Luis Zubizarreta, presidente de Carbio, advirtió en AIRE Agro que Europa busca poner a la soja en una «lista negra». Con los mercados de EE. UU. y Perú cerrados, el sector exige elevar el corte interno y liberar el mercado para evitar el cierre de plantas.
La industria del biodiesel argentino atraviesa momentos críticos y depreocupación. Tras una reunión clave con ministros de la Región Centro en Expoagro 2026, el presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), Luis Zubizarreta, alertó sobre una posible medida de la Unión Europea que prohibiría el consumo de combustibles producidos con aceite de soja, el único mercado de exportación que le queda al país.
«La preocupación es enorme porque buscan poner a la soja en la lista negra. Europa es nuestro único destino abierto tras el cierre de Estados Unidos y Perú. Si esta decisión avanza, quedará fuera toda nuestra producción de biodiesel y gran parte de las exportaciones de aceite y poroto», explicó Zubizarreta en diálogo con AIRE Agro.
LEER MÁS ► Expoagro 2026: presentaron mejoras logísticas y de seguridad en el transporte de granos
Un impacto económico y una esperanza con Estados Unidos
El perjuicio para la balanza comercial argentina no es menor. Según las estimaciones del presidente de Carbio, el impacto podría superar los 1.000 millones de dólares anuales.
«Si dejamos de producir biodiesel con ese aceite y lo tenemos que salir a vender al mundo, el impacto en los precios no va a ser menor», advirtió el directivo.
A pesar de que el biodiesel quedó fuera del reciente acuerdo comercial firmado con Estados Unidos, desde Carbio no pierden la esperanza. Zubizarreta insistió en que Cancillería debe mantener el reclamo ante el gobierno de Washington.

«Es poco razonable que le cierren las puertas a un aliado como Argentina cuando ellos siguen importando de otros orígenes. También estamos negociando con Perú para intentar reabrir ese mercado que fue cerrado por medidas injustas», señaló.
Ante el riesgo inminente de que las plantas más eficientes del país queden paradas, el sector propone una reforma profunda en la Ley de Biocombustibles argentina. La estrategia se basa en dos pilares:
Aumentar el corte: ,ientras Brasil utiliza un 15% de biodiesel en el gasoil, Argentina solo emplea un 7,5%.
Competencia de mercado: salir del esquema de cupos y precios regulados por la Secretaría de Energía para pasar a un sistema de libre competencia.

«La ley actual es un mercado hiperregulado que no funciona. Estamos convencidos de que la salida es aumentar el corte pero liberar el mercado. Eso permitiría que los precios bajen y que las plantas vuelquen su producción a precios competitivos en el mercado doméstico», concluyó Zubizarreta.
