La reducción de impuestos, el acceso al crédito y los incentivos del RIMI impulsaron las consultas y las ventas de equipos. Empresas del sector advierten sobre una mejora en los costos de inversión, aunque el contexto internacional podría volver a presionar sobre algunos insumos.
La combinación de menores costos de importación, mejores condiciones de financiamiento y beneficios fiscales reactivó el interés por incorporar riego en distintas regiones productivas. Empresas proveedoras de equipos aseguran que las consultas crecieron con fuerza en las últimas semanas y que ya empiezan a traducirse en ventas, en un contexto en el que el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) suma expectativas sobre la evolución del mercado.
Ese escenario se refleja tanto en sistemas de riego por pivote como en equipos de goteo enterrado. Según las firmas consultadas, la baja de impuestos permitió reducir los valores de inversión, mientras que las líneas crediticias de los bancos públicos ayudaron a destrabar decisiones que venían demoradas. Aun así, advierten que el contexto internacional, atravesado por conflictos que presionan sobre el precio del petróleo, podría volver a encarecer algunos insumos y recortar parte de esa mejora.
Más allá de los costos, coinciden en que el principal aporte del riego pasa por elevar el potencial de rendimiento y, sobre todo, por darle mayor estabilidad a la producción. Ese efecto no solo se expresa en cultivos extensivos como maíz, soja y trigo, sino también en planteos hortícolas y forrajeros, donde el acceso al agua permite intensificar esquemas, mejorar la calidad y proyectar con mayor previsibilidad.
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Pivote central: caen los precios y crece el interés de los productores
Lorena Vigil, gerente de Producto de la empresa Valley, de origen estadounidense y especializada en riego por pivote, señaló que la baja de aranceles a la importación tuvo un impacto directo en el costo de los equipos. Según explicó, los precios ya venían mostrando una tendencia descendente desde la reducción del impuesto PAIS y luego se profundizó con la baja del arancel de importación, que pasó del 14% al 2%.
En ese contexto, indicó que el costo de los equipos se redujo de unos 2500 dólares por hectárea a valores cercanos a 2000-2200 dólares. Aclaró que ese monto corresponde únicamente al equipo, ya que un proyecto completo incluye otras inversiones, como provisión de energía, bombas, perforaciones y conducción del agua hasta el lote.

Vigil destacó el impacto de las medidas incluidas en el RIMI, en particular la amortización acelerada y la reducción del IVA para la energía eléctrica utilizada en riego, cuya alícuota pasó del 27% al 10,5%. “Tienen un impacto muy importante en la inversión que debe hacer un productor”, afirmó.
Si bien el anuncio del régimen es reciente y aún resta su reglamentación, aseguró que ya se observa un fuerte incremento en las consultas. “Si lo comparamos con los últimos años, fueron récord. Hubo otros momentos con incentivos al riego, pero este fue muy importante”, señaló.
En paralelo, remarcó que las condiciones de financiamiento también están impulsando la demanda. “Las opciones que están ofreciendo el Banco de la Nación Argentina y el Banco de la Provincia de Buenos Aires son muy buenas”, indicó, y consideró que, combinadas con las nuevas medidas, permiten proyectar un año con mayor nivel de inversión.
Como indicador de ese cambio de expectativas, mencionó la reciente participación de la empresa en Expoagro, donde registraron un alto nivel de actividad comercial. “Hicimos muchos presupuestos y concretamos algunas ventas durante la exposición. Es un buen termómetro de lo que puede pasar en los próximos meses”, sostuvo.
En cuanto al aporte productivo, subrayó que el riego permite suministrar el agua que el cultivo necesita para alcanzar su máximo potencial. “Se garantiza el rendimiento y la estabilidad de la producción”, explicó. Ese efecto permite planificar mejor los márgenes y reducir la incertidumbre, por ejemplo, en sistemas lecheros, donde asegura la disponibilidad de forraje más allá de las condiciones climáticas.
Goteo enterrado: menor inversión, más eficiencia y nuevas oportunidades productivas
César Díaz Nicotra, socio gerente de la empresa Argeswater SRL, señaló que la baja de impuestos a la importación se reflejó, hace unos cuatro o cinco meses, en una reducción del precio de los equipos de riego, en especial en los componentes importados, que representan la mayor parte de esos sistemas. Según indicó, la disminución fue de entre 10% y 15%, según el tipo de tecnología.

Nicotra remarcó que la especialidad de la empresa, con base en las provincias de San Juan y Córdoba, es la venta de equipos de riego por goteo enterrado. En ese segmento, una inversión que antes se ubicaba en torno de los 4200 a 4300 dólares por hectárea hoy muestra una baja en ese mismo rango. Aclaró que ese valor corresponde al sistema con la energía y el agua ya disponibles en el lote.
Sin embargo, advirtió que en las últimas semanas comenzó a observarse una nueva presión alcista por el contexto internacional, vinculada al encarecimiento de insumos derivados del petróleo y a problemas logísticos a escala global. “Hoy ya tenemos listas de precios con subas del 10%”, precisó.
En ese marco, aseguró que las consultas y las ventas crecieron con fuerza, impulsadas por la actual oferta de financiamiento y por una mayor confianza de largo plazo asociada a la desaceleración de la inflación. Ese movimiento se observa en proyectos de distinta escala, desde pequeños productores hasta emprendimientos de mayor tamaño. “Se concretaron más ventas, sobre todo con líneas crediticias del Banco de la Nación Argentina y del Banco de la Provincia de Córdoba, que son con las que más se ha operado”, afirmó.
Díaz Nicotra consideró además que el RIMI podría acelerar decisiones que todavía estaban en evaluación, tanto en empresas que buscan mejorar sus sistemas de riego como en proyectos más amplios orientados a la agricultura y la ganadería.
En cuanto al impacto agronómico, remarcó que la respuesta del riego ya está ampliamente validada en cultivos extensivos como soja, maíz y trigo. Pero subrayó que la experiencia de la empresa va más allá de los cultivos pampeanos, ya que también trabajan con producciones hortícolas, como papa y tomate, y con planteos vinculados a la ganadería, como la alfalfa.
Según indicó, esas experiencias muestran de manera consistente una mejora en la eficiencia en el uso del agua y un aumento del potencial de rendimiento. En el caso de la alfalfa, agregó, el goteo enterrado permitió alcanzar rindes muy altos junto con una mejora significativa en la calidad forrajera.
Inversión y repago: cuánto cuesta implementar riego y en cuánto tiempo se amortiza
Arcamir Suárez, gerente de riego de la empresa Conci, destacó que la baja de impuestos a la importación también se reflejó en los valores de los equipos. En su caso, los insumos registraron una reducción de al menos 30%, lo que tuvo un impacto directo en los precios. “En riego por goteo enterrado, hoy tenemos presupuestos de entre 2800 y 3300 dólares por hectárea, cuando antes se ubicaban entre 3500 y 3800 dólares”, precisó.
Los valores incluyen el equipo llave en mano, pero no la obra civil eléctrica, el pozo ni la bomba. Estimó que, para completar el sistema, se deben sumar alrededor de 1000 dólares por hectárea. Es decir que la inversión total se ubica entre 4300 y 4500 dólares por hectárea, con el sistema en funcionamiento.

Respecto del repago, explicó que el riego permite optimizar los cultivos y aumentar significativamente los rendimientos. “Un maíz puede potenciarse más de un 100%: pasar de 6500-7000 kilos por hectárea en secano a entre 15.000 y 17.000 kilos con riego”, detalló.
Además, destacó que el sistema permite incorporar un cultivo invernal en zonas donde muchas veces no se realiza por limitaciones hídricas. “El riego permite hacer dos cultivos al año, generando un diferencial tanto en maíz como en trigo”, señaló.
Según sus estimaciones, en un esquema de rotación trigo-maíz-soja, la inversión puede amortizarse en un plazo de entre tres años y medio y cuatro años.
De acuerdo con Suárez, la reducción de precios, sumada al anuncio del RIMI, reactivó con fuerza el interés de los productores. “Las consultas aumentaron al menos 50% respecto del año pasado y eso ya se tradujo en un 20% más de ventas. De todos modos, proyectamos un incremento de por lo menos 40%”, adelantó.
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Por último, advirtió que el contexto internacional podría volver a presionar sobre los costos. En el riego por goteo enterrado, uno de los principales insumos es la manguera de polietileno, que se fabrica en Israel. “Si se producen aumentos, podrían rondar entre el 5% y el 8% en ese componente, lo que implicaría un impacto del 2% al 3% en el costo total del proyecto”, concluyó.
