La planta de Díaz, en el departamento San Jerónimo, retomó los turnos laborales y concentró su elaboración en queso barra para el mercado interno. A menos de un mes del reinicio, la empresa también avanza en el cumplimiento de los compromisos asumidos con sus trabajadores y proveedores.
La reactivación de Sudamericana de Lácteos se consolidó a fines de agosto con el inicio de una nueva etapa en la planta de Díaz, Santa Fe.
La operación de venta y traspaso de Lácteos Servio a Pablo González, su nuevo propietario, se concretó tras una intensa gestión que incluyó tironeos y acuerdos sindicales, además de la reestructuración de pasivos. El proceso permitió conservar a la totalidad de los trabajadores, aunque con la decisión de avanzar en un modelo productivo concentrado en un solo producto para ganar eficiencia.
Fue a fines de agosto cuando comenzaron a recibir leche cruda, gracias a nuevos acuerdos, ya que los proveedores anteriores tienen deudas en proceso de cancelación.
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La meta inmediata era estabilizar la actividad con un promedio de 75.000 litros diarios, retomando los turnos laborales y el movimiento habitual de la industria. Sin embargo, ese objetivo ya fue superado a menos de un mes del reinicio.

La capacidad instalada permite procesar hasta 250.000 litros de monoproducto y recibir hasta 350.000 litros diarios. Sin embargo, la reactivación ya sorprende. “Nosotros en la primera semana ingresamos 90 mil litros, la segunda semana 270 mil, lo mismo que la tercera semana. Esta semana 720 mil litros. La semana próxima será lo mismo, con lo que estaríamos llegando a un promedio de 100 mil litros diarios de recibo”, explicó González a AIRE Agro, teniendo en cuenta que la elaboración se hace durante los días hábiles, pero la recepción de materia prima puede permanecer abierta los fines de semana.
La planta de Díaz apuesta a producir un solo tipo de queso
Toda la producción se destina a queso barra bajo la marca Sudamlac, con prioridad en el mercado interno a través de un canal comercial en Buenos Aires. La posibilidad de exportar se mantiene abierta, aunque González advierte que para diversificar hacia quesos duros se necesitaría un capital de trabajo que hoy la empresa no está en condiciones de afrontar.
“En cuanto a la elaboración y a la producción, vamos bien, con los retrasos lógicos que pueden estar asociados a estar aceitando la cadena de flujo de fondos de entrada y de salida. Pero en líneas generales estamos bien”, reconoce González.
En esta primera etapa, la empresa recupera suero y crema para vender a otras industrias y contar con otra fuente de ingresos, además de la comercialización del queso barra.
González, que tuvo un paso anterior por la industria lechera, hoy es un empresario del sector aceitero y enfrenta el desafío con firmeza.
Cómo se reorganizó la situación de los 78 trabajadores
El reinicio de las actividades vino acompañado de un ordenamiento financiero. Los 78 trabajadores cobraron la quincena de julio, que fue la primera desde la puesta en marcha, y se agregó un esquema de pago en seis cuotas para regularizar lo adeudado.
Además, la rectificación de cargas sociales permitió levantar embargos y comenzar a cumplir con compromisos pendientes. A esto se suma el pago de salarios convenido al momento de la venta, sobre la base del artículo 223 bis de la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo, con una reducción de la carga horaria al 75% y el pago del 75% de los sueldos. El esquema permitió conservar toda la mano de obra.
En este contexto, González comenta que “logramos hacer un acuerdo para financiar la deuda vieja que se sostenía con la Empresa Provincial de la Energía”.

A eso agrega que “ya comenzamos a intentar desarrollar un proyecto para la instalación de paneles solares, todo con la ayuda de la EPE, con lo cual estamos analizando posibilidades de financiación, para generar energía para sostener la producción”.
La tormenta provocó daños, pero no frenó la producción
Por supuesto que nada es sencillo. La tormenta que azotó al centro-sur de Santa Fe el jueves 27 de agosto generó algunos daños en el predio de la empresa.
“Hubo daños de leves a moderados, pero en infraestructura periférica, nada troncal ni fundamental para la producción. Daños al fin, pero los podemos ir llevando”, explicó González sobre los fuertes vientos que afectaron el techo de la zona de comedor y esparcimiento con la que cuenta el predio ubicado sobre la Ruta Provincial 65.
Sudamericana de Lácteos está en marcha y no solo prendió su caldera y sus líneas productivas, sino que también encendió la esperanza de Díaz y de toda la región, a pesar del traspié de los últimos meses.
