Con más producción, el trigo fortaleció el mercado interno y potenció las exportaciones, consolidando su aporte económico y fiscal en la campaña 2025/2026.
La campaña de trigo 2025/2026 quedará marcada como un hito para el sector agrícola argentino. De acuerdo con el Informe de Cierre de Campaña de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la producción alcanzó un volumen histórico y el complejo generará en 2026 un impacto económico estimado en US$ 3.900 millones, con un crecimiento interanual del 35,8 %.
El desempeño del cultivo también se reflejará en el frente externo. Las exportaciones de trigo aportarían ingresos por US$ 3.702 millones, lo que implica una suba del 25,5 % respecto de la campaña previa, mientras que el aporte fiscal se ubicaría en torno a los US$ 946 millones, un 23 % más en comparación con el año anterior.
Un salto productivo histórico impulsó el desempeño de la campaña
El resultado económico está directamente vinculado al salto productivo registrado durante el ciclo. Según la entidad, la cosecha nacional totalizó 27,8 millones de toneladas, marcando un nuevo récord. Este volumen representa un incremento del 49,5% interanual y del 63% frente al promedio del último quinquenio, que se ubicaba en 17,06 millones de toneladas.
Uno de los factores clave fue la expansión del área sembrada. La superficie implantada alcanzó las 6,7 millones de hectáreas, un 6,3% más que en la campaña anterior y el mayor registro de la serie histórica relevada por la BCBA. Las lluvias durante la ventana de siembra favorecieron esta expansión, aunque algunos sectores no lograron concretar los planes iniciales debido a anegamientos.
Las condiciones climáticas acompañaron y potenciaron los rendimientos
Las condiciones climáticas acompañaron el desarrollo del cultivo a lo largo de casi todo el ciclo. Las precipitaciones frecuentes permitieron mantener estados entre Normal y Excelente en la mayor parte del área agrícola, lo que se tradujo en rindes excepcionales. El rendimiento promedio nacional se ubicó en 43,5 quintales por hectárea, superando el máximo previo y posicionándose como el más alto de la historia.
A nivel regional, el NEA y el Centro-Norte de Córdoba mostraron desempeños sobresalientes. En ambas zonas, los rindes superaron ampliamente los promedios de la última década y fueron determinantes para el crecimiento productivo nacional, compensando menores superficies implantadas en sectores del sur de Buenos Aires y La Pampa.
El trigo reforzó su peso tanto en el mercado interno como en las exportaciones
En el plano comercial, al 14 de enero de 2026 el sector exportador e industrial había adquirido 12,88 millones de toneladas, un 64% más que en la campaña anterior. En total, el 46% de la producción ya fue comercializada, mientras que restan por vender cerca de 14,9 millones de toneladas.
Además de su aporte exportador, la cadena triguera continúa teniendo un rol central en el mercado interno. La molienda se estimó en 6,9 millones de toneladas, consolidando su importancia en el abastecimiento doméstico y en la industria alimentaria, en un contexto de alta actividad y fuerte impacto fiscal.


