, los técnicos describen lotes que ya muestran pérdida de rendimiento y otros que, con buena tecnología aplicada, todavía mantienen expectativas de alcanzar buenos rindes.
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En San Gregorio, departamento General López, hacia el sur santafesino, la falta de agua se suma al efecto de las heladas. El cultivo presenta pérdida de área foliar y los técnicos advierten que el potencial de rendimiento podría seguir recortándose si continúan los días sin lluvias.
El momento del ciclo aumenta la sensibilidad. Cerca del 20% del área ya presenta la hoja bandera expandida y otro 1% se encuentra en espiga embuchada. En estas etapas, el estrés hídrico puede afectar el número y el peso de los granos.
El déficit hídrico se concentra en el centro-oeste
Las últimas lluvias del invierno apenas permitieron que el sudeste de la región alcanzara valores medios para el trimestre frío. En el resto del área, los registros quedaron por debajo de los promedios históricos.
Entre junio y agosto, el promedio de los últimos 30 años oscila entre 50 y 150 milímetros. Ramallo registró 160 milímetros y fue la única estación que alcanzó la media histórica, mientras que Baradero y Pergamino acumularon 129 milímetros.

La contracara estuvo en el noroeste regional: Noetinger y Pozo del Molle recibieron apenas 12 milímetros y Carlos Pellegrini, departamento San Martín, 25 milímetros. El marcado gradiente de lluvias ya se refleja en las reservas de los suelos.
Para los próximos días se esperan lluvias aisladas. Durante la mañana del domingo 27, un sistema frontal frío podría generar chaparrones y tormentas aisladas, con mejoramientos temporarios, y dejaría de afectar la región durante la madrugada del martes 29.
Según el consultor de la BCR Alfredo Elorriaga, una mayor disponibilidad de agua llegaría durante octubre, cuando el calentamiento del Pacífico Ecuatorial Central comience a potenciar las precipitaciones sobre el centro del país.
El maíz también frena en el oeste
La siembra de maíz avanzó 15 puntos porcentuales durante la última semana y alcanzó el 55% del área intencionada. A igual fecha del año pasado, el progreso era del 60%.
La falta de humedad superficial frena las labores en el oeste. En Corral de Bustos y alrededores todavía resta sembrar cerca del 60% del área y hay poco movimiento de sembradoras por las condiciones de la cama de siembra.
En Carlos Pellegrini quedan algunos lotes por implantar y la humedad del perfil es muy baja. Una lluvia de entre 10 y 15 milímetros permitiría completar la siembra. Hacia el este, las condiciones son mejores: en Bigand, departamento Caseros, está prácticamente finalizada y en San Gregorio las últimas precipitaciones permitieron continuar con las labores.
