De acuerdo con el informe semanal de Rosgan, la relación entre vaca de descarte y vaquillona preñada trepó a 2,8 —un 20% por encima del promedio histórico—, con valores que superan los $2,3 millones por vientre. A la par, los envíos de hembras a faena caen cerca de 10% interanual, con una baja más marcada en vaquillonas, lo que sugiere una incipiente retención en el rodeo.
La ganadería argentina muestra señales de mayor retención de hembras en un contexto de encarecimiento de la reposición de vientres, caída en la faena y precios firmes para todas las categorías. Según el último informe semanal de Rosgan, la combinación de estos facotores podría configurar un escenario incipiente de recomposición del rodeo.
De acuerdo con el análisis, en el actual contexto las “relaciones de precios para la reposición de vientres continúan afirmándose”, en un marco favorable para la cría.
Cuánto cuesta hoy reponer una vaquillona preñada en Argentina
Uno de los indicadores clave que analiza el informe es la relación entre el valor de la vaca de descarte y el de la vaquillona preñada. Tomando los valores promedio de marzo, una vaca conserva de unos 400 kilos se ubica en torno a los $2.000 por kilo, equivalente a aproximadamente $840.000 por cabeza. En paralelo, una vaquillona con garantía de preñez se comercializa en un rango de entre $2,3 y $2,4 millones.
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Esto implica que “el valor de compra de una vaquillona preñada equivale actualmente al valor de 2,8 vacas de conserva”, una relación superior al 2,64 observado un año atrás. Si se amplía la mirada histórica, el promedio de los últimos 15 años para este indicador se ubica en 2,35, lo que refleja que hoy la reposición resulta “aproximadamente un 20% más cara que dicho promedio”.
El informe destaca que, a diferencia de otros períodos, el encarecimiento no responde a una caída en el valor de la vaca de descarte, sino que se da en un contexto de precios altos en todas las categorías. En términos interanuales, el valor de la vaca conserva “prácticamente duplica (+91%)” el de marzo de 2025, mientras que la vaquillona preñada registra un incremento del 102,5%, muy por encima de la inflación mayorista.
En cuanto a las perspectivas de corto plazo, Rosgan advierte que por factores estacionales “deberíamos esperar una baja en el precio de la vaca”, fenómeno que históricamente ocurre entre marzo y abril en la mayoría de los años. Esto tendería a encarecer aún más la relación de reposición, en un contexto donde aumenta la oferta de hembras que no lograron preñarse y se destinan a faena.
Menor envío a faena y primeras señales de retención de terneras
Sin embargo, los datos recientes comienzan a mostrar un cambio de tendencia. Según registros de traslados de hacienda informados por SENASA, al cierre de marzo se enviaron a faena 1,378 millones de hembras, lo que representa una caída del 10% respecto de igual período del año anterior. En el desglose, los envíos de vacas disminuyeron 5%, mientras que en vaquillonas la caída fue del 10%, siendo estas últimas las que más explican la retracción.
Para el mercado, este comportamiento constituye “una primera señal positiva en cuanto a la desaceleración de la faena de vaquillonas”, lo que podría anticipar una mayor retención de hembras.
Otro indicador que permite aproximar esta tendencia es la participación de hembras en feedlots. Los datos hasta febrero muestran que las terneras representaron el 41,9% de los ingresos, por debajo del promedio de 43,6% de los últimos tres años, lo que sugiere una leve retracción en su salida del sistema productivo.
Si bien el informe advierte que la incidencia de los precios sobre la recomposición del rodeo es “difícil de cuantificar”, reconoce que los actuales valores de reposición podrían estar incentivando decisiones de retención en los establecimientos.
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En función de estos datos, Rosgan concluye que, en un contexto de precios favorables y condiciones productivas positivas, “los indicadores disponibles comienzan a mostrar señales de una menor presión de faena y una incipiente retención de terneras”, aunque aclara que esta tendencia deberá confirmarse en los próximos meses, especialmente a medida que avance la zafra.

