Una startup desarrolla seguros paramétricos que utilizan datos satelitales para activar indemnizaciones ante eventos como sequías e inundaciones. Uno de sus integrantes explicó por qué consideran que la prevención debe ganar terreno en el agro argentino y anticipó los planes de expansión de la compañía.
El clima ocupa un lugar cada vez más determinante en las decisiones del productor agropecuario. En un escenario de mayor intensidad y frecuencia de eventos extremos, contar con herramientas que permitan anticiparse a las pérdidas y sostener el negocio dejó de ser una alternativa para convertirse en una pieza central de la gestión del riesgo. En ese contexto, los seguros climáticos buscan ganar terreno en el campo argentino, donde la cobertura frente a sequías e inundaciones todavía es muy baja.
“En general, en Argentina hay una cultura de lamentar en lugar de prevenir, y nosotros queremos proponer prevenir en lugar de lamentar”, señaló Fernando Yu, cofundador y CTO de Suyana Climate Insurance, durante el último Congreso de Aapresid, al explicar el espíritu de la empresa que busca posicionarse entre los productores agropecuarios.
Contar con seguros paramétricos, que utilizan información satelital para determinar de manera objetiva si ocurrió el evento climático contemplado en la póliza y activar el pago de la indemnización, es una de las propuestas que gana terreno. A diferencia de los seguros tradicionales, este sistema no requiere necesariamente el envío de un perito al establecimiento para verificar los daños. El disparador del pago es un dato objetivo previamente acordado con el productor.
LEÉ MÁS►Seguro Multirriesgo Agrícola: Córdoba lanza una prueba piloto para cubrir 500.000 hectáreas
En el caso de una inundación, por ejemplo, puede tratarse de la detección de una superficie inundada a través de imágenes satelitales. Para una sequía, en tanto, puede utilizarse información sobre la humedad del suelo a una determinada profundidad.

“Si la inundación se mide por un píxel inundado, lo detectamos en tiempo real. Si la sequía se mide por humedad del suelo a 10 centímetros de profundidad, ese dato lo tenemos instantáneamente sin tener que enviar a un perito a hacer la verificación al campo”, explicó Yu.
La apuesta de la startup es que esa combinación de tecnología y datos permita ofrecer una cobertura más ágil y accesible, capaz de llegar a productores ubicados en distintos puntos del país. “Eso nos permite tener un seguro que puede cubrir cualquier riesgo en cualquier rincón de Argentina y pagar rápido”, sostuvo.
El modelo también apunta a reducir uno de los principales cuestionamientos que suelen rodear a los seguros: la incertidumbre sobre cuándo y cómo se determina una indemnización. En los seguros paramétricos, la condición de pago se establece de antemano y depende de la información objetiva proporcionada por una fuente de datos.
“Si quien decide cuándo se indemniza una sequía o inundación es el dato de un radar o un satélite y no un ser humano, entonces es completamente objetivo porque nosotros no lo controlamos”, afirmó Yu. El ejecutivo explicó que la compañía acuerda con el productor qué riesgo quiere cubrir y, una vez ocurrido el evento, es el parámetro definido en la póliza el que determina si corresponde el pago.
Cómo funcionan los seguros paramétricos para el agro
Para Yu, la herramienta tiene sentido dentro de una estrategia más amplia de manejo del riesgo. El productor argentino presenta perfiles muy diferentes frente a la exposición climática: algunos son más aversos al riesgo, mientras que otros asumen una mayor incertidumbre. También existen diferencias en las prácticas agronómicas y en la capacidad de cada establecimiento para absorber una pérdida.
Por eso, desde la firma plantean que el seguro no reemplaza las buenas prácticas agrícolas ni otras herramientas destinadas a reducir el impacto del clima, sino que funciona como un respaldo cuando el evento finalmente ocurre.
“Hay un montón de otras cosas que no se remedian solo con seguros y no competen a la industria aseguradora. Nosotros estamos para acompañar después de que ocurre el evento”, explicó.
Nació con una tecnología basada en imágenes satelitales
La firma nació hace dos años, a partir de una investigación académica sobre el uso de imágenes satelitales. Yu estaba realizando un doctorado en Economía en la Universidad de Harvard y allí conoció a su socio, con quien comenzó a explorar distintas aplicaciones de esta tecnología.

La idea tomó forma a partir de una preocupación concreta: el crecimiento de la intensidad de las catástrofes naturales y la posibilidad de monitorear esos fenómenos desde el espacio. El modelo podía aplicarse no solo a sequías e inundaciones, sino también a incendios forestales, huracanes y marejadas ciclónicas.
En el caso argentino, la oportunidad apareció con claridad durante la sequía de 2022. “Nuestra intuición inicial, siendo yo argentino, fue clara: el agro argentino necesita un seguro contra sequía e inundación”, recordó Yu.
La magnitud del mercado y el bajo nivel de cobertura terminaron de definir el rumbo de la compañía. Según los cálculos que realizaron al momento de fundarla, Argentina siembra alrededor de 40 millones de hectáreas por año y menos del 1% cuenta con cobertura contra sequías e inundaciones.
Tal como indica el nombre de la empresa, Suyana significa “esperanza” en quechua. Yu sostiene que esa es también la expectativa de la compañía: que algo cambie en materia de cobertura climática para el agro.
Por eso, durante la presentación que realizó en el Congreso de Aapresid, Yu expuso un ejemplo internacional para dimensionar el potencial de estas herramientas. Tras el tsunami que afectó a Japón en 2011, el mercado asegurador realizó pagos por unos US$4.000 millones en 20 días.
“La misión es, con tecnología, dar una cobertura automática subiéndonos a una revolución satelital que solo existe hace cinco años”, afirmó. Al mismo tiempo, destacó que la compañía busca aprovechar el avance de las imágenes y los datos satelitales para desarrollar un modelo que pueda escalar en el agro argentino.
El desafío de llevar los seguros climáticos a más productores
La apuesta, sin embargo, excede el mercado local. La empresa tiene ambiciones latinoamericanas y globales y se propuso convertirse en cinco años en la mayor compañía de seguros paramétricos de América Latina, con una meta de US$200 millones en primas.
A diez años, el objetivo es todavía mayor: convertirse en la empresa de seguros climáticos más grande del mundo. Para 2035, la compañía proyecta llegar a asegurar a un billón de personas en todo el planeta, especialmente en economías emergentes y en desarrollo de América Latina, África y el sudeste asiático.
Yu compara la estrategia con el proceso de transformación que atravesó el sistema financiero con el desarrollo de las empresas fintech.

“Creemos que, de la misma manera que la industria fintech revolucionó la banca usando tecnología para bancarizar gente sin servicios bancarios, Suyana es a los seguros lo que fintech fue a los bancos. Usamos tecnología para asegurar comunidades, empresas y productores sin seguros en el mundo en desarrollo”, explicó.
Para financiar ese crecimiento, la frma cerró recientemente una ronda de inversión presemilla, con el respaldo de fondos vinculados al clima de Europa y Estados Unidos. En Argentina, además, cuenta con el acompañamiento de Innventure, de Aapresid.
Para Yu, no se trata solo de un aporte financiero, sino también del acceso al ecosistema agropecuario. “Innventure realmente es lo que en la jerga se llama smart capital, capital inteligente”, destacó.
En rigor, explicó que el fondo no solo aporta recursos, sino que también facilita conexiones con inversores y productores, permite probar la tecnología y abre puertas dentro del mercado agropecuario.
LEÉ MÁS►Emergencia agropecuaria en La Gallareta: la Provincia amplió la asistencia por las inundaciones
La startup considera que Argentina atraviesa un momento especialmente atractivo para desarrollar este tipo de soluciones por la convergencia entre tecnología, regulación y apoyo institucional.
“Argentina es un mercado gigante e inexplorado, con muchísima cobertura por crecer”, señaló Yu, quien definió la llegada al país como una suerte de “cazar elefantes”, por el tamaño de la oportunidad y, al mismo tiempo, por el desafío que implica.
