La feria abre en un escenario inédito para el principal mercado de exportación de la carne vacuna argentina. El nuevo sistema de salvaguardias aplicado por China condiciona precios, operaciones y expectativas de los frigoríficos.
Con expectativas comerciales, pero también con cautela por las nuevas reglas de juego impuestas por China, los frigoríficos argentinos comenzaron a desembarcar en Shanghái para participar de una nueva edición de la SIAL, la feria que cada año funciona como termómetro del negocio exportador hacia el principal destino de la carne vacuna nacional.
Esta vez, sin embargo, el contexto es distinto: será el primer ciclo comercial bajo el régimen de salvaguardias y cuotas que implementó el gigante asiático para limitar las importaciones y proteger a su producción interna.
Del 18 al 20 de mayo, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) participará con un pabellón de 1.150 metros cuadrados junto a 25 empresas exportadoras, en una edición atravesada por interrogantes sobre el impacto real que tendrán los contingentes arancelarios definidos por Beijing.
LEÉ MÁS►Exportaciones de carne: por qué China frenó compras y qué riesgo enfrenta Argentina en 2026
Un mercado clave para la carne argentina
China sigue siendo el principal comprador de carne vacuna argentina y concentra buena parte del negocio exportador del sector. Según datos difundidos por el IPCVA, en 2025 la Argentina exportó hacia ese destino 496.000 toneladas por aproximadamente 1.900 millones de dólares, consolidándose como el segundo proveedor mundial del mercado chino.

“Y por eso esta feria es tan importante para nosotros”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC y vicepresidente del IPCVA.
La SIAL China reúne a importadores, distribuidores, cadenas comerciales y operadores de alimentos de todo el mundo, pero para la industria frigorífica argentina funciona además como un espacio clave para medir el humor del mercado y anticipar tendencias de precios y demanda.
El debut del sistema de cuotas cambia el escenario
La gran novedad de este año es la entrada en vigencia del sistema de salvaguardias aplicado por el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM), luego de una investigación iniciada a fines de 2024 por el fuerte aumento de las importaciones de carne vacuna.
Desde enero de 2026, China estableció un cupo global cercano a 2,7 millones de toneladas anuales, distribuido entre los principales países proveedores. En el caso de Argentina, el contingente asignado asciende a 511.000 toneladas anuales, un volumen cercano al promedio histórico de exportaciones nacionales hacia ese mercado.
Dentro de ese cupo, las operaciones mantienen el arancel habitual (12.5% en el caso de Argentina). Pero una vez agotado el tonelaje asignado, las exportaciones pasan a tributar una salvaguardia adicional del 55%, lo que encarece fuertemente el producto y limita la competitividad.
Para la Argentina, el esquema aparece inicialmente como menos restrictivo que para otros competidores. Australia, por ejemplo, recibió una cuota considerablemente menor a los volúmenes que venía embarcando, mientras que Brasil también opera bajo límites específicos y genera incertidumbre en el mercado por el ritmo de utilización de su cupo.

“Es muy importante ver cómo se va a desarrollar el mercado chino según las cuotas que se les están terminando a Brasil y Australia”, señaló Hugo Borrell, de Arrebeef. “Por ahora hay poca información oficial y de eso depende mucho nuestro futuro en ese mercado”.
Expectativas por el segundo semestre
En la previa de la feria, varias empresas coinciden en que el comportamiento de los competidores será determinante para el segundo semestre del año.
Daniel Urcía, presidente de FIFRA, consideró que podrían abrirse oportunidades comerciales para la Argentina según el grado de cumplimiento de las cuotas de otros países exportadores. “El segundo semestre genera expectativas entre aquellos países que vienen con un alto nivel de cumplimiento y otros, como el caso argentino, que vienen a un ritmo regular”, explicó. Según planteó, eso podría “alentar operaciones con mejores alternativas comerciales”.
Otros operadores mantienen una mirada más prudente. “Estamos viendo un escenario de mucha incertidumbre debido a lo que pueda suceder finalmente con la cuota de Brasil”, afirmó Facundo Secco, de Forres Beltrán. “Los valores se mantienen estables y en la feria queremos escuchar la postura de los importadores antes de salir a ofertar”.
Carlos Riusech, de Frigorífico Gorina, resumió el clima que predomina entre los exportadores: “En esta feria en particular va a haber mucho análisis por la cantidad de medidas, anuncios y resoluciones”.
Shanghái como termómetro del negocio
Más allá de las dudas regulatorias, parte del sector considera que la demanda china podría sostenerse firme, especialmente para productos con mayor valor agregado. “La expectativa es encontrar un mercado activo”, indicó Tomás Coelho, de FRIMSA. “Vienen pagando precios razonables cuando hablamos de un producto diferenciado y bien trabajado”.
En la misma línea, Luis Viera, de Frigorífico Rafaela, sostuvo que la prioridad será “contactar clientes y ver in situ qué está pasando en el mercado chino”.
La participación argentina en la feria estará integrada por Arrebeef, Azul Natural Beef, Carne Hereford/Abuelo Julio, Compañía Bernal, Compañía Central Pampeana, Conallison, Ecocarnes, Frigolar, Frigorífico Forres Beltrán, Frigorífico Gorina, Frigorífico Rioplatense, Frimsa, Grupo Lequio, Industrias Frigoríficas Recreo, Industrias Frigoríficas Sur, Italmen Menudencias, La Anónima, Logros, Marfrig (Quickfood), Offal Exp, Panoa Ganadera SRL, Rafaela Alimentos, Santa Giulia y Tomasello.
