El ritmo de recolección se reactivó en gran parte del centro-norte provincial gracias a la mejora climática, aunque el exceso de humedad mantiene paralizada la cosecha algodonera y afecta su calidad.
La cosecha gruesa en el centro-norte de Santa Fe volvió a tomar impulso durante la última semana, luego de varios días condicionados por la inestabilidad climática. Según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe al 28 de abril, la mejora en las condiciones de piso permitió avanzar en la recolección de los principales cultivos, con excepción del algodón, que continúa prácticamente detenido.
El período comenzó con condiciones variables, incluyendo nubosidad, humedad elevada y algunas precipitaciones en el norte provincial. Sin embargo, desde el viernes 24 se consolidó un escenario de mayor estabilidad, con descenso de temperaturas, menor humedad ambiente y buena transitabilidad en caminos rurales, factores clave para reactivar las tareas en los lotes.
La cosecha gana ritmo en los principales cultivos
El maíz temprano alcanzó un avance del 90%, con un progreso semanal de 15 puntos porcentuales. Los rindes se mantuvieron dentro de los valores esperados, con picos destacados en zonas puntuales que superaron los 130 qq/ha.
En soja temprana, la mejora de las condiciones permitió acelerar las labores, especialmente en lotes ubicados en posiciones más elevadas. El avance de cosecha se ubicó entre el 38 y el 40 %, con rindes que mostraron una tendencia al alza a medida que se generalizó la recolección, alcanzando máximos de hasta 56 qq/ha en casos puntuales.
También se reanudó, aunque de manera más lenta, la cosecha de sorgo granífero en el centro del área relevada, con rindes que oscilaron entre 40 y 55 qq/ha. En tanto, comenzó la recolección de soja tardía en algunos departamentos, mientras que el arroz avanzó de forma muy limitada y volvió a detenerse por las condiciones climáticas.
El algodón, sin avances y con pérdidas
A contramano del resto de los cultivos, el algodón continúa siendo el más afectado por el exceso de humedad. La cosecha se mantiene en apenas el 15% de avance y no registró progresos en la última semana.
Las precipitaciones recientes y las condiciones de alta humedad no solo impidieron el ingreso de maquinaria, sino que además generaron pérdidas tanto en cantidad como en calidad de la fibra, profundizando las complicaciones para el sector.
A este escenario se suma una menor superficie sembrada en la campaña, con una caída de entre el 22 y el 24% respecto al ciclo anterior, lo que reduce aún más las expectativas productivas.

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Condiciones de suelo dispares y alerta en zonas bajas
El informe también advierte sobre la heterogeneidad en las condiciones hídricas de los suelos. Mientras que en áreas de relieve medio y alto se observó una mejora gracias al escurrimiento e infiltración, en zonas bajas persisten los anegamientos, lo que podría afectar tanto los cultivos en pie como la planificación de la próxima campaña fina.
En este contexto, el avance de la cosecha queda sujeto a la evolución de las condiciones climáticas y a la recuperación de los lotes más comprometidos, en una campaña que muestra contrastes marcados según cultivo y ubicación geográfica.

