Unos 80 jinetes participaron de las primeras clasificatorias de paleteada y aparte campero en el establecimiento El Argentino, con presencia de equipos de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. La fecha se integró al calendario nacional de la ACCC, que moviliza hasta mil equipos por año.
Por primera vez, la ciudad de Coronda fue sede de jornadas clasificatorias de paleteada y aparte campero, dos disciplinas emblemáticas del caballo criollo. El debut, realizado el sábado 25 y domingo 26 de abril en el establecimiento El Argentino, dejó una convocatoria federal y abrió expectativas sobre el desarrollo de la actividad en la región.
Un debut con proyección regional
La iniciativa surgió a partir del interés de referentes del ambiente y de las condiciones del predio. “Se les ocurrió la idea de pedir fecha porque el lugar tiene cosas criollas”, explicó Osvaldo Raimondi, titular del establecimiento, quien debió adaptar las instalaciones a las exigencias reglamentarias. “Tratamos de que el lugar sea un bastión del tradicionalismo, donde todo lo que se hacía antiguamente se vuelva a hacer”, señaló, y remarcó que priorizan “la seguridad y comodidad para el jinete y el bienestar del animal”.
Desde la organización y la mirada técnica, David Filidoro —domador y entrenador en Firmat— participó en el armado del circuito y también compitió. “Vivo de la doma y del entrenamiento y hago entrenamiento para el deporte, para los caballos criollos”, resumió.
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La convocatoria incluyó a unos 80 jinetes, además de familias y acompañantes, con equipos provenientes de distintos puntos del país. “Es bastante federal”, describió Filidoro. En el aparte campero participaron tríos de Buenos Aires, Murphy, Venado Tuerto, Isla Verde, San Francisco y otras localidades, mientras que en paleteada hubo yuntas principalmente de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Resultados y dinámica de competencia
En el aparte campero, los tríos ganadores fueron “Oooobatata”, con jinetes de Teodelina, Venado Tuerto y Murphy; seguido por La Victoriosa (Isla Verde, Córdoba) y La Alborada (centro santafesino). Según explicó Filidoro, “los jinetes pueden ir cambiando, entonces lo que siempre se tiene en cuenta es el nombre del trío”.
En paleteada, el sábado se impusieron Martín Crespo y Juan Martín Crespo, padre e hijo de Villa Amelia, seguidos por Sebastián Sereno y Alexis Cornaglia (Córdoba), y luego Luis Duré y Juan Andrés Madariaga (Santa Fe). El domingo, el primer y tercer puesto repitieron posiciones, y en segundo lugar quedaron Juan Manuel López Cassinerio con Santiago Gabrielli de Soldini, Santa Fe.

Un calendario federal y en crecimiento
Las pruebas forman parte del calendario anual de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos (ACCC), que organiza instancias clasificatorias en todo el país. “Vos encontrás una fecha clasificatoria en algún lugar y te vas a correr”, explicó Filidoro.
El sistema contempla competencias durante todo el año, con semifinales regionales y una final en la exposición Nuestros Caballos, en el predio de Palermo. “Para nosotros que somos corredores, el anhelo siempre es pisar la pista de Palermo”, afirmó.

A nivel nacional, sólo el aparte camperto reúne entre 800 y 1.000 equipos por año. “Eso lo tenés que multiplicar por tres jinetes y tres caballos. La movida es muy grande”, destacó Pablo Agüero, jurado de la raza y subdelegado del norte de Córdoba, quien también subrayó el impacto económico en cada sede.
Valoración del predio y potencial para la zona
Los participantes coincidieron en destacar las condiciones del establecimiento. “La infraestructura es de excelencia; un nivel de prolijidad y buen gusto que es para destacar”, afirmó Agüero. Además, consideró que la incorporación de Coronda al calendario permitirá expandir la actividad: “Eso va a traer mucha gente”.
La dimensión que puede alcanzar esta práctica está ligada a recursos concretos. “El techo lo pone la disponibilidad de vacas que tenés”, explicó, al detallar que para 12 equipos se requiere un rodeo de al menos 30 animales. Aun así, destacó el efecto multiplicador: “Hoy, del público, te puedo asegurar que 4 o 5 van a armar equipo”.

En esa línea, Raimondi adelantó la intención de dar continuidad a estos encuentros. “Qué hermanador es el caballo para juntar gente de todo el país”, expresó.
La técnica y el vínculo con el caballo
Más allá de la competencia, los protagonistas remarcan el nivel de exigencia y preparación. En la paleteada, Filidoro señaló que “hay una cuestión de entrenamiento pero principalmente de entendimiento”, y agregó: “Saber que tenés un buen compañero es muy importante”.
Sobre los caballos, describió que se buscan animales “valientes, que sean vaqueros, que vayan a la vaca y no le tengan miedo al dolor, al golpe”. Aclaró que “es una prueba bruta, pero no agresiva”, y destacó la evolución hacia un deporte de alto rendimiento: “Son deportistas, hoy de alta elite”.

Alexis Cornaglia, con dos décadas de experiencia, coincidió en la complejidad de la paleteada. Campeón internacional de la disciplina en 2018 en Brasil, sotuvo: “Es muy difícil, entonces te llama la adrenalina de apretar el animal y sentir la fuerza de los caballos”.
El entrenamiento es constante. “Muchos practican dos o tres veces a la semana, y se nota que donde hay más práctica se dan mejores resultados”, indicó el jinete de Toro Pujio, Córdoba, quien llegó a Coronda para competir junto a su padre Edgar.
Tradición y deporte
Ambas disciplinas tienen su origen en las tareas rurales. “Viene de un trabajo muy criollo”, recordó Filidoro sobre la separación de animales en el campo, base del aparte campero y la paleteada.
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Hoy, ese legado convive con una creciente profesionalización y un calendario que recorre todo el país. La experiencia en Coronda, en ese contexto, aparece como un punto de partida con proyección. “Creo que es el puntapié inicial de algo muy grande que va a surgir en la zona”, concluyó Agüero.
