Referente del asesoramiento técnico y empresarial, dejó una marca profunda en productores y grupos lecheros del centro de Santa Fe por su rol en la transformación productiva y comercial de los tambos. Su trayectoria combinó más de cuatro décadas de trabajo en el ámbito privado con una extensa labor en la gestión pública provincial.
El ingeniero agrónomo Edgardo Bosser falleció a los 73 años el sábado 31 de enero. Referente del asesoramiento técnico y empresarial en la lechería santafesina, su labor profesional y su calidad humana marcaron a varias generaciones de productores, colegas y familias vinculadas a la actividad agropecuaria del centro de la provincia.
El trabajo con el GEA San Carlos y una experiencia pionera en la lechería
Gran parte de su trayectoria estuvo ligada al asesoramiento privado, especialmente a través de su trabajo con el Grupo de Experimentación Agrícola (GEA) San Carlos, al que acompañó desde sus inicios, en agosto de 1980. El grupo estaba integrado por pequeños productores tamberos que ya venían trabajando de manera articulada en torno al Centro de Inseminación Artificial creado en 1967 por el Ministerio de Agricultura, con el objetivo de mejorar la genética de los rodeos lecheros de la región.
Las explotaciones asesoradas se encuentran en los distritos San Carlos Centro, San Carlos Sur, San Carlos Norte y San Agustín, en el sur del departamento Las Colonias. Allí, durante más de cuatro décadas, Bosser desarrolló una tarea sostenida que combinó rigor técnico, visión estratégica y un profundo compromiso con las personas.
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Con su acompañamiento profesional y humano, muchos productores dejaron de ser únicamente tamberos para transformarse en empresarios lecheros. Aprendieron a incorporar la agricultura como herramienta para darle sustentabilidad a sus establecimientos, a planificar integralmente sus empresas y a asociarse para fortalecer su posición en la cadena comercial.

En ese proceso, uno de los hitos más significativos fue la conformación, en 1985, de lo que los propios productores definieron como “el primer pool de leche de la Argentina”, integrado por nueve productores que, en conjunto, reunían entonces unos 4.200 litros diarios.
Quienes trabajaron con él coinciden en señalar que su aporte fue mucho más amplio que el asesoramiento productivo. Además de mejorar rindes agrícolas, nutrición animal y producción de carne, grano y leche, Bosser acompañaba a los productores en la gestión y la comercialización, representándolos ante las usinas lácteas para que el precio y el producto fueran respetados. Ese rol le otorgó un reconocimiento significativo también en el ámbito industrial, donde era valorado por su seriedad y frecuentemente convocado como consultor.
Testimonios que reflejan su calidad profesional y humana
El bioquímico Ariel Vijod, productor y responsable del establecimiento lechero familiar, recordó que lo conoció cuando surgió la necesidad de profesionalizar la gestión de la empresa. “Me di cuenta quién era Edgardo: una persona con una energía, con un positivismo, con una honorabilidad, honestidad, profesionalidad y sapiencia que muy poca gente tiene”, expresó.
Vijod destacó que Bosser no solo asesoraba sobre cómo manejar la empresa para lograr una producción eficiente, sino que también intervenía en la relación entre los socios para facilitar acuerdos y evitar conflictos. “Ponía todas sus ideas sobre la mesa”, recordó, y mencionó su participación en la resolución de cuestiones sucesorias, su defensa de la ruralidad y su preocupación permanente por el entendimiento entre las personas.
Esa mirada integral incluía también a los trabajadores rurales. “Los empleados lo respetaban muchísimo”, señaló Vijod, al recordar que Bosser defendía la calidad de vida de quienes trabajan en el campo y sostenía que la actividad debía compatibilizar el esfuerzo cotidiano con espacios para el descanso y el disfrute.
El ingeniero agrónomo Hernán Pueyo, colega y conocedor de su trayectoria, subrayó la continuidad de su tarea en el GEA San Carlos. “Asesoró al grupo original y luego a sus hijos; y la labor más fuerte estuvo ligada a la comercialización de la leche hasta sus últimos días”, afirmó.

Tras conocerse su fallecimiento, los actuales integrantes del GEA San Carlos lo despidieron como “Asesor Técnico, Amigo y Compañero Incondicional” durante más de 40 años. “Siempre estarás en la memoria de muchas familias sancarlinas”, expresaron.
Su aporte al desarrollo productivo desde el ámbito público
A la par de su extensa y reconocida carrera en el ámbito privado, Bosser también desarrolló una prolongada labor en la función pública provincial. Ingresó el 28 de diciembre de 1979 al entonces Ministerio de Agricultura y Ganadería (hoy de Desarrollo Productivo), donde se desempeñó como Jefe de División de Extensión Grupal, participando en la formulación de proyectos de desarrollo agropecuario y en programas de mejora de la infraestructura rural, como el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP).
En el año 2002 pasó al área de Emergencia Agropecuaria, donde llegó a ocupar el cargo de Jefe de Área Profesional de Emergencia Agropecuaria y del Seguro Agrícola, coordinando respuestas técnicas frente a sequías, inundaciones y otros eventos climáticos adversos, y articulando políticas de asistencia a productores.
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Se jubiló el 1 de junio de 2015, tras más de 35 años de servicio en la gestión pública vinculada al desarrollo productivo y agropecuario de la provincia.
Con la muerte de Edgardo Bosser se va una figura central del asesoramiento lechero santafesino. Permanece, sin embargo, un legado construido en el trabajo cotidiano, en la confianza compartida y en una forma de ejercer la profesión que integró conocimiento técnico, visión empresarial y un profundo respeto por las personas.
