Recomiendan preparar los apiarios y fortalecer las colmenas para atravesar períodos de lluvias abundantes y alta humedad.
El escenario climático plantea nuevos desafíos para la actividad apícola. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el país se encuentra actualmente bajo condiciones correspondientes a una fase cálida del fenómeno El Niño y prevé su continuidad durante el trimestre septiembre- octubre- noviembre, con una intensidad que podría ser fuerte o muy fuerte.
Para los productores apícolas, la perspectiva obliga a anticipar decisiones de manejo. En este sentido, desde la Cooperativa Apícola COSAR recomiendan preparar los apiarios y fortalecer las colmenas para atravesar períodos de lluvias abundantes, alta humedad y eventuales dificultades para acceder a los establecimientos.
“En el Departamento Técnico de la cooperativa nos estamos preparando para un año Niño y haciendo recomendaciones a todos los asociados y productores”, explicó el integrante de esa área Juan Dukart sobre el trabajo que vienen realizando en territorio santafesino.
Una de las primeras medidas es revisar la ubicación y evitar que permanezcan directamente sobre el suelo. En este sentido, “lo principal es tener las colmenas levantadas, no tenerlas en el piso y tratar de sacarlas de los lugares bajos. Si no es posible, levantarlas del piso”, señaló Juan Dukart. Además de elevarlas, resulta conveniente identificar los sectores de mayor riesgo y evaluar un eventual traslado de las colonias.
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El Niño: recomendaciones para preparar los apiarios ante lluvias abundantes
El manejo preventivo también debe concentrarse en la condición de las colonias. Contar con reservas suficientes permite reducir el impacto cuando las precipitaciones interrumpen el pecoreo. “Es importante llegar con colmenas fuertes, sanas, bien nutridas y con reinas nuevas, para poder pasar lo mejor posible esta adversidad climática”, destacó Juan Dukart.
Desde el enfoque del Sendero Tecnológico impulsado por el Programa Nacional Apícola de INTA (PROAPI), el monitoreo de las reservas, la sanidad y el estado poblacional es central. Los manuales aconsejan el monitoreo de varroa y nosema, el manejo de la nutrición y el recambio de reinas. Desde COSAR sugieren monitoreos sistemáticos de varroa y aplicar tratamientos con productos aprobados.
A su vez, Juan Dukart plantea la necesidad de tener las medias alzas resguardadas y disponibles en el lugar. “Puede ocurrir que, después de una lluvia importante, haya una muy buena entrada de néctar, pero que el exceso de agua impida ingresar con un vehículo durante varios días”. Contar con las alzas en el apiario permite acercarse caminando para colocarlas a tiempo. “La idea es anticiparse a esas situaciones y evitar que una dificultad de acceso termine limitando el aprovechamiento de una buena floración”.
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Prevención en los accesos y cuidados durante la cosecha
El exceso de precipitaciones puede dificultar el ingreso en caminos rurales y sectores bajos. Desde COSAR recomiendan revisar la movilidad, analizar caminos alternativos y priorizar tareas. “También es importante anticiparse y revisar los caminos de acceso a los apiarios, saber cuáles pueden quedar aislados y tener previsto qué hacer si, por las lluvias, durante algunos días no podemos ingresar. La idea es tratar de prever esas situaciones y estar preparados para cuando se complique el acceso”.
Respecto a la cosecha, sugieren no anticipar la extracción de miel sin la madurez adecuada. Juan Dukart aconseja cosechar cuando los cuadros presenten alrededor de un 85% de operculado o más. La miel operculada presenta menor contenido de agua, mientras que la cosecha prematura aumenta el riesgo de fermentación.
Juan Dukart advierte sobre el manejo posterior: “Una vez que se sacan de la colmena, que no queden mucho tiempo en las salas de extracción porque, si hay mucha humedad ambiente, probablemente esa miel absorba humedad”.
Por último, aclaran que el impacto será localizado. “Estamos supeditados a lo que pase con El Niño y también por ahí seguramente va a ser muy localizado”, explicó Juan Dukart. La distribución de las lluvias será determinante: “Que no haya muchos días nublados; que, por lo menos, llueva a la noche o a la tardecita y que al otro día despeje y salga el sol. Eso puede ser bueno”, concluyó.
