Aún no hay datos sobre el origen de la materia prima, las condiciones básicas de funcionamiento y las personas que puedan encargarse de esta ilusión que plantea el gremio lechero, por fuera de los propietarios y con una empresa recién creada.
La reactivación parcial de la planta de Lácteos Verónica en Suardi, bajo la órbita de la recientemente creada empresa COPALAC S.A.S., fue presentada hace una semana por el gremio lechero como un logro. Sin embargo, hasta el momento no hay datos concretos ni indicios de actividad efectiva y persisten dudas sobre el alcance de la iniciativa.
El anuncio de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) indicó que, “resultado de intensas gestiones llevadas a cabo por el Sec. Gral. del CDN, Cro. Héctor Luis Ponce”, se suscribió un acuerdo de reactivación “parcial y transitoria” de la planta de Suardi mediante un contrato de fason con COPALAC S.A.S.
Ponce, conocido como “Etín”, no realizó hasta ahora declaraciones públicas sobre la iniciativa, pese a haber tenido una participación activa durante la crisis de Lácteos Verónica. Su exposición estuvo concentrada principalmente en la situación de SanCor y su intervención en la cooperativa.
COPALAC S.A.S. tiene sede en Morteros, Córdoba, a pocos kilómetros de Suardi, y fue creada recientemente con actividades vinculadas a la construcción, edificación, albañilería y logística. Su incorporación al acuerdo generó interrogantes sobre el alcance y las posibilidades concretas de la reactivación.

Atilra aclaró que “no se trata de una solución de fondo sino parcial y transitoria”, y que el objetivo es mantener los puestos de trabajo y la paz social en la comunidad.
Producción y plazos todavía inciertos
Hasta el momento no se precisó de dónde surgirá la materia prima, qué producto se elaborará, durante cuánto tiempo funcionará la planta ni cuántos trabajadores serán incorporados. Tampoco se informó cómo se instrumentará el pago de salarios ni cuál será el esquema a futuro.
El comunicado del gremio sostiene que COPALAC S.A.S. asumirá responsabilidad solidaria, en los términos del artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo, respecto de las obligaciones laborales y de seguridad social de los trabajadores afectados al fason desde su incorporación efectiva.
Entre las alternativas mencionadas aparece la elaboración de leche en polvo y, posteriormente, algún esquema de producción de quesos. Se trata, en principio, de producción para terceros bajo un acuerdo de carácter transitorio.
Días atrás, Alejandro Cabrera, histórico delegado de SanCor Sunchales y referente sindical vinculado a Ponce, afirmó en un medio de Morteros que mantuvieron “comunicación permanente” con la familia Espiñeira, hasta que sus integrantes “tomaron la decisión de desaparecer”. Según señaló, el último contacto se produjo a través de abogados.
La situación también plantea interrogantes sobre la toma de posesión de una planta que permanece paralizada desde hace más de un año. De las tres instalaciones de Lácteos Verónica, la única que tuvo actividad durante ese período fue la de Lehmann, entre octubre y enero pasado.
Los trabajadores tampoco recibieron hasta ahora una comunicación oficial directa. El contacto se produjo con delegados de los distintos sectores. La reactivación aparece como compleja debido a la falta de fondos, el deterioro de una estructura que permaneció meses abandonada, algunos hechos de vandalismo y la reducción del personal disponible para tareas de mantenimiento.
Los trabajadores, entre deudas e incertidumbre
De los aproximadamente 700 trabajadores que tenía la empresa hace un año, cuando comenzó a interrumpirse el pago de salarios, muchos consiguieron otros empleos mientras esperan cobrar las deudas acumuladas. Desde diciembre se adeudan salarios y aguinaldos, sin definiciones empresarias sobre una eventual venta, alquiler, concurso de acreedores o quiebra.
Cabrera también volvió a mencionar una supuesta deuda de Lácteos Verónica con la obra social de los trabajadores lecheros, aunque no hizo referencia a obligaciones pendientes con el gremio. La situación alimenta interrogantes entre los trabajadores sobre eventuales acuerdos que no fueron comunicados.
Atilra sostiene que el servicio de salud de sus afiliados nunca fue interrumpido. Sin embargo, trabajadores y familiares recurrieron a comunas y municipios para afrontar tratamientos y otras necesidades de atención.
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Mientras la situación de Suardi continúa sin definiciones, desde el gremio también se planteó la posibilidad de extender el esquema a las plantas de Clason y Lehmann.
Entre la expectativa generada por el anuncio y la falta de precisiones, los trabajadores continúan atravesando una crisis que se profundizó desde abril de 2025. La ausencia de definiciones empresarias y sindicales mantiene en incertidumbre a los empleados y a las localidades vinculadas a Lácteos Verónica.
